Falsas memorias 2

En 2013, en Twitter, un tema se mantenía entre los más comentados, 17,5 horas. TAN SOLO tres años después, en 2016, la cifra había bajado a 11,9 horas.

Cada vez más rápido las noticias alcanzan un pico de popularidad, y cada vez más rápido dejan de estar de moda. Cada vez AUMENTA DESPROPORCIONADAMENTE el número total de noticias expuestas en el escaparate público.

Vivimos dentro de un verdadera inundación o BOMBARDEO informativo. Como que las noticias, casi por definición, son malas noticias, este bombardeo afecta a nuestro estado de ánimo; nos IRRITAMOS O ENTRISTECEMOS. Eso respecto a la sensibilidad. Respecto a la metafísica, ese fluir abusivo e ininterrumpido de información, ACELERA el mundo, DISTRAE, nos impregna de SUPERFICIALIDAD e impide el PENSAMIENTO PROFUNDO.

Actualmente bebemos noticias como de un chorro de una manguera de incendios. El caudal resulta excesivo. Y ese caudal sacrififica profundidad, una profundidad que requiere tiempo y reflexión. Y compromiso, y también atención. Y evitar lo fácil y preferir lo difícil.

Para adiestrarnos en el pensamiento profundo necesitamos leer libros; la lectura de libros nos enseña a leer de manera lineal, nos centra en una cosa durante un tiempo sostenido. Leer pantallas nos habitúa a leer de manera diferente, a partir de permanentes saltos nerviosos, de alocados pizzicattos; pasamos los ojos rápidamente en zig zag, seleccionamos y descartamos continuamente.

Si lees en pantalla pierdes la capacidad de leer textos largos, y también tu energía y capacidad de enfrentarte a textos que supongan un desafío cognitivo. La decadencia de la inteligencia.

Falsas memorias 1

Los índices de ESPECTACULARIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN son los siguientes:

a. Contenidos de “soft news”: famosos, delincuencia, corrupción y crimen (por encima de los asuntos políticos, cívicos y públicos)

b. Búsqueda de la parte más “humana” de la información (por encima del interés público)

c. Personalización de los temas (por encima de la consideración estructural o abstracta de los mismos)

d. Sensacionalismo (por encima del juicio calibrado)

e. Escándalo (sentimiento ante una conducta desvergonzada)

f. Vida social y mundo de la farándula

g. Banalización y trivialidad (por encima de lo relevante)

h. Lo anecdótico (por encima de lo prioritario y sustancial)

i. Superficialidad (por encima de la profundidad en el tratamiento temático)

j. Emoción y sentimentalismo (por encima de la racionalidad)

k. Dramatización, exageración de la gravedad de los acontecimientos y acentuación de los aspectos trágicos. BOMBARDEO de malas noticias

l. Búsqueda de la acción (violencia, sufrimiento…), por encima de ideas o explicaciones

m. Presencia o mención de imágenes espectaculares (incendios, disturbios, violencia callejera, catástrofes, guerras)

n. Sucesos

Ante esta dieta que pudre la mente y entristece el corazón, uno comprende la propensión a evitar las noticias.

Debemos atrevernos a constituir una cosmovisión, una filosofía del mundo, tentativa, provisional, sabiendo que cualquier filosofía se sumerge en el flujo histórico de lo corruptible. Esto significa que vemos “toda” filosofía como un error –la nuestra como las demás.

En los sitibundos desiertos de Libia se suele oír un proverbio de caravana que dice así: “Bebe del pozo y deja tu sitio a otro”.

Libro de las deposiciones 28

Hoy bebí más de la cuenta y estoy ebrio. Pero, soy tan elegante que, todavía borracho, parece que escriba vestido de frac (oraciones detalladas y perfeccionistas, de ritmo ensoñador y onírico, con símbolos que recorren los cinco sentidos; oraciones irónicas, elaboradas, ornamentales, prosa de crepúsculos púrpuras, flotando como pelusa entre mariposas y abejas; prosa de zumbido de esperma en el aire descorchado de otoño, azul como seda mojada, pergamino y galeones de fuego caribeño en una suave nube)

El ensayo “Confesiones de un borracho” del ensayista inglés Charles Lamb comienza: «La disuasión del uso de los licores fuertes ha sido el tópico favorito de los declamadores sobrios de todas las épocas y ha sido recibida con abundancia de aplausos por parte de los críticos aficionados al agua. Pero desafortunadamente en el paciente mismo, en el hombre que ha de ser curado, su sonido rara vez ha prevalecido. Sin embargo, el mal se reconoce y su remedio es simple: la abstención. Ningún poder puede obligar a un hombre a levantar un vaso contra su voluntad; esto es tan fácil como no robar o no decir mentiras».

Tudescas azumbres más sabrosas, luquetes y uvas violetas de vinos envidiosos. La línea de fuga vacilante. El punto de equilibrio trastabillante.

«Así soy realmente: maligno, borracho, pero lúcido», Joseph Roth.

Libro de las deposiciones 27

Otoño, efluvio de las amapolas dejando cenizas de rojo caramelo a las mieses, otoño que hinchas la calabaza y la avellana, cristal expandido en llamaradas de paneles de oro por los caminos de mi aldea orensana.

Es hora de los estudios nobles. Hora de no tirar por el retrete ni el Lenguaje ni la Memoria. No concebir la vida, mi vida, sin la literatura, sin escribir, o mejor, sin leer. Y obligarse a vivir sin lo tedioso, sin lo manido, con la esperanza de que nos puede suceder algo magnífico, que nos sacuda el alma, sentarnos en un café un día de sol, y ver pasar una adolescente de figura fuera de onda -perfectos pechos puntiagudos, piernas musculadas-, leer unas palabras que te remuevan las tripas, o ver un cuadro en el museo superando tu razón, representando lo terrible y lo ilimitado, traspasándote de éxtasis más allá de la racionalidad.

Y Tito Livio, Salustio, Virgilio, Cicerón, Lucrecio, Tácito, Quintiliano, Suetonio, Tibulo, Propercio, Estacio… fervor de imágenes turquesas en el aire, viejos lobos marinos con las velas desplegadas.

Libro de las deposiciones 26

-Algunas últimas palabras a esta entrevista

-“Como un pájaro que la tormenta arrastra, venimos de la Nada. Por un instante, nuestras alas brillan a la luz del fuego, y, en un instante, de nuevo regresamos a la Nada. La vida no es nada. Pero la vida es todo. Es la Mano con que mantenemos apartada la Muerte. Es la luciérnaga que brilla en la noche”, Rider Haggard.

Ese párrafo de Haggard podía uno grabarlo en el techo, como las vigas de Montaigne, y meditar en él cada mañana al despertar. Mire, estoy por hacerlo, la verdad.

Y permítame añadir algo más: La única Libertad que yo he amado: no tener que mostrar otro gesto que mi desprecio por la mediocridad. Espero grabarlo en mi lápida.

Lean a Joyce, Fitzgerald, Proust, Faulkner, Cervantes, Musil, Goethe, Molière, Kafka, Homero, García Márquez, Flaubert, Ovidio, Borges, Foix, Platón, Agustín de Hipona, Baroja ETC…, vayan a grandes museos, grandes pinacotecas, al teatro y al cine, duerman guarecidos bajo el alero de los Inmortales, que les arrase el color de valva del vientre de una mujer hermosa, y que la Cultura no muera en ustedes. Poco más es una buena vida.

Libro de las deposiciones 25

-Hábleme de la que dice usted ser quizá la cuestión más profunda del Arte: cómo vivir.

-¿Enseña el arte dignidad, discernimiento, inteligencia? En cierto modo sí. Arnold utilizaba el término «philistine» para describir a las personas con intereses materiales y triviales, incompatibles con la verdadera cultura que él predicaba. El Arte tiene un aire de familia con la perfección y la armonía, con el impulso a la plenitud en el desarrollo de nuestras facultades. Resulta difícil ejemplificarlo, hacerlo explícito con argumentos. La intensidad de la sensación es -puede ser- como una forma de mejoramiento.

Fíjese: «En el pasado, habiendo pensado a menudo con terror que debía llegar un día en que dejaría de estar enamorado de Odette, había decidido estar muy atento, y tan pronto como sintiera que el amor empezaba a abandonarlo, aferrarse a él y retenerlo. Pero ahora, a la disminución de su amor correspondía una disminución simultánea de su deseo de permanecer enamorado. Porque un hombre no puede cambiar, es decir, convertirse en otra persona, mientras sigue obedeciendo los dictados del yo que ha dejado de ser… De hecho, como el mismo viajero si no se despierta hasta que ha cruzado la frontera y está de vuelta en Francia, cuando Swann se encontró, cerca, con la prueba de que Forcheville había sido el amante de Odette, se dio cuenta de que no le causaba ningún dolor, que el amor estaba ahora muy atrás, y lamentó no haber tenido ninguna advertencia del momento en que había salido de él para siempre. Y así como, antes de besar a Odette por primera vez, había tratado de grabar en su memoria el rostro que durante tanto tiempo le había sido familiar antes de que fuera alterado por el recuerdo adicional de su beso, así podría haber deseado -al menos en pensamiento- haber podido despedirse, mientras ella aún existía, de la Odette que había despertado su amor y sus celos, de la Odette que le había hecho sufrir, y a quien ahora nunca volvería a ver». Solo es un trozo, un fragmento de prosa. Pero me transmite, me llena de santidad (pureza moral), justicia (rectitud), amor (cuidado y bondad), misericordia (perdón y compasión) y fidelidad (ser siempre confiable) No sé.

Hay -no pocos- escritores importantes y cuya vida es deplorable. Pero incluso en estos puede que encuentre usted algunos gestos que no se hubieran producido sin ese “cultivo” inteligente e ilustrado. Me parece que era Salustio quien dijo que saber hace más virtuosos a los sabios.

Libro de las deposiciones 24

-Los años de su juventud no fueron años de bohemia, camaraderías, festines y viajes de acento literario ¿Cree que es posible crear una obra, aunque sea pequeña, sin pertenecer a una comunidad de pares? ¿Hasta qué punto considera o no imprescindible relacionarse con quienes comparten vocación para profundizar o afianzar ésta?

-La terminante, compacta e híspida soledad, perjudicó a mi literatura. Amigos y amigas iguales proporcionan un espacio seguro para expresar preocupaciones y sentimientos, ofreciendo consuelo y apoyo en momentos de alegría y dificultad. La conversación enriquece el intelecto, es la escuela ideal para afinar perspectivas. La amistad intelectual permite el intercambio de experiencias y reflexiones, lo que promueve la identificación con otros y amplía la consciencia individual. El diálogo y la discusión de ideas y dilemas con amigos, pueden llevar a nuevas soluciones y enfoques. Desde luego el caldo de cultivo de lo que luego uno hace en su soledad, requiere esa riqueza de reuniones, conversación, pandillaje, intercambio de ideas entre personas verdaderamente notables. Naturalmente que se sigue escribiendo, y pintando, y lo que usted quiera, pero los resultados en la mayoría de las ocasiones están muy por debajo del Arte y la Literatura que admiramos. Los amigos son un buen descanso para momentos de desánimo.

Cuántas veces al ver una tela o estatua en un museo, al leer un libro que me rajaba por dentro, al ver una película que me electrificó hasta la médula, necesité compartir con voces cómplices mis sensaciones e ideas. Pero viví en una aislada campana de vacío. «El amigo ha de ser como la sangre que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen», Francisco de Quevedo. «La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad», Aristóteles.

La zona serrana, tan solitaria, piedras y arbustos ríspidos, pastos gruesos, carqueja y carquejilla, está llena de sorpresas. Pequeños valles –pañuelos de tierra negra cubiertos de gramilla- aparecen en los bordes del lomo de la cerrillada. El cantil está emboscado en el mechón de chilca. La piedra roma -piedra bocha- asoma a veces en estos valles mínimos, sola y naturalmente como una planta, con la gracia de una cosa lisa y curva, entre el erizamiento de picos breves de una intención de sierra.

Y la soledad, esa soledad de iglesias y latines, de claros del sol entre repentinas lluvias. Tiempo de ferias en Nogueira de Ramuín. Rinconadas del monasterio de San Esteban. Caballetes y tabanques bajo los soportales. Verdes y rojas estameñas, jalmas y guarniciones. Un campo verdoso sube por el flanco de los cañones del Sil. Sombras de robles con ganados.

Soledad, maldito destino y cruel pasión de mi vida.

Libro de las deposiciones 23

-¿Qué opina de Internet? ¿Es un evangelista tecnológico?

-Seguramente usted conoce el cuento de Borges, «Funes el memorioso». El pensamiento y la comprensión del mundo requieren del olvido, la capacidad de abstraer y generalizar, no solo de recordar cada detalle. La memoria perfecta de Funes se convierte en una maldición, ya que le impide elaborar conceptos y categorías, lo que lo deja en un estado de parálisis intelectual y lo aleja de la realidad humana. El cuento también explora la memoria como una forma de insomnio perpetuo, donde los recuerdos se acumulan sin descanso. Una ficcción o intuición con correlato científico. El neurólogo y psicólogo judío Luria estudió el caso clínico de un memorioso, Solomón Shereshevski, en su libro «Pequeño libro de una gran memoria: la mente de un mnemonista». La ciencia confirma la ficción de Borges. El paciente estudiado por Luria tenía dificultad para abstraer y olvidar: su memoria era tan detallada que le costaba procesar ideas abstractas, sinónimos o dobles sentidos, y la incapacidad de olvidar detalles significaba que no podía funcionar normalmente. Además la línea entre la imaginación y la realidad se desdibujaba, y las experiencias sensoriales vinculadas a las palabras lo distraían, impidiéndole concentrarse en actividades como la lectura y las conversaciones. El caso de Shereshevski es fundamental para entender la relación entre el cerebro y la mente, y cómo ciertas funciones, como el olvido, son esenciales para el funcionamiento cognitivo.

Los internautas participan de esa mente memoriosa y primaria, casi de primate. Habituados a que el conocimiento no les brote desde dentro, como la floración de una semilla interior, sino a buscarlo desde fuera, con picoteos, con perpetuos pizzicatos y staccatos de superficie, en el fondo no recuerdan ni saben, y diseñan o remodelan su cerebro como un esquizofrénico (incapaces de la demora cognitiva a que habitúa la secuencia escrita, con falta de atención y concentración -frustración y enorme distraibilidad-, lo que puede concluir en una dificultad para organizar pensamientos, para hablar y escribir un texto a derechas)

No soy un evangelista tecnológica. Para una minoría, Internet es una fuente de crecimiento y saber sin igual. Pero -seamos realistas-, para la inmensa mayoría, desembocó en la caverna platonónica: hombres encadenados, seres humanos con sus grilletes al cuello, que no ven más que sombras falaces, en el simulador de una realidad engañosa y superficial. Esta ficción proyectada por la luz de la hoguera les distrae de la realidad: la caverna en la que permanecen encadenados, encadenados a la oscuridad y las sombras de la trivialidad y la ignorancia.

Libro de las deposiciones 22

-Usted es un gan solitario ¿Cuáles son los usos de la soledad?

-La soledad sin los libros es un penoso exilio, una cárcel, una tortura; si pones en ella cultura, puede resultar una fuente de placer. Pero no siempre es así. En la soledad la mente gana fuerza y aprende a apoyarse en sí misma, pero en la soledad la mente también puede desmenuzarse y enloquecer. Me resulta saludable estar solo la mayor parte del tiempo. Estar en compañía, incluso de los mejores, pronto me resulta agotador y disipador. Me encanta estar solo. Nunca encontré compañía tan sociable como la soledad. Pero esa peculiaridad o querencia se debe a mi cerebro esquizoide que, en compañía, se siente mal y empeora. El talento y la destrucción del talento nacen igualmente en soledad.

Recordemos a Petrarca: “De la soledad no alabo solo el nombre, sino los bienes que hay en ella. Y no me deleitan tanto el retiro y el silencio del desierto como lo que en ello habita: ocio y libertad.”“Tengo la firme convicción de que la soledad no es que predisponga al buen juicio: es que lo conserva y lo favorece al máximo.” “Ciertamente, la soledad sin letras es destierro, cárcel, potro de tormentos; añádele las letras y es patria, libertad, goce.”“Abramos por fin y purifiquemos esos ojos interiores con que las realidades invisibles se contemplan: veremos que ahí está Cristo.” “Y este no es el último fruto de la vida solitaria, algo que no entiende quien no lo ha probado; entre todas estas cosas, consagrarse a la lectura y a la escritura…” “La vida solitaria se sirve del presente con alborozo, aguarda lo futuro con sosiego, no está en vilo ante el mañana, no deja para el día siguiente lo que pueda o deba hacerse hoy.”

A los magnates de los medios e Internet una mente solitaria les parece un auténtico despilfarro ¡Tanto vagar sin rumbo! El impulso que se promueve es la creación de seres impersonales -zombis- sin horas muertas o espacios en blanco donde pensar. Todo debe ser una adicción latente de conectividad, una fiesta en perpetuum mobile. Elegir la soledad mental, por tanto, es un acto perturbador, un auténtico sabotaje de los esquemas por los que se rigen los inventores de las redes sociales.

Libro de las deposiciones 21

-¿A qué se dedica ahora? ¿Su desencanto es horaciano?

-La denuncia de esa amplia masa de adictos televidentes que alimentan su débil imaginación y llenan su vacío pensamiento con los productos más insustanciales que les proporciona la ya no tan pequeña pantalla, quiere ser una reivindicación de algunos valores muy nuestros que, en estos días, están en peligro. Me refiero a esos comportamientos orientados en el sentido inverso al camino que nos traza la publicidad: la publicidad traza un mundo masificado, mecanicista, agresor de la naturaleza y lleno de tensiones bélicas; metas opuestas a nuestra cultura del sur, a nuestra manera meridional de entender la vida. Detesto ese mundo comercial y publicitario.

Tienen razón algunos filósofos cuando afirman que no podemos descalificar la mediocridad de una manera absoluta; que no podemos menospreciar la aspiración a una existencia serena, apacible y tranquila, ni desestimar el deseo de una vida alejada de la convulsión febril; que no podemos censurar el proyecto de una vida sobria, dedicada al ocio fecundo, alejada de las inextinguibles ambiciones, retirada de la agitación nerviosa y apartada de la luchas feroces por el poder.

Yo también apuesto por esa mediocridad calificada de dorada -«aurea mediocritas»- que, desde que la proclamó Horacio, ha sido celebrada por los poetas y ha constituido, para muchos, una fuente de bienestar íntimo y de felicidad honda.

Aunque a veces los critiquemos, en el fondo anhelamos seguir el ejemplo de tantos paisanos nuestros que prefieren ganar menos dinero y disfrutar tranquilamente del tiempo. Probablemente sin saberlo, están imitando a Horacio cuando rehusó el cargo de secretario de Augusto para permanecer en el campo y defender allí su tranquilidad y su ocio sin molestar a nadie en provecho del cultivo de sus letras y de su filosofía, para dedicarse a sus poemas, (“Dichoso aquel que de pleitos alejado…”), a esos versos que sirvieron de inspiración a Garcilaso en la “Flor de Gnido” y a Fray Luis de León en su “Oda a la vida retirada” que comienza con estas palabras: “Qué descansada vida / la del que huye el mundanal ruido / y sigue la escondida / senda por donde han ido / los pocos sabios que en el mundo han sido”.

Giordano Bruno dice “para el verdadero filósofo, toda tierra es patria”. Recuerdo haber leído esa frase en la Biblioteca Nacional de Francia. Yo ya la conocía de cuando era estudiante, pero, al leerla en aquel lugar, comprendí de verdad el significado. Mi patria es el lugar donde tengo libros, donde puedo pensar y donde puedo hablar con profesores y lectores a los que respeto. Mi patria es el lugar donde puedo hacer las cosas que amo.

Siempre me gustó mucho una frase que leí de joven en la novela «Memorias de Adriano» de Marguerite Yourcenar. Adriano dice: “Mi primera patria fueron los libros”. Mi patria son los libros, mi casa es la casa donde tengo mis libros, en Nogueira de Ramuín, en Orense, a cinco minutos de un bosque donde paseo. Para mí fue muy importante la escuela, por eso batallo desde hace años para defender la educación de la deriva mercantilista de hoy. El valor fundamental es hacer comprender a los estudiantes que no se estudia para ganar dinero o para un título, sino para ser mejor. Para mí, leer siempre fue una manera de viajar con el pensamiento. Leyendo podemos vivir más vidas. Es una experienca maravillosa.

Mi desencanto es horaciano. Tira de mí un anhelo de paz, o del goce de la soledad en el retiro de la naturaleza, del disfrute de la serenidad (epicúrea y estoica) y su amor a la dorada medianía. Sí, mi desencanto y meta es hondamente horaciana.