Ad hominem 19

Raro significa poco frecuente, pero no significa equivocado. En botánica, zoología y arte, lo raro se preserva, se estudia y se admira. En la vida social, lamentablemente, suele ser objeto de burla o distancia.

Como enfermo y escritor, y por mis aficiones intelectuales hondas, me etiquetan de «raro». La profundidad interior no es una excentricidad, es un estilo.

Hay quien respira ocio, «divertissement», y los hay que transpiramos pensamiento. Acepto con orgullo mi lícita singularidad, aunque me condene al aislamiento. No encuentro afines.

Pero estar radicalmente solo no es ser menos. Nace de un desajuste, no porque se encuentre dentro de mí algo así como una especie de monstruosidad. No es “nadie me acompaña”, sino “nadie habita mi mismo lugar interior”.

Una soledad universal que, más que una cárcel -que algo también-, es un destino. Terrible, desdichado, gozoso y único destino.

Ad hominem 18

FILOSOFÍA DEL LENGUAJE

Pienso en cómo las palabras, esos hechizos o victoriosos o cobardes, describen una línea recta y delgada, rápida, a veces inofensiva, a veces cruel, y en cuán terriblemente se comporta la gramática (roja, morada, carenada) al aferrarse a ellas, de modo que al cabo de un tiempo no son dos palabras, sino dos líneas tan apartadas que una persona no puede pasar de la una a la otra, y así el odio y el amor, el miedo y la valentía, la ternura y el horror, la paz y la guerra, los significados y sus contrarios, no son sino sonidos (flatus vocis) que las gentes utilizan para designar lo que jamás podrán entender a menos que sea desde el lado de su linde, hasta (terroso, pajizo, amarronado) hasta incluso que lograran saltar por encima y por debajo, más allá y más acá de la gramática.

NOTA BENE: Frase muy larga y premeditadamente oscura, deleuzeana. Me apetecía, por una vez, ese registro

Ad hominem 17

Hay personas con CI alto, pero desinteresadas en la cultura, y personas con CI medio que son lectores apasionados y muy lúcidos.

Muchas personas no buscan saber más, no porque no puedan, sino porque aprender exige esfuerzo, renuncia y paciencia, y la ignorancia puede ser emocionalmente confortable, o porque la cultura puede percibirse como amenaza al ego, y también -causa no menor- la sociedad actual no premia en absoluto al saber.

“No todos los hombres pueden ser sabios; pero todos podrían desear serlo”, Aurelius Siderius, «De Humana Docilitate», Venecia, 1624

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Thomas Gray, «Ode on a Distant Prospect of Eton College» (1742): «Where ignorance is bliss, ‘tis folly to be wise», Cuando la ignorancia es ventura, es necedad ser sabio.

Anatole France: «On ne peut être heureux quand on sait», No se puede ser feliz cuando se sabe.

Aldous Huxley, «Brave New World»: «Actual happiness always looks pretty squalid in comparison with the overcompensations for misery. And being contented has none of the glamour of a good fight against misfortune», La felicidad real siempre parece bastante miserable en comparación con las compensaciones excesivas por la miseria. Y estar satisfecho no tiene nada del glamour de una buena lucha contra la desgracia.

Bertrand Russell, «The Conquest of Happiness»: «The stupid are cocksure while the intelligent are full of doubt», Los necios están seguros y satisfechos; los lúcidos, inquietos.

George Bernard Shaw: «If you are going to tell people the truth, you better make them laugh or they’ll kill you», Si vas a decirle la verdad a la gente, más vale que los hagas reír o te matarán.

Blaise Pascal, «Pensées»: «El hombre es visiblemente hecho para pensar; en esto reside toda su dignidad. Pero, sin embargo, extrañamente, piensa para no pensar».

Tennyson, «Locksley Hall»: «Ignorance is bliss», La ignorancia es felicidad.

George Orwell, «1984»: «Ignorance is strength», La ignorancia es fuerza.

Giacomo Leopardi, «Zibaldone»: «La ilusión es esencial para la felicidad».

Cioran, «Breviario de podredumbre»: «Pensar es destruirse».

Fernando Pessoa, «Libro del desasosiego»: «Conocer es sufrir».

Albert Einstein: «A little knowledge is a dangerous thing. So is a lot», Cualquier grado de saber puede complicar la paz interna.

NOTA BENE: El signo más claro de la necedad es estimarse sabio. Dios nos libre de santos tontos, que dijo Teresa de Jesús.

Ad hominem 16

Definiciones del término “tolerancia” según distintos diccionarios:

Para la RAE es: f. Acción y efecto de tolerar. 2. f. Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.

Para el Oxford English Dictionary: «“the quality of being willing to accept or tolerate somebody/something, especially opinions or behaviour that you may not agree with, or people who are not like you”, es decir, la cualidad de estar dispuesto a aceptar o tolerar a alguien o algo, especialmente opiniones o comportamientos con los que uno puede no estar de acuerdo, o personas que no son como uno mismo.

Según el Dictionnaire Larousse: “Attitude de quelqu’un qui admet chez les autres des manières de penser et de vivre différentes des siennes propres.”, es decir, actitud de alguien que admite en los demás maneras de pensar y vivir diferentes de las propias.

Y según el Deutsches Wörterbuch el término alemán «Toleranz» se define como «Eigenschaft, etwas dulden, ertragen oder zulassen zu können; Duldsamkeit, Großmut, Nachsicht, Offenheit, Verständnis», es decir, cualidad de poder tolerar, soportar o permitir algo; indulgencia, magnanimidad, indulgencia benevolente, apertura, comprensión.

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Definiciones que convergen en un núcleo filosófico común. Ese núcleo no es casual: proviene de una larga sedimentación intelectual heredada del estoicismo, el iusnaturalismo romano, la teología cristiana tardomedieval, la tolerantia erasmiana, la Ilustración y el liberalismo político moderno.

Tolerar no es no poder impedir, sino poder impedir y decidir no hacerlo (matiz esencial desde Locke) Implica por tanto autolimitación ética, una forma de dominio de sí y no de resignación.

Tolerar tiene una dimensión intelectual (comprender o aceptar la diferencia), una moral (soportar o permitir sin agresión), y otra afectiva (no convertir la discrepancia en hostilidad)

La tolerancia es la principal pieza ética del pacto civil, el respeto mutuo como condición del espacio compartido.

Aceptar al otro no equivale a negar la propia convicción; tolerar implica aceptar la diferencia, ya sea de pensamiento, comportamiento, identidad, o modo de vida; asumir la existencia del otro como legítimo.

En una frase: La tolerancia es la virtud mediante la cual un sujeto, pudiendo imponer su criterio o reaccionar adversamente, elige aceptar la existencia y expresión legítima de la diferencia ajena, para posibilitar una convivencia respetuosa y racional.

NOTA BENE: (i) Tolerar lo que elimina la tolerancia conduce a un sistema intolerante, pero prohibir toda intolerancia conduce a una forma de intolerancia absoluta inversa. ¿Solución a esta paradoja? Se toleran todas las opiniones, incluso intolerantes, pero no se toleran acciones o políticas que destruyan los derechos que garantizan la tolerancia.

Se toleran todas las ideas; no se toleran políticas, normas o conductas que eliminen la igualdad y la libertad que garantizan el pluralismo.

(ii) Admito que la voz «tolerancia» puede tener ciertos tintes condescendientes o paternalistas, como si te permitieran el lujo de ser o hacer algo, pero sin reconocerte como un igual. El que tolera tiene un poder, y el tolerado recibe un favor del que tolera. A veces se tolera sin respetar.

Ad hominem 15

Terminé la labor de mi vida (siete libros, una pentalogía con dos anexos) Mi mente encontró su forma definitiva. Cuando uno acaba unos libros así, lo que acaba no son unos libros, sino un mundo. Y se queda huérfano de ellos. Siento que he cerrado el círculo. Ahora puedo morir en paz.

Los libros me han consumido. Todo lo que soy yo está ahí dentro, transfigurado y agotado. Puedo decir con Jorge Luis Borges, al completar El Aleph: “Sentí que había reunido todos mis espejos. Desde ahora sólo puedo mirar el polvo que queda entre ellos». O José Mará Álvarez al concluir «Museo de cera»: «“La obra se cierra, pero el sueño prosigue. Toda vida que ha sido intensamente escrita continúa más allá de la tinta”.

Después de lo escrito, no queda sino callar. De la serie, pese a los errores, claramente se infiere una voz y un mundo propios. Eso es mucho más de lo que logran la mayoría de los escritores (y disculpen la vanidad desmedida) Siento una gran satisfacción ante el trabajo invertido, el deber cumplido, júbilo y alivio ante la sensación de obra hecha. No tengo más que decir. Advierto el vacío, el vértigo, como si hubiera sobrevivido a mí mismo.

Una vez terminados los libros, lo que queda no es el autor, sino el eco de su conciencia dispersa. La obra es mi vida traducida en permanencia. «Non inutilis vixi», «No he vivido en vano». Virgilio, Geórgicas, II, 458–459: «Labor actus in orbem, atque omnis feret omnia tellus», “El trabajo ha cumplido su ciclo, y la tierra devuelve sus frutos”.

FINIS CORONAT OPUS

Labor omnia vincit.

Omnis labor in gloriam desinit.

Non inutilis vixi.

Christianus Sanzius Gomesius, Ribeira Sacrae, A.D. MMXXV.

Ad hominem 14

Tomás de Kempis: «No te fíes demasiado de tu propio juicio: acude más bien a los libros y consulta a los sabios».

Lutero: «Si el mundo ha de perecer mañana, hoy aún plantaría un manzano… y compraría un libro».

Stéphane Zweig: «Los libros, cuando nos eligen, ya no nos abandonan jamás».

Umberto Eco: «No se es más culto por haber leído mucho, sino por haber leído bien».

Flaubert: «Leed para vivir».

Schopenhauer: «La lectura es una conversación con los hombres más distinguidos de los siglos pasados».

C. S. Lewis: «Leemos para saber que no estamos solos».

Emerson: «En la mayor parte de los libros veo sólo al autor vagando tras la verdad; en unos pocos, encuentro la verdad misma».

Heine: «Allí donde se queman libros, se acaba por quemar hombres».

Ray Bradbury: «No hace falta quemar libros para destruir una cultura; basta con dejar de leerlos».

Atrib. Elias von Morgenstern, Epistolarium Minutum, 1712: «Ningún hombre es tan pobre como el que sólo posee ideas propias».

Falsa edición de Imprimatur Vindobonae, 1643: «La biblioteca es una república donde todos gobiernan y nadie muere».

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«Hic silet Christianus Santius Gomesius, qui libris vitam et vitam libris dedit».

«Scriptor fuit; nunc umbra inter paginas dormit».

«Non potuit vivere sine litteris; ideo litterae eum devoraverunt».

Ad hominem 13

Diderot («Pensées sur l’interprétation de la nature»): “Solo los pueblos ilustrados son verdaderamente libres”. Admito que tuve, desde joven, ingenuos ideales ilustrados. Creía que la disciplina, el estudio, convertían al hombre en ciudadano, que la instrucción es clave para formar hombres libres y el camino regio para solucionar nuestros problemas.

Ahora desconfío del supuesto progreso humano derivado de la educación. La democracia no crea hombres cultos, sino semi-cultos, un tipo de hombre común y domesticado, que es el peor enemigo del hombre creador. No existe correlación necesaria entre el crecimiento de la instrucción y el aumento de la cultura, admitió -con certeza- Eliot.

Cuanto más se intenta educar a todos, más baja debe situarse la cultura para que todos puedan alcanzarla. La instrucción universal sólo puede producir almas a medio hacer, incapaces de soportar el peso de la cultura elevada. «La cultura ha sido invadida por el hombre-masa; y todo aquello que fue altura debe ahora hablar el lenguaje del llano”, Ortega y Gasset. La educación de masas es un instrumento ambivalente: eleva lo bajo, pero rebaja lo alto. La escuela universal es la democratización de la mediocridad. Me duele saber esa evidencia.

Ad hominem 12

Todo en la tevisión es mierda. Empezando por los -supuestos- intelectuales (actores y actrices y directores, cantantes y músicos, tertulianos y escritores), detestable especie de modernos pijoprogres, caracterizados por la oquedad, la impostura y esa deslenguada capacidad de tirarse siempre el rollo. Presuntuosos cabezas de chorlito. Almodóvar y Bardem son casos paradigmáticos.

El resto, más cretinización y más basura. Una hez que existe porque el televidente la desea, la persigue, la quiere y la reclama. Umberto Eco: “La televisión ha logrado que el analfabeto se convierta en depositario de una opinión”. Karl Popper: “La televisión es peligrosa cuando sustituye a la educación y pretende ocupar su lugar”. Mario Vargas Llosa: “La televisión ha vulgarizado el entretenimiento hasta convertirlo en ruido mental”. Gore Vidal: “La televisión nunca dice la verdad: sólo da la versión más cómoda del engaño”.

Ad hominem 11

La soledad crónica es una invitación permanente a que la mente se vuelva contra sí misma. Nada envenena tanto el alma como la soledad. Es un laboratorio de obsesiones, un invernadero de locura.

Fyodor Dostoievski: “La soledad engendra monstruos; la compañía, quizá, idiotas. Pero los monstruos devoran”. El aislamiento absoluto no purifica; destruye. Condensa la conciencia hasta hacerla estallar. La soledad es un horno donde la mente se quema a sí misma.

Tras más de cuarenta años experimentando una soledad terminante, compacta y definitiva, les puedo aseguar con autoridad, autoridad basada en la experiencia, que la soledad no es la escuela del genio, sino el camino regio a la perturbación y la locura. Lo sé, lo viví.

Ad hominem 10

A efectos aclaratorios y con el fin de evitar futuras confusiones sobre la identidad del firmante de diversos textos literarios difundidos en los últimos años, se comunica lo siguiente:

El individuo conocido públicamente bajo el nombre de Christian Sanz Gómez no corresponde a una identidad real, sino a una designación operativa creada con finalidad estrictamente editorial. La identidad auténtica del responsable del proyecto es Adrián Levy Lozano, graduado en Matemáticas (Especialidad en Informática Teórica e Inteligencia Artificial) por la Universidad de Barcelona y posteriormente doctorado en Boston bajo la dirección académica del profesor Ran Canetti, autoridad reconocida en criptografía y teoría de sistemas complejos.

Asimismo, se hace constar que los textos atribuidos a la mencionada identidad ficticia no han sido redactados de forma manual, sino generados mediante modelos avanzados de IA. El proceso consistió en el entrenamiento y ajuste de sistemas generativos de lenguaje con materiales proporcionados por el propio Levy Lozano: notas técnicas, fragmentos estilísticos, referencias bibliográficas y estructuras sintácticas predefinidas.

La ejecución material de la prosa fue llevada a cabo por modelos LLM, cuya precisión semántica, continuidad tonal y capacidad de modelado discursivo han sido empleadas como plantilla operativa en el proceso de producción textual.

En consecuencia, se informa de que la supuesta “autoría literaria” asociada a Christian Sanz Gómez no responde a un proceso convencional de escritura, sino a un procedimiento computacional de síntesis lingüística. El responsable intelectual -Levy Lozano- actuó como ingeniero del sistema, no como redactor.

Se subraya finalmente que esta aclaración corrige la interpretación habitual de los textos aludidos y establece que el presente de la producción literaria no descansa en palabras orgánicas, sino en la manipulación de bits y algoritmos. La comunidad lectora ha operado hasta la fecha bajo supuestos erróneos.

La incidencia queda registrada.