Tentativas 146

En 1996, Alan Sokal, físico teórico, envió a la revista «Social Text» un artículo deliberadamente absurdo: “Transgressing the Boundaries: Toward a Transformative Hermeneutics of Quantum Gravity”. El texto estaba lleno de citas fuera de contexto, jerga posmoderna y afirmaciones científicas sin sentido. La revista lo publicó.

Una de las dianas del experimento es cierto clima intelectual donde se sostiene que la verdad es una construcción social o lingüística. Sokal mezcla términos matemáticos con teoría social, sugiriendo que conceptos como “espacios no lineales” o “topologías complejas” apoyan proyectos políticos emancipadores. No hay conexión lógica entre propiedades matemáticas de un espacio y programas políticos. Es una metáfora convertida ilegítimamente en argumento. También insinúa que constantes como la velocidad de la luz o la constante de gravitación podrían entenderse como dependientes de contextos culturales. Las constantes físicas son invariantes empíricos medidos (con independencia del observador cultural) Puede discutirse cómo se interpretan o se miden, pero no tiene sentido afirmar que su valor depende de convenciones sociales.

Posteriormente, junto a Bricmont, en su magnífico libro «Imposturas intelectuales», puso en solfa a aquellos intelectuales de un lenguaje denso y oracular, un lenguaje que se reverencia en lugar de entenderse y acaso refutarse, y que usurpa el estatuto cognitivo de la ciencia usando metáforas exageradas. El problema no es la metáfora, sino su uso sin función de interpretación que preserve el significado. Muchos de esos autores tienden, en algunos textos, a desplazar la noción de verdad hacia su dimensión discursiva y contextual, dependiente de estructuras de poder. Asimismo, no pocos textos sugieren la inexistencia de una realidad independiente y la equivalencia de las interpretaciones.

Lo que Sokal revela no es tanto pensamiento falso como lenguaje que ha olvidado las condiciones de su propia verdad —olvido que no ha dejado de gravitar, con efectos duraderos, en cierta tradición intelectual francesa.

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