Contra Europa

CONTRA EUROPA
De “El falso aristócrata»

 
Europa aburre, así, como un bestial “mercat de Calaf”.
Europa consuela si domina al mundo.
¿Hegemonía de la producción o República de las Artes?
Europa aburre, meadero y cagadero de chinos y useños y rusos.
¿Cuándo inauguraremos Europa?
¿Cuándo un par de tetas grandes y blancas y europeas serán por los terrícolas chupadas?
¿Cuándo la Europa creadora surcada de ríos, de iglesias en la popa de sus valles,
de granjeros sencillos guiando lo alto, de disputas de oro y humores solitarios, de cafés con poetas y filósofos,
de relámpagos que invaden bultos vivos y bultos muertos,
de insólitos místicos en el paraje de los lagos,
de agradecidos soles y lluvias que a los pájaros inquieren,
de universitarios que al ocaso sienten la historia y el temblor,
de algebristas que combinan lunas,
cuándo la Europa crecida y poderosa como Thor?
Europa aburre.
Yo publico atroces dicterios porque la verdad es indigna de estos tiempos. La verdad cansa y Europa aburre.
Hoy Europa es el balconing, Magaluf, y el vítor hipócrita y feble de un populismo analfabeto.
Hoy Europa es la edición íntegra de una gran basura y de corazones sin vigor.
Que los negros y saudíes a golpes de machete y bombas nos despierten.
Que las hordas invadan nuestras fronteras y despertemos.
Europa aburre. Es un parque temático. Un circo de babas. Un bazar sin cultura.
Europa es un vulgar ejemplo de subliteratura.
Europa aburre.
Europa aburre.
Aquí todos moriremos mañana de un brutal aburrimiento.

Lectura de Felipe Benítez Reyes

Lectura de Escaparate de venenos, de Felipe Benítez Reyes, Tusquets. Obra magnífica, propia de un verdadero poeta en sazón. Casi una novela de terror en su meditación sobre el tiempo. Que es un hosco sueño, que a la par nos hace y deshace, un páramo o silueta de niebla. El tiempo es el estupor de una carga de vida y muerte. El Tiempo es el fondo viscoso de la Nada en la confusión del rostro. Cito «Como aquel que, en medio del silencio / de la desnuda madrugada, oye a su hija / adolescente vomitar, maquillada y bebida, / al volver de una fiesta, / ahora oyes caer sobre tu infancia / toda la corrupción del tiempo, / gota a gota.» Benítez Reyes habla de los imperios de ceniza, angustia y espejismo de la vida que pasa, las nuevas y añadidas incertidumbres, las turbias sustancias de miedo del pasado, aquello que siempre es ayer y mañana, los borrones oscuros de tantas sombras que nos acechan, «El brote incierto del jazmín / que era el futuro./ Y estalló esa blancura. Y fue una niebla.». El poemario tiene múltiples, recurrentes hallazgos expresivos empaquetados en una lírica costumbrista, son poemas hondos y elegantes y que se entienden, con una esencia figurativa o realista en el correlato metafórico. También destaca el poeta en la minuciosa descripción de los detalles sensitivos, lo que provoca una red clara de asociaciones mentales. Los temas son varios y entrelazados: lo caduco de la experiencia, lo efímero de lo importante, lo desolado de la soledad inevitable, lo ruin de lo eterno, lo febril de la consumación, los dones errabundos de la existencia, los hipnóticos astros cegados que caminan por las esferas… Enfín, un libro y un poeta sumamente recomendable, porque es un poeta sin imposturas, un pensamiento sin doblez, una visión sin añagazas.

Cuadro de Hopper

CUADRO DE HOPPER

 

 
Nadie me llevará a un lugar
de gente joven y viva
con música y bullicio
muy lejos de esta casa.
Hace meses que no hablo
con nadie decente.
La soledad es un café
una mujer o un hombre
sentados solos
en la mesa apartada
mirando el suelo o la taza
ensimismados
un día de niebla
con el cielo rosa oscuro
a punto de anochecer.
Nadie me escribe,
las cartas son impersonales
instancias del banco, nadie telefonea
a este saco de trigo mudo
sobre una descascarillada
tabla de madera.
Así que calienta el plato
precocinado en el microondas
y come frente al televisor;
no rías ni sonrías, no llores
ni te enfurezcas -llama la
atención el aplanamiento,
el mineral allanamiento
afectivo de tus ojos-
y vete a dormir tarde
ridículamente orgulloso
de la pila de cacharros sin fregar
amontonados hace casi una semana
casi como trozos de tu rota piel sin lavar.

La bonhomía de Dios

Mi Dios no es el de las laceraciones y los estigmas, de los cilicios y las renunciaciones. Se parece más a la bonhomía de Falstaff. Me permite vivir, no negar, afirmar y no denegar, consentir y no prohibir, amar y no temer, creer y no olvidar, desprenderse y no atesorar. Mi fe es el sentimiento particular de que dentro de la general maldad humana -el mundo no es bueno, el hombre no es noble-, existen chispas de salvación. M fe cree en la música del trigo, en el color de rosa de la fantasía, en el azar, la infancia, los jardines, en la ternura del silencio, en el fuego sagrado de los registros poéticos, en sutiles y móviles almas que más y más se mueven hacia dentro. Hijo sin hijos, todavía amo. Ojos como ventanas de niebla, todavía amo.
Me queda poco de vida (a lo mejor no). A mi pésima salud se han sumado ahora unos síntomas parkinsonianos. Pero soy extremadamente feliz. No creo que esto de aquí abajo, feo y sublunar, sea el final, «sé» incluso que no es el final. Mi vida tiembla ardida en la plenitud del instante. Creo. Mi fe es un báculo de nácar. Bajo la luna en cuarto creciente siempre habrá alguien que oiga una canción infantil. La muerte es un capricho pequeño y encima no es mía. Fe. Decir un gran y solar «sí». El placer y los duendes del gran «sí». Hoy me dieron el alta del hospital. La mañana sabía a gajo de naranja en los labios de una adolescente enamorada. Sí a todo esto.

Habla John Clare

HABLA JOHN CLARE
De «El falso aristócrata»

 

 
El páramo se extiende por un terreno llano,
cubierto de nieve permanente,
los cercados enterrados convierten al campesino en esclavo
y las esperanzas del hombre se centran todas
en el estado de gozo o dolor del cielo.
Nieva en Castilla, en León hay montañas de agua,
la iglesia clericalista se engalana;
nuestra alegría y nuestro orgullo es esta nieve
propiedad de Dios.
Los iletrados utilizamos el cielo como libros
y los buenos letrados saben que no nos equivocamos.
Yo, John Clare, poeta, inglés, campesino y loco, lo certifico.
Cuanto concedemos a la sensibilidad lo robamos al espíritu.

Haykús

HAYKU MAL MEDIDO
Virgen de Lourdes en bragas
los catetos pueblan el mundo
mi vida es extraordinaria.

VARIACIONES
No escupo en las tumbas
siempre fuistéis muertos
de braga y calzoncillo barata
en el peor sentido de la palabra.

TONTO
Vendrá el hacha
la braga y la roña
¿será lavada?

MAMÁ

Sus manos se afanan en hacer pasteles.
El amor no conoce horas, días, meses, ni años.
Sus manos se afanaron en hacer bizcochos.

 

FE

Centellea limpia mi fe.

Dios es bueno.
Al final las estrellas surgen por el Este.

 

NIEVE

Desde mi celda o latebra
con paredes de blanco pascual,
veo claro lo que tú no:
el invierno pasar.

El búho

EL BÚHO
De «El falso aristócrata»

 
Mi casa lleva cerrada meses. A cal y canto.
Pero apareció un búho en el pasillo y voló hasta mi habitación.
Mamá y yo, con cuidado -los huesos de los búhos son todo aire-, con ardides, lo sacamos por la ventana. Una ventana lisa y monocroma que enseña al aire las aseveraciones de la noche.
Laicos devotos y empecinados eclesiásticos ya no creen que Dios haga milagros.
Rezo. Abro la puerta del comedor. Y aparece otro búho.
Misterio del mar en la más dulce hora de la noche.
La Virgen se apareció siglos atrás a pastores con ojos niños color olivo fresco.
Mi mamá se asusta. «No temas. No son búhos, serán el alma de los búhos con huesos delicados llenos de aire».

Es el milagro de Dios en alma de búhos.
Abro la persiana automática de la galería. Abro las ventanas de la galería.
El segundo búho vuela soberbio, lento, y a la primera, sale al cielo morado de la noche, hacia su boda enamorada.
Un milagro más hospedando el sacro y emplumado airón de la madrugada y la corona de mi aldea feudal.
El Siglo de las Luces está en la cabeza de los búhos.

El siglo de los labriegos está en los huesos de los búhos.

El noble gesto de un César alto está en un par de búhos gallegos.

Mundo

MUNDO
De «El falso aristócrata»

 

 
Hay una tiniebla de sombra de perros que desgrana agujas.
Hay un rugido de osamenta aguda que se despereza, un sordo mecanismo de incisivos, una turbina que descarrila trenes, una rotación de trompetas en el oído seroso, un vibrar de búfalo asmático, y es que en este mundo las niñas tienen los tobillos sucios y la dentadura cariada.
Hay un sexo que menstrua encima de las ciudades, un excremento dentro del cáliz, una aspereza en los timbres, un globo rosa manchado de ceniza ácida. Hay bosques de vegetales muy obscuros. Hay hadas esquizofrénicas.
Sí, hay un esqueleto de culebras soberbias donde se apoya el mundo, un maniquí desmaquillado que sostiene al mundo, un elefante con madera en la sangre que sostiene al mundo, un intestino abultado de mierda concreta que alimenta al mundo. El mundo no es una paloma de miel tranquila, sino un murciélago de piel de ostra seca. El mundo es un W.C. potado.
La vida es una arruinada y lastimosa taberna en las afueras.
La vida es una dentadura postiza atrapando a una mosca.
La vida es populacho cochambroso.
La vida es la peor luz de oficina.

 
Nunca debí nacer.

Viva por ellos

Llueve. Pocas ganas de leer y de vivir. Hoy traduje, para mí, poemas de Edward Thomas. Quedaron chapuceros, manazas y poco escrupulosos, pero, en cambio, qué dulce es el ocio intelectual, el otium cum dignitate. Traducir es la mejor manera de aprender a escribir; una verdad palmaria, indisputable. Me gustaría traducir a moralistas franceses o bien a los goliardos, cuyo ocio -en contraste- era hedonísticamente tabernario. Tengo varias libretas acabadas con esbozos o primeras versiones de traducciones. El traductor es hoy muy mal tratado por las editoriales, con sueldos de mera supervivencia y gran precariedad. Creo que es un oficio con poco futuro, elegíaco, que acabará pronto como la tejería o la alfarería o la ladrillería, cuestión que explicó con maestría Javier Calvo. Una buena traducción es un hecho cultural muy importante, un aporte muy significativo y trascendental. Viva por ellos. Viva su trabajo. Viva su artesanía.

Freudismo

Fumas. Según el psicoanálisis te quedaste fijado en tu etapa oral. No fumas. Reprimes tu etapa oral. Toda la teoría psicoanalítica son confirmaciones, no existen en su diseño refutaciones. Popper, a partir de aquí, negó su cientificidad. El psicoanálisis, a mi juicio, es la descripción soberbia de la mente de Freud, su literatura biográfica, su poesía y religión del sentimiento, su radiografía íntima, no así la prescripción de universales antropológicos. Dudo asimismo que sea el descubridor de la sexualidad infantil; para mí los niños son asexuados. Dudo también de su eficacia terapeútica. Creo que el freudismo es una hojalata chamanista, un conjunto mitológico intransferible. Freud es un genio literario y un nefasto -negado, imposible- científico.