Diario del silencio 3

Resulta útil relacionar la bella y solitaria estética de las matemáticas con la estética de otros ámbitos artísticos. Su parte geométrica y visual, con la pintura y el dibujo en perspectiva. El teatro con los seminarios acalorados en los centros de investigación. Las figuras y patrones (tanto musicales como verbales) con figuras y patrones extraídos del mundo de las estructuras algebraicas.

Una epifanía de la que nunca me recuperé del todo es aquella vez, de muy joven, cuando iba marcando los datos de una hoja de gráficos y vi que esos puntos trazaban una curva especial que reconocí porque la había visto en la clase de álgebra; se trataba de una parábola, la misma forma que describe el agua al salir de una fuente. Me invadió una sensación de temor y asombro. Vivo estaba ad eternum el movimiento de un péndulo. Intuí que la expresión «ley de la naturaleza» significaba realmente algo magno.

También recuerdo cómo deduje el área de una serie de hexágonos del enlodado de mosaicos del baño de mi casa de Barcelona -era yo muy pequeño- a partir del área de sus triángulos y sus cuadrados.

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Este es un diario del silencio con el complemento de la soledad. Me gusta estar solo y examinar las llanuras del aire. De niño y adolescente pasé vastísimos intervalos de tiempo en compacta y densa soledad. No soporto el cacareo.

Al escribir no me trabo, y no corrijo nada de lo que escribo. No creo que escribir sea como meterse una lija en carne viva. Al ser esencialmente un escritor de diarios mi categoría se reduce a la de charlatán impúdico, algo que requiere poco talento (o ninguno). Pero sí hay en mí voluntad -y descontento- de estilo. El viejo Karl Kraus lo constató: «Nunca está acabada mi obra, y cuando lo está, me hastía. Hasta que es inalterable, mantiene ocultos sus defectos, y porque es inalterable, los pone al desnudo. Sus faltas y lo que le falta. Se abren las heridas cuando el autor del hecho se aproxima. A días de placer han seguido días de angustia, porque lo que se ha escrito fácilmente, se corrige con dificultad».

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