
Calicles apostó por el libertinaje.
-«Feliz es el que puede hacer lo que quiere, querido Sócrates».
-«Feliz es el que es bueno, querido Calicles».
Yo soy virtuoso pero infeliz.
Yo soy pobre, pero feliz.
Yo soy cristiano, pero infeliz.
Yo soy efímero, pero feliz.
Yo tengo amigos, y no los amo.
Yo no tengo mujer, y la amo.
Si amas, cultiva tu espíritu; no rías ni lloras, pero comprende.
Nada hay más feliz que mi frente dentro de un libro.
Nada hay más feliz que un libro entre las manos.
Nada hay más feliz que la soledad del sabio retirado.
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura.
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