Lectura de Rafael Reig

woman wearing brown shirt carrying black leather bag on front of library books

La novela a reseñar es Para morir iguales, la historia de un hospiciano pícaro lleno de lealtades a su infancia y su desclasamiento. Rafael Reig es un novelista de trama y aventura, que aquí demuestra sus amplios poderes. La fidelidad a una cultura de pares, la visión mítica de los orígenes y el lumpen, la especial sensibilidad a los desiguales, la importancia y el himno a la imperfección, el espacio potencial de fidelidades, el gobierno y la ética de los parásitos, el juicio al Orden como una instancia abyecta y repulsiva, la influencia de las fuerzas subyacentes, la libertad pirata, el desplazamiento del bien al mal y del mal al bien, la triste y desolada burguesía, la vitalidad epicúrea y sapiencial de las clases subalternas, la complejidad de la moral y el heroísmo, el carácter como destino, estos y muchos otros temas atraviesan la excepcional novela de Reig, un maestro en hacer ficciones muy entretenidas y emocionantes con mar de fondo. Novela épica y lírica pese a los propósitos del autor, romántico canción para con los habitantes del margen, en ese universo sin miedo hay alegría y peripecia -espléndidas las inserciones de la novela infantil Sandokán- pero, por mi visión conservadora del mundo disímil a la que ofrece la, insisto, magistral novela, creo que de preceptos equivocados. Porque el Orden es una organización del alma. Porque el Orden construye una vida de plena significación. Porque el proceso por el cual el pensamiento se disocia de las cosas, se asocia con cosas externas, y vuelve a reflejarse sobre sí mismo para dar forma a esas cosas, porque ese Orden cognoscitivo y esa ética del Bien, no son lastres ni engañifas ni trampantojos, sino la esencia de la civilización. Porque fuera del Orden no se encuentra otra civilización alternativa, sino la más crasa barbarie. O Shakespeare o zulúes, o la contaminación del recto sentido o la contaminación del mar enfangado. Extraordinario novela que invierte los polos y plantea una especie de irisación del desorden. Muy bien organizados los elementos de la fábula, muy bien escrita (sin pomposidades ni afectación abstracta) Espléndidos secundarios (muy dificultosamente desaparecerán de mi memoria Escurín y Mercedes) La epifanía del mal que en el fondo es -eso cree Reig- el bien, la épica a unos colores y afectos cuya traición es la peor deshonra. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una novela española. Para morir iguales, de Rafa Reig, en Tusquets, ¡chapeau!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s