Ed McBain pobló su mítica comisaría del Distrito 87 con los criminales más chapuceros de Nueva York. Méndez, el célebre inspector creado por González Ledesma, no es un delincuente, pero es el epítome de lo cutre en el funcionariado policial barcelonés. Se mueve entre la mugre, come bocadillos de sardinas en papel de periódico y se rodea exclusivamente de buscavidas, prostitutas viejas y ladrones de carteras a los que trata con una mezcla de compasión y cinismo. O los tipos que venden crecepelo en algunas novelas de Marsé. La verdad es que en nuestras cloacas políticas no se encuentran un Richelieu ni un Mazarino, sino personajes de la más chapucera subliteratura.
Cornaro 164
Publicado por christiansanz71
No me verán fogueándome en el padelsurf, el kayak o el surf. Ni relajándome una seráfica mañana en un spa o apuntándome a una clase de yoga o de fitnes al aire libre. Ni alechugado bajo el sol espeluznante. "Vita Cartesii simplicissima est”, recordaba Valéry en "Monsieur Teste". La mía es abrumadoramente más simple. Un libro entre las manos, paseos con la perra, oír pájaros, salmorejo, crema fría de espárragos blancos y mermelada de moras. Feliz verano. Libertad, lógica y literatura. Ver todas las entradas de christiansanz71
