
Mucho sufrimiento emocional proviene de la naturaleza de las convicciones. La plenitud en el cuidado del alma, averiguar en qué consiste la buena vida, curar enfermedades producidas por creencias falsas, llegar a ser médicos de nosotros mismos, el florecimiento humano o eudaimonía, vienen con ricos argumentos terapeúticos. Y ninguna idea tiene un esplendor menos rancio que la idea de Dios. Ninguna mañana arroja un sueño menos gastado que el sueño divino.
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura.
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