Libro dos desabafos 112

«La esperanza y el temor son inseparables, y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor«

«Si de lo que llamamos fortaleza quitáramos el deseo de conservar y el temor a perder, no le quedaría gran cosa«

«El aburrimiento llevado al extremo sirve para desaburrirnos«

Duque de Rochefoucauld.

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EL VIAJERO

Ibn Battuta, hijo de juez, viajó movido

por un impulso interior irresistible.

Su coraje hizo célebre su personalidad.

El mejor viajero que hubo.

Y no usó nunca un palo selfie.

Libro dos desabafos 111

Disfruté del histerismo del vodka, de la Luna acebrada, de los tules púrpuras del entusiasmo. Podría haber sido feliz más tiempo, todo psicológicamente se me daba a las mil maravillas: pero no tengo tiempo y empiezo a perder crónicamente la cabeza. Disfruté del adorable, confiado, soñador, enorme País de la Cultura. A veces me arrepiento.

Llueve. Frío. Goteras en casa. Recuerdo la voz evaporada de papá. A Noemí y Clara como piedras forjadas en el empíreo. A mamá, Océano de Luz Que Adornó Juvenil El Tiempo. Mi vida solo fue (i) estar con la familia, (ii) leer modernidades y ternezas y (iii) leer “ad quosdam ex antiquis illustribus”, a ciertos ilustres antiguos.

Llueve. Noche. Reconcentrado en mí mismo, sin cesar de asombrarme por doquier de los poderes de lo visible y lo invisible, con un derroche en la psicosis que raya el desatino, enloquezco. Porque sí, puede un sapo morir de luz y locura.

Libro dos desabafos 110

EN EL CASTILLO DE WARTBURG

A su madre demente guarda el lógico en un asilo

de ancianos, ese arrumbamiento de fardos

inservibles, deseando, obscenamente, que la

Naturaleza termine lo que muy mal acabó. Tiembla

el lógico al imaginar ese ametrallamiento de

hedor a pañales, papillas y meados. Tiembla

y llora por dentro al oír tantas palabras negras

olvidadas en el limbo. Babea ventosa la noche.

De la cama a la silla y de la silla a la cama.

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Mamá, Pulgarcito, Campanilla y Blancanieves

te cantan boleros. Las hadas, mamá, las bellas

hadas existen. En el bosque brillan libélulas aladas.

Libro dos desabafos 109

Las primeras encuadernaciones que se conservan en Occidente datan del siglo VIII. Los cuadernos eran cosidos sobre sus nervios dobles, compuestos de cordones y bandas de cuero que se fijaban a un lomo. El lomo se cubría de piel. Las tapas también se recubrían de piel, más raramente de tela, con una decoración que podía llegar a cobrar gran suntuosidad.

Tras varios siglos de la decoración de tapas de libros con todo tipo de gemas, nos encontramos en el siglo XXI, en la latitud 40.463667 y la longitud -3.74922, en el continente europeo, ubicados en el hemisferio norte, a algo llamado “España”, y dentro, a algo llamado “los españoles”.

Procederemos a describir a los españoles clínica y científicamente. Nada de frufrú poético ¿Sus propiedades suficientes? Delirium tremens, deterioro cognitivo, fisuras palpebrales, nariz chata, testarudez, retardo mental entre leve y moderado, rostro alargado, orejas grandes, corta estatura, macroorquidismo, polifagia y obesidad, pies y manos pequeños, ojos almendrados, risa paroxística, palmoteos y aleteos con manos y brazos, locuacidad, hipercalcemia.

Digamos que no salimos del taller de Koberger en Nuremberg. Digamos que la inteligencia que procuran las letras a los doctos, a nosotros las imágenes de la televisión o las redes, y las viñetas de los tebeos, nos permiten conocer el secreto analfabeto de las cosas.

Libro dos desabafos 108

El otro día vomité con el Xeplion. Ayer y hoy no se disiparon las tinieblas; “Tenebras persequi”, Plauto. Lo sombrío, obscuro y frío. Frío como un flojo romance con la vida, como montones de tierra y cal tapándome la boca, montones negros y montones blancos. Obscuro al igual que un bolsillo por donde caen monedas rotas. La lucha contra la melancolía. Nada es peor que la vida. Pero, al menos, leí parte de la última novela de Vargas Llosa, y releí pasajes -al azar, según mis notas de lectura- de Tocqueville. En todo lo que escribo, toda mi respiración, todo mi pensamiento, giran alrededor de la catástrofe de mi venidera muerte: “Der Tod ist ein Meister aus Deutschland”, Paul Celan.

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En nuestra sociedad el vigor de la memoria y el silencio explícito (interior y exterior) han sido borrados del aprendizaje. Sin memoria cualquier individuo o estudiante se queda sin columnas que lo sostengan. Sin memoria tampoco hay (desaparece) la interioridad. El ser humano, para decirlo con Musil, se queda sin cualidades o atributos. La racionalidad lógica y severa ocupan la totalidad del hombre. Leemos en “El hombre sin atributos”, Vol. 1., Seix Barral, pág. 49:

La aridez interior, el desmesurado rigorismo en las minucias junto a la indiferencia en el conjunto, el desamparo desolador del hombre en un desierto de individualismos, su inquietud, maldad, la asombrosa apatía del corazón, el afán de dinero, la frialdad y violencia que caracterizan a nuestro tiempo son, según estos juicios, única y exclusivamente consecuencia del daño que ocasiona al alma la racionalidad lógica y severa”.

La palabra se subordina a la imagen. El lenguaje pop y el reguetón son el nuevo esperanto. La cultura sonora desaloja el orden verbal. Para muchos humanos la noche es tan ruidosa como el día, y un infierno torturante el silencio de una habitación frente a un libro. Y resulta vehementemente sospechoso (vehementer suspectus) los dogmas: (i) La educación debe ser lúdica (ii) No se debe memorizar (iii) Se debe ir de lo cercano y particular a lo lejano y general (iv) El trabajo ha de hacerse en equipo.

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Yo me desintegro y el mundo se derrumba. Los árboles dejaron de crecer en la amnesia del verano. Quiera Dios, Zeus o lo que sea, que me queden todavía diez o quince años de vida para poder enmendar mis escritos; escribo rápido porque me queda poco tiempo de escritura.

Libro dos desabafos 107

Quiero agradecer de corazón la atención que me prestan mis millones de lectores, en éste y otros sistemas solares. Me animan a que no cese de escribir, pero lo piden quienes pueden pedirlo: ustedes, los lectores, mis amigos. Y, cuando un amigo pide, no se puede decir que no. Recuerdo a estos efectos las palabras que dirigía el poeta latino Ausonio al emperador Teodosio cuando éste le pedía por favor que le enviara sus obras:

Si la rubia Ceres manda que el campesino eche las semillas a la tierra, si Gradivo ordena que el general tome las armas o Neptuno que la escuadra inerme salga del puerto, es tan lícito obedecer como ilícito dudar […] Augusto me ordena escribir y pide mis poemas casi rogándolo: enmascara su poder con cortés solicitud. No tengo talento, pero el César me ha mandado: haré por tenerlo ¿Cómo voy a decir que no soy capaz? Él es quien anima mis menguadas fuerzas, y quien me ayuda es el mismo que me manda: basta con mi obediencia […] Recuerda, por tanto, que tú me lo ordenaste, padre de Roma, y perdónate tú mismo las faltas que yo cometa

Ustedes, queridos lectores, animan y mandan mis menguadas fuerzas y difícil talento. Cuento con su indulgencia para con mis libros.

Libro dos desabafos 106

Hoy juega España con Brasil. Según demostraron Sante de Sanctis (1906), Potter (1933), Lutz (1937), Louis Despert, Bradley y Bowen, Lauretta Bender (1947), G. Bollea, S. Lebovici, Wassef, Heuyer ETCÉTERA, el español mostrará frente al televisor un débil mental comportamiento excéntrico, contacto difícil con el medio familiar, algunos -no pocos- encefalitis febril, trastornos del juicio, aparente regresión, gran dificultad en la abstracción y síntesis mental, fatiga, trastornos de la atención, risas o llantos injustificados, mutismo o incoherencia verbal expansiva, agitación o estancamiento, trastornos cenestésicos, pensamiento de influencia mística, ideas de violencia contra las cosas y las personas. En fin, una infección aguda del tipo Comby.

Que Dios nos pille confesados.

Libro dos desabafos 105

Estamos en medio de una crisis de proporciones gigantescas y de enorme gravedad mundial: la crisis de las humanidades. Una crisis, en el fondo, en materia de educación. La codicia y el narcisismo combaten contra el respeto y el amor, la falta de empatía y la desconfianza se enfrentan a la compasión y la razón.

Llovet insiste: “No puede construirse ningún sistema democrático propiamente dicho si la ciudadanía no está preparada intelectualmente para el necesario discernimiento de todos los hechos que se le presentan a diario ante sus ojos y su conciencia […] Si una democracia no posee esta fons salutis que significa disponer de una capa social muy bien preparada intelectual, política y cívicamente, entonces cae, a menudo de manera beatífica, en las formas más perversas del regimiento de la cosa pública: la plutocracia, la mercadocracia, y, en el límite, los totalitarismos disfrazados con las máscaras más sofisticadas”.

No debemos permitirnos la debilidad de la palabra, debe quedar incólume su dignidad, no admitamos el empobrecimiento del pensamiento. La EDUCACIÓN es clave.

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Se publicó en 2011 en Renacimiento dos conferencias de Pedro Salinas en el exilio americano de 1940. Propone defender al estudiante y la universidad. Dados los atropellos que se han impuesto de manera general son palabras más vigentes que nunca. Recordemos su mensaje lucidísimo:

“…algo tan delicado como el proceso formativo del ser humano, fin esencial de la universidad. No consiste este en una acumulación de datos o de leyes de la materia, sino en un delicado adiestramiento del alma para ir percibiendo, sintiendo directamente, toda la complejidad de los problemas del hombre y del mundo, y hacerles cara con conciencia y sentido de responsabilidad o moral”, Defensa del estudiante y la universidad, pp. 61-62

Un estudiante es un hombre que tiene fe en que por medio del estudio y de la ampliación de sus conocimientos va a mejorar y enriquecer su naturaleza humana, no en cantidad, sino en calidad, va a hacerse más persona, mejor persona, y a cumplir mejor su destino, va a entender mejor los problemas del hombre y del mundo. El que toma el estudio como vía de acceso a beneficios de imprevisible grandeza, y no a la posesión de una habilidad que le permite ganar dinero. Lo que hay que fomentar en el estudiante es ese valor vital de la cultura, esa fe en su capacidad para elevar la naturaleza del hombre”, pp. 49-50

Libro dos desabafos 104

«No todos los enemigos del judío, desde luego, reclaman francamente su muerte, pero las medidas que proponen, y que apuntan todas a su degradación, a su humillación, a su extirpación, son sucedáneos de ese asesinato que meditan dentro de sí: son homicidios simbólicos«, Sartre.

«Alguien, aquí, en Madrid, me cuenta su estupor (es real ese estupor, yo sólo juego a transcribirlo vanamente, la escritura es siempre vana para dar la resonancia de lo que importa): «Hace ya varios días que la pintada estaba ahí, frente a mi ventana: ¡Muerte a los judíos! La firmaba no sé qué fracción extrema de Falange. Me había habituado a verla como parte del paisaje. Ya, la verdad, ni la veía. Esta mañana noté algo raro. Me fijé más. Alguien había tachado la firma. La había sustituido por las siglas de un grupo de izquierda radical. El texto permanecía intacto» (Gabriel Albiac, Jugamos con serpientes, en El Mundo, 22 de abril de 2002)

«…la novedad de este antisemitismo radica, por un lado, en sus promotores, y por otro, en su carácter velado en forma de crítica política… La crítica a Israel se adentra en los confines del antisemitismo cuando las acusaciones trascienden al Estado de Israel… y se proyectan sobre los judíos como grupo… [con] utilización distorsionada o paródica de elementos religiosos o culturales judíos”, Alejandro Baer.

Intelectuales y activistas de derechos civiles tratan de explicar que los ataques a judíos y el terrorismo contra Israel son, de hecho, culpa de Israel. Sus análisis combinan la deslegitimización del Estado de Israel con el tradicional antisemitismo y sus estereotipos. De acuerdo a cualquier criterio objetivo, esta es una nueva oleada de antijudíos, sin precedentes desde el final de la segunda guerra mundial, y hasta el momento es difícil encontrar cualquier sentido de responsabilidad por ello entre estadistas e intelectuales. El efecto agregado de la violencia contra judíos, expresiones de odio – incluidos gritos de «Muerte a los judíos» en las calles y campus universitarios de Europa y en otras partes del mundo – junto al estruendoso silencio o entreveradas explicaciones que culpan a Israel por los hechos, caracterizan lo que hoy comienza a llamarse «el nuevo antisemitismo«, Dob Benasher.

Libro dos desabafos 103

El español es tardo en reacción. Sin palabra libre y fácil. De vocabulario muy circunscrito. No usa más que palabras o frases cortas, las largas y bien formadas no logra articularlas en su sesera. Desprovisto de los instrumentos racionales del entendimiento, su símbolo es la cabra de la legión. Lentitud y embarazo, pérdida de vivacidad. Todo español se acerca más o menos al grado máximo de incapacidad. Niños retardados y atrasados. No es posible la enmienda: tal es su naturaleza congénita.