Diario de Aquitania 80

FELIZ 2025

Arranca palabras hermosas de la piel
de tu lengua, curiosea en los grandes
libros y sus grandes temas, báñate
en los dedos dorados del Nilo, piensa que,
las cosas que se ven y las que no se ven,
son temporales y no eternas, la misma
Roma, en otro lugar diferente a Roma,
es otra Roma. Toma ginebras fuertes
contemplado por la Luna y el mar,
abrazado a su cuerpo de mañana clara.
El sonido oscuro de la casa acabará,
la lengua pastosa del loco se hundirá en
la más profunda mina. Ama y arriésgate.
Desconfía de quien te diga «ten cuidado»:
deja que los Cíclopes se duerman y,
a la media noche, sal por la ventana,
pon en marcha el coche y pisa el acelerador.
Es estupendo. Convierte el Todo en gasolina.
Ayer naciste, y morirás mañana. Para tan
breve ser, ¿merece algo malgastar los años?

***

Crucial la tranquilidad para el espíritu. Cito: «Porque así dijo Jehová El Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza» Is (30:15) Paz a los hombres.

Moriré conforme a mi modesto destino. No me preocupó agradar a la masa. A la masa le gustaban cosas que yo desconocía, y lo que a mí gustaba sobrepasaba su entendimiento. Que mis vicios sean enterrados conmigo.

Queridos amigos, no olviden a Quevedo: «Un pueblo idiota es seguridad para el tirano».

Un verso del Regimen sanitatis Salernitanum, del siglo XIII, dice así: «Hi vigilant studiis, nec mens est dedita somno», es decir, «[los hombres de estudio] pasan la noche estudiando, y su mente no se abandona al sueño».

No hay nada mejor que ir fatigando dulces volúmenes.

***

Eso les deseo para el nuevo año; que fatiguen volúmenes, no sean idiotas, no pretendan agradar a la masa, y gocen de un espíritu tranquilo. No es poco, no.

Deja un comentario