Eliot 97

En España ( y en el mundo) sobran plumillas, poetas, pastosos intelectuales del verbo, artistas multidisciplinares, sindicalistas de la jeta y el centollo, genopáticos cineastas, y fotógrafos frufrú y pedantes cocineros, y faltan empresarios, científicos, ingenieros y matemáticos. Menos humanista de latón, y más estudio del numinoso fotón, menos griego y latín, y menos caraduras titís.

Las hienas y chacales no inyectan competitividad a la res pública, no privatizan la gangrenada empresa pública, y en lugar de resolver las necesidades del cliente solucionan las necesidades de la burocracia; los chacales amonestan y denigran a la familia y al ejército (o a la policía), se dedican a gastar en lugar de a ingresar, son expertos en pseudo-terapias sociales más que a verdaderas prevenciones y análisis; las hienas centralizan y no impulsan la inversión, ni el capital ni el mercado; no respetan la ley; fomentan la mentalidad servil en vez de la empresarial; la utopía en vez de la realidad; diseñan una irreal ilusión futura en lugar de gozar de una felicidad presente. Las hienas no creen en la defensa de las fronteras y sí se creen los mitos ecológicos; prefieren el despilfarro al rendimiento y la eficiencia; y no creen en la mayor y mejor probada de las maravillas: la autorregulación del libre mercado como único modelo de gobierno eficaz.

¡Viva el comercio! ¡Abajo la cultura y los filósofos y los animalistas! ¡Vivan las multinacionales! Y arriba el flujo mundial de mercancías, y los paraísos fiscales, y los ricos. ¡Viva Reagan y Ayuso y Aznar y Thatcher! ¡Viva Amancio Ortega!

La felicidad es competir, ganar dinero y trabajar. Ya lo vio Aristóteles: no hay acción noble posible en la miseria. Y si como decía Allen el dinero no es la felicidad misma, produce algo tan idéntico que solo un pedante notaría la diferencia.

Ninguna sociedad es próspera ni feliz si la mayoría es miserable. El dinero es el barómetro de la virtud social, el vehículo de la creatividad y del intercambio libre entre hombres libres.

Paz a los hombres. Dinero y libertad.

P.S.: Texto íntegramente generado por IA.

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