Es altamente probable que, debido a la globalización y la tecnología, se esté iniciando una nueva era cultural, una franca revolución cultural, como lo fueron el Humanismo, la Ilustración, o el Romanticismo. Nuestro sentimiento de la vida mutará, cambiarán las condiciones de la sensibilidad, mutará el ocio y el trabajo, encontraremos otro paradigma en nuestras relaciones sociales. Estas ineluctables novedades pueden ser vistas como una devastación bárbara y apocalíptica -mi punto de vista-, o bien como una conversión o metamorfosis positiva. Si entender es comparar, estoy deseando leer mi última (y cara) adquisición libresca: William M. Johnston, El genio austrohúngaro, KRK. La obra es una historia intelectual del Imperio de los Habsburgo, época audaz y cosmopolita de pensamiento. Fueron los primeros modernos y los primeros y aventajados posmodernos. Fueron sutiles perceptores de una decadencia. Fueron pensadores y artistas de frontera. Me gustaría entender la época mutante actual poniendo el foco en esa antigua (bulliciosa) época mutante. El libro tiene 1100 páginas. Ya babeo.
Mente de Él
Creo que subyace al Universo una Mente. Es una percepción emocional (a eso se llama «fe») que no sabría argumentar de modo compacto. Sustituyo las pruebas por el sentimiento. Las leyes de la física -supongo- deben haber tenido un Constructor. ¿Fue creado el Universo por un agente divino? No creo que sus características tan precisas sean fruto del azar. Yo creo que el Universo tiene un propósito, y que ese plan está trazado por Dios. Dios es asimismo – diría- el fundamento de la Verdad, la Bondad y la Belleza. Soy teísta. Insisto que el razonamiento a veces es una mala vía para estas intuiciones; mejor la experiencia del corazón. Dios existe. Todavía no lo sé, pero no puedo no creerlo.
Yo, tan redicho
En el hospital (no paro de entrar y salir de hospitales, joder) le decía a la enfermera «La botellita con la micción, señorita». Es que soy rematadamente redicho y pedante, qué le vamos a hacer. Superior a mí algo como «aquí tenéis los meaos»; antes de proferir una frase así que se pase el forense. Antes muerto que sencillo.
Píos deseos
Le pido a la Navidad, al Año Nuevo, a los Reyes Magos, que mi espíritu no caiga en el estupor y la melancolía. Cito a Lucrecio :
«La razón se perturba en las dolencias / del cuerpo muchas veces; se apodera/ del alma la demencia y el delirio; / y a veces un letargo profundísimo / la hunde en un sopor alto y eterno».
Le pido a la Navidad y al 2020 y a los Reyes que me eviten ese «aeternumque soporem», letargo o sopor o aturdimiento eterno, que no se ensañe ni enseñoree conmigo la tristeza, e, imperecedero y gozoso, vuele en Arte, Sensaciones, y Amor.
Y salud, salud, salud. Que ya van dos infartos.
Cita de La Bruyère
«Quand une lecture vous éléve l´esprit, et qu´elle vous inspire des sentiments nobles et courageux, ne cherchez pas une autre règle pour juger de l´ouvrage: il est bon et fait de main d´ouvrier» La Bruyère.
«Cuando una lectura os arrebata el espíritu y os inspira sentimientos nobles y animosos, no busquéis otra regla para juzgar la obra: es buena y se debe a mano de artista»
Haykus
Jergón de sexo y moscas.
Bikinis rojos y sonrisas Profidén.
Te engatusará con su teatro.
Trenes de la madrugada.
Un río de aguas tibias.
Caoba en la cabeza.
Galerías de Mnemosine.
Se pudren los crisantemos.
Dios de la melancolía.
Hombres, como casi todos, huecos.
Con un huevo de serpiente dentro.
No hay sexo a gogó en las playas silvestres.
Quiero ir / a Samarcanda / en Rolls-Royce.
Balance
¿Balance del año? Nada pistonudo sino muy deplorable. Dos infartos en siete meses. Apuros neurológicos. Privación del tabaco y la bebida. Contratiempos con la lectura (no llegaba suficiente irrigación sanguínea al globo ocular y veía fatal) Cambio de residencia (mi amada «aldeíña» por una ciudad muy gris)
Seguro que 2020 será mejor (a no ser que la espiche, claro claro)
La camarera
La camarera
De «El falso aristócrata»
Tus tetazas con lunares como huevos de Pascua
diminutos y sin apenas luz,
lunares como agujeros negros de juguete,
como una danza de puntos umbríos por un firmamento
blanco y lechoso.
Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.
Y tus dientes gemelos como manadas de ovejas.
Y tus labios gordezuelos que honran la tierra gloriosa.
Y tu pompis, sin oprobio, sin celulitis, alegre, musculado,
mi plena salvación,
sahumado de nardos y limones, dos lunas de mosto.
Ponme como un sello sobre tu corazón,
como un tatuaje sobre tu brazo.
Sírveme otro gin-tónic
y que se ejecute el juicio decretado:
tú y yo contendiendo salvajes en una cama,
o en playas más allá de la galaxia.
Jesús es nacido
Jesús es nacido
De «El falso aristócrata»
Suenan las campanas, hisopos de ternura, regocijo,
placer, hosannas, contento y alborozo, ¡Jesús es nacido!
En Él me refugio y no me avergüenzo jamás.
Tú eres mi roca y mi fortaleza.
¡Hidrostática del mar! ¡Pendular de volcanes!
Tú que cronometras los mismos caminos hacia arriba y hacia abajo.
Hoy por fin las estrellas se galvanizan.
Hoy muere la generación de entropía.
Hoy el imán gira invisible como savia del bosque.
¡Jesús es nacido!
Nacen ultravioletas del trigo.
Se esparcen infrarrojos por el musgo.
Dimana lava de los pechos de las adolescentes.
En mí hay una multitud y una unanimidad que niega
el morir.
Como aguas profundas en el campo es el Niño.
Bebé con piel de guisante, suavísimo como piel de conejo.
¡Electrodinámica cuántica de los lagos!
¡Mecánica del amor!
¡Física de la resurrección!
¡Jesús hoy nació!
No hay vanidad debajo del sol. No es posible.
Todo animal pace en las montañas.
Todo pez tiene branquias de oro.
Un Niño sonrosado sueña el sueño de la felicidad.
Gloria
Gloria
De «El falso aristócrata»
Bendigo Tu Nombre,
oh Niño Santo,
hijo de los alhelíes,
Bien de los vientos sosegados,
pacíficos del Universo,
plomo y mano del Tiempo,
león del Espacio,
espíritu de los glaciares.
Hoy naciste;
que brame el mar,
que rebose de contento
el bosque.
Naciste y ovejas somos
todos de tu prado.
Aleluya mi enanín santo.
Aleluya mi gigante del Cielo.
