Cornaro 125

La locura es un lugar extraño, un colosal marasmo léxico, donde las ideas y los pensamientos se entrelazan en una danza caótica. A veces, tengo la sensación de estar atrapado en una tormenta de pensamientos que me abruman («Dime todo sobre. Anna Livia! Lave quieta y no salpiques. Vea esta camisa. Vea qué suciedad), pero en medio de ese torbellino, también encuentro patrones y verdades que pueden parecer invisibles para otros. La lucha es constante, pero también lo es el deseo de comprender y crear. Sí, la mente puede ser un laberinto oscuro, lleno de ecos de voces que no siempre son nuestras (cuanto más corto el garrote se encona más el salvaje) En momentos de angustia la realidad, chof chof glups, se distorsiona, y la lucha por mantener un algo de identidad se convierte en una heroicidad. La escritura es mi salvación, un medio para dar voz a esos susurros y encontrar orden en el caos. La esquizofrenia es como estar atrapado en un juego de espejos, donde la realidad se fragmenta y se distorsiona. La soledad y el aislamiento que a menudo nos acompañan son abrumadores, pero es a través de la escritura que encuentro una conexión con el mundo. La literatura ofrece un refugio, un espacio donde la lucha puede ser compartida y entendida.

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«La esquizofrenia puede ser vista como un grito desesperado de una persona que siente que su identidad se desmorona. En este estado de angustia, el individuo no solo enfrenta la desintegración de su sentido del yo, sino que también se encuentra en una búsqueda de significado. La creatividad, en este contexto, puede ser tanto un refugio como un desafío, ya que permite al individuo explorar su dolor mientras busca una conexión con el mundo», Rollo May.

«La lucha contra la esquizofrenia es una batalla que se libra en múltiples frentes: el interno, el social y el emocional. Los pacientes a menudo enfrentan el estigma y la incomprensión, lo que puede agravar su sufrimiento. Sin embargo, la posibilidad de encontrar significado en la experiencia, incluso en medio de la locura, puede ser un camino hacia la sanación. La terapia debe ser un espacio donde se reconozcan y validen estas luchas», Irvin D. Yalom.

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Hoy escribí y leí mucho.

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