En psicopatología, se diferencia la alucinación de la alucinosis. Mientras que el alucinado cree incontrovertiblemente en lo que percibe y carece (o no es susceptible) de autocrítica sobre su percepción, el paciente con alucinosis experimenta una percepción falsa, pero mantiene intacta la conciencia de esa irrealidad. Es decir, sabe que su cerebro le está engañando.
Al igual que el enfermo de alucinosis ve un tigre rosa en la habitación, pero sabe que es un error de sus conexiones y mapas mentales, los portavoces del relato oficial socialista leen los autos de la Audiencia Nacional y observan las ramificaciones de la galaxia de Leire Díez, pero deciden «verbalizarlo» como una «alucinación colectiva» de la oposición y los jueces. Sostienen la percepción irreal con plena conciencia de la verdad subyacente.
Reducir los hechos investigados a meras elucubraciones subjetivas choca y niega frontalmente los criterios epistemológicos de la ciencia. El relato del «espejismo fabricado» que aduce el PSOE es un sistema dogmático que no permite la falsación. Si la UCO encuentra indicios, es «fantasía judicial»; si no los encuentra, confirma su inocencia.
«Los partidarios de una teoría, cuando esta se ve amenazada por una refutación empírica, suelen salvarla mediante la introducción de hipótesis auxiliares ad hoc o mediante la reinterpretación de la teoría de manera que escape a la refutación. Esta maniobra la rescata de la destrucción, pero lo hace al precio de destruir, o al menos rebajar, su estatus científico. […] El método de buscar verificaciones para las teorías parece omnipresente: los astrólogos, en sus horóscopos, encuentran siempre pruebas que confirman sus tesis; los psicoanalistas ven en cada caso clínico una confirmación de sus principios. Lo que caracteriza a la ciencia no es la búsqueda de confirmaciones, sino la búsqueda activa de refutaciones: el test empírico riguroso», Karl Popper, «Conjeturas y refutaciones».
Asimismo, no se olvide: «El realismo científico es la única filosofía que no hace de la propiedad predictiva y explicativa de la ciencia un milagro. Si las entidades teóricas postuladas por nuestras mejores teorías no existieran realmente en el mundo físico de forma independiente a nuestras mentes, la coincidencia masiva entre nuestras predicciones y los resultados experimentales sería un enigma inexplicable, una magia inconcebible. […] Sostener que el mundo exterior es una construcción o que las estructuras que inferimos a partir de indicios empíricos repetidos son meras ilusiones de los instrumentos o de los sujetos que conocen, nos condena a un solipsismo estéril que invalida el progreso acumulativo del saber humano», Hilary Putnam, «Mathematics, Matter and Method».
