Cornaro 22

Φαλάκρας ἐγκώμιον («Elogio de la calvicie»), de Sinesio de Cirene, es una de las sátiras más deliciosas y extravagantes de la Antigüedad tardía. Escrita probablemente como réplica irónica al perdido «Elogio de la cabellera» de Dión Crisóstomo, convierte la calvicie en signo de inteligencia, virilidad filosófica y superioridad espiritual, mientras ridiculiza la obsesión estética por la apariencia.

Allí se lee: «Οἱ λίαν κοσμοῦντες τὸ σῶμα τὸν νοῦν ἀμελοῦσιν, ὥσπερ ἐν τοῖς τῆς πόλεως μειρακίοις ὁρῶμεν, οὐ σφόδρα μὲν πρὸς μαθημάτων πόνον ἐσπουδακόσιν, ἀλλὰ πρὸς ἐσθῆτας περιέργους καὶ καινουργίας ἐκκεχυμένοις. Σωκράτης δὲ καλὸς μὲν οὐκ ἦν, σοφὸς δὲ μέγιστος.»

Traducción:

“Quienes adornan excesivamente el cuerpo descuidan la mente, como vemos en los jovencitos de nuestra ciudad, nada inclinados al esfuerzo de los estudios, sino entregados a vestidos extravagantes y novedades afectadas. Sócrates no era hermoso, pero sí sapientísimo”.

Fuente: Synésios de Cyrène, Éloge de la calvitie, texte grec établi et traduit par Christian Lacombrade, Paris, Les Belles Lettres (Collection Budé), dentro de Œuvres, vol. IV.

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