
EN 2024 APARECIERON ESTOS VERSOS SOBRE EL MURO DE LA IGLESIA DE SOUTO DO CHAO
No soy sino un alma vagabunda.
En mis escritos objeté los sueños
de un tiempo mecánico, y aspiré
a grandes y maravillosas revelaciones.
Christian mi nombre, enterrado
en un montón de piedra (con los pinos
como pórtico), carecí de honores y gloria.
No soy sino un alma vagabunda.
Bebí vinos fuertes en las tabernas,
pero la intensa lluvia de esta tierra agraz
me recluyó en cuevas y bosques hondos.
¿No soy en parte hojas y materia vegetal?
Con mis escritos extraje alguna melodía
de tanta desmesura y espesor afiebrado.
Que los que tienen cuerpo piensen en su alma:
honor y grandeza son ya palabras huecas.
