Cornaro 191

El deporte debería estar fuera de las cuitas politicas, pero sabemos que se usa para blanquear y tapar la imagen de muchos países y tener entretenidos a los ciudadanos.

Es una falacia sostener que el deporte de masas fomenta la fraternidad o el juego limpio. Lo que realmente promueve es el gregarismo más primario, el chovinismo excluyente y una agresividad latente que a menudo estalla en violencia real.

Asistimos a una inversión monstruosa de los valores: un futbolista de la selección que apenas sabe articular tres frases seguidas es elevado a la categoría de héroe nacional y recibe ingresos multimillonarios, mientras que un científico, un filósofo o un poeta viven en la irrelevancia.

Resumiendo: ¿Futbolistas? ¿Público del Mundial? Sófocles: «La ignorancia es un mal que no duele» τὸ μὴ φρονεῖν γὰρ κάρτ᾽ ἀνώδυνον κακόν

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