(i) En un lugare de la Mancha de cuya nombre no quiere él o ella o elle acordarse, no ha mucho tiempo que vivía una hidalgo corredor. Un millón de euros en la olla para repatir a la Ceja, y quebrantos y lentejas consumían tres partes de su hacienda. Vellorí de lo más fino. Y galletas Filipinos.
(ii)
El lápiz de Queipo de Llano pá la ley vigente
y vestido de torero Franco en la ouija presente.
Putos fachas, malas follás hijos de Borjas Maris y maricones
¿No os asombra que en el tiempo de resolver simples ecuaciones
el Cojo Manteca y Echenique ya corrieron cienes de maratones?
¿Y nuestra mente? Fofa y Phoskita caca de macarrones
Pablo el mocho Irene el tocomocho y al indiferente la Constitución vigente.
(v) ¡OH, ES ELLA!
Redondas son las ministras
que incitan al dulce amor
alzando Pasión de Gavilanes
o al macho talibán embriagador.
¿Mi inteligencia mina o pozo?
Poeta…no ripies con gorgojo.
Como mujer reivindico el bozo
en labio, y mi lozanía de piojo.
¡Cómo mola tía del culo el ojo!
(vi) POUR RIR LE CAPITAL
Ella en la mar Pedroche a sollozar
por España, la «femme» y el calamar.
Él aprieta con Lilith la Oro bragueta
y a Roures apresa la Visa peseta.
Pareja posmoderna ¿Mulos?
Pareja liberal ¿Como chuchos?
«Lo bueno sabe bien», como la trucha al trucho.
A la «gente» nos parece jartá de chulos.
(vii) Lástima que la infanta no estudie en un Instituto público español. Así se ahorraría formación militar.
(viii) OJOS DE MARTA
Tus ojos son un verano de ligues y arenas rubias.Cachorros gemelos chapoteando en una piscina. Medallas «platinium» bajo un mar que surca un trasatlántico metálico. Oasis en Arabia. Caribe con dos islas pequeñas de juguete. Un puma lunar. Un inflamable sábado noche. Zulos de la belleza, fosas del «bonum». Unas colchonetas pulidas, dos canicas palaciegas de Nivea, mellizas llanuras bielorrusas, alarmas Prosegur que despiertan a zombis y vampiros (verlos es como ver películas de madrugada que no asustan, como acariciar una cereza azucarada de cóctel)
¿Por qué existen? Porque existe la delicadeza suprema de sentimiento y el alma en la luz. Y si las mangas de tu blusa están mojadas por tu llanto,entonces las mangas de mi traje están mojadas por mi llanto (mis ojos ven por tus ojos). Con tus ojos vuelo como en parapente y larga vida me profetiza el vidente. Altura inmensa, vértigo de ala delta, color de ciruela helada goteando en el lago, ay contemplarlos la eternidad o tocarte las tetas. Tus ojos son oseznos que hablan. Prosa historiada y paratáctica, 50 % dibujos animados y la otra mitad piel blanca de virgen de Murillo. Trenes eléctricos. Scalextrix en el Ritz. Brillan como un sonajero recién lavado. Son cervatillo que ríe. Y si te los pintas, qué rimel de negra media de mujer, qué pavesa incendiada de eucalipto, qué fruto más dorado, más dormido. Son un absoluto que parpadea. La búsqueda y el deseo del todo. Una playa donde holgazaneamos. Una playa en los confines del cielo.
tuiteemos que es normal nuestra adicción subnormal
o la memoria pizzicato de esquizo disfuncional
y acudamos a terapia cognitivo-conductual
por ver a Epi y Blas en nuestro propio funeral.
(ii)
*La Viyuela es la más artista de las mozas de mi pueblo
Viuyela te quieeeeero
Tiene un globo por cabeza y no se le ve el pescuezo
Viyuela te quieeeeero
Su cine son dos columnas, su trasero es un pandero
Viyuela te quieeeeero
*Yo súper Pepe
musha pupa
por VOX y pepé.
Me cago en la puta
y el humor de Jordi L.P.
*Un día te crees Visconti o Hitchcock y al siguiente tarareas los diálogos de la peli de Viyuela:
«-Despacito
-Vamo’ a hacerlo en una playa en Puerto Rico hasta que las olas griten «Ay, bendito» pá que mi sello se quede contigo.»
(iii)
Con tu música de quebranto becerro
el Senado romano, con arpegio egregio
nombra emperador a mi cojo perro
con más arte que tu inentendible privilegio
de memo, mono, diputado y remonono.
¡Por caridad! Cese el cante, el canto y el tono.
Ay, Tangana, con g, de ajipollo y ajopollo, ¿g? ¡gordo tongo!
(iv) Mis semejantes crían ladillas en las cejas y tartamudean chuscamente moviendo sus mostachos. Lucen la bragueta y las braguitas cuajadas de gusanos. Prefiero frecuentar el trato de rameras despreciables que acudir a estadio. Cualquier mezcla con montón indica severo declive.
Recibo el infortunio del cielo como una gracia. Mi orgullo es no tener intestino de mosca para escribir prosa de boñigas diminutas. Bajo la superficie de mi híspida razón se esconden vetas de oro. Mi importancia es pequeña, sí, lo sé, pero no oculto (joderos burros tartaja) mis talentos.
Mi talento que no se vende en ese alentar y jadear de espíritus falsos en falsos libros de ocasión y mal compuestos pero premiados falsamente con jurados falsos…embutido todo el monumental chanchullo con dinero de verdad.
Soy moderadamente rico. No necesito el negro esplendor de la basura ni del besamanos lacayuno. No quiero lectores precipitados (ni editores horteras) obedeciendo a visiones chuscas. Nunca. Mi fracaso -una forma de gloria y honor-es mi colosal victoria.
(v) * «Toda apología debería ser considerada un asesinato por entusiasmo» escribió ese maestro de estilo y pensamiento llamado De Maistre.
*No podemos sustraernos a los estragos del tiempo. El tiempo lo cambia todo y los ríos no remontan hacia sus fuentes. Solo puedo lamentarme como Taine «¡Ay! Dios mío, ¡qué tontería habéis hecho al ponerme en el mundo!»
*La democracia actual en verdad que es el patético envilecimiento de un antiguo gran amor.
(vi)
Cantemos voz en grito
el eterno himno patrio
al nacer y sin desfallecer
sin a la muerte ceder.
¡Vamos! ¡ritmo y descontrol,
gritemos como el más mongol!:
do, re, mi, fa, ¡¡¡goooooooooool!!!
(vii) Ese poeta persigue la belleza con adoquines, mazas, martillos y palos; su lírica es lo mismo que si hubiera caído una bomba en una fábrica de poesía y millones de versos se hubieran vuelto tullidos y ciegos y majaras.
(viii)
(a) En mi juventud y primera madurez tuve ideales iluministas o ilustrados. Defeco en esa utopía. La verdad agradable asoma y avanza incontenible: no soy un intelectual pesimista, un creativo precario de ideas, sino un campesino cabreado, sino un propietario rural que se defiende.
(b) No soy demócrata. Nada me disgusta más que esa carroñería moderna infecta y vomitiva. Desprecio a Demócratas y Granujas. Vitupero e impreco a ese maoísmo mítico. Quiero a España como en el siglo XII.
(i) Estrellas del campus, célebres activistas mediáticos, profetas del mercado en sus selectos «Think tank».
Pequeñas e influyentes ideas en intelectos embarazosamente mediocres para pequeños acontecimientos propios de un mundo decadente.
(ii) BISBE DE SOLSONA
*Dice (extrañas y coruscantes maravillas)
que en el obispado la conoció
y el más sólido milagro le dio
su coño cada alba…y sus negras tetillas.
*Quien se abrasa no sabe
dónde hallar coca y nieve;
sépase que donde ella vive,
allí mi lefa, frente y bonete.
*Agente de negocios de Belcebú y Cupido
este solsonés obispo tan pulido como ido
que su cosita a la grosera divorciada mete y mete
de la «a» a la «zeta», feliz como en celo el perrete.
*Todos le ruegan por la Virgen al obispo
que saque la estaca y deje el chispo
y se olvide de esa diabólica mujer.
Él dice bien serio: «No pué ser, no pué ser»
(iii) EL POETA
Yo tengo un primo poeta
que en las Redes lo peta:
lo presenté al Padre Santo,
y el Padre Santo me dijo:
«Hijo mío, no es pá tanto»
(iv) «En esta estúpida y tediosa época lo más excéntrico que uno puede hacer es tener cerebro» Óscar Wilde.
(v) «Yo festejo y acaricio la verdad en cualquier mano que la encuentro, y me rindo a ella alegremente, y le someto a ella mis armas vencidas en cuanto la veo acercarse» Montaigne, Éssais, III, VIII: 902
(vi) Feliciten a Marwan. Hoy empieza 1º de Primaria.
(vii) «Guerra y paz» es la novela típica en que te dices a ti mismo «voy a dedicarle las próximas ocho horas en silencio y soledad».
Acaso sea una reliquia o efecto secundario de vivir en un entorno en que no se tenía acceso a casi nada. Es casi un recordatorio -leer estos novelones- a la época feudal o bien victoriana, donde existían en su vida cotidiana grandes espacios de ocio sin interferencias ni conexiones, sin despistes ni distracciones.
Anna Todd es una escritora de veinticinco -creo, no lo comprobé en Google- años. La típica chica americana. Su prosa es más mecanografiada o tecleada que elaborada. Pero no nos precipitemos en prejuicios solemnes de literaturidad o la excluyamos sin más de la República de las Letras. Su novela «After» (una nulidad desde el punto de vista estético) es en muchos aspectos una cristalización del fenómeno y la fantasía Wattpad; ¿una mamarrachada? bueno, su prosa es casi lo mismo que una sesión de chat y su imaginación un batiburrillo de fanfic y series de Netflix, pero cuajó en el imaginario de la lectura y gustos colectivistas.
Las historias de los escritores en la Era de Internet se han vuelto interactivas, la lectura y la escritura subsiguiente responde a estímulos sociales constantes. La lectura es social y no solitaria. La escritura es social y no solitaria. Es el paradigma en que se inunda o impregna un joven de hoy.
¿Leer Guerra y paz? ¿Middlemarch? Algo de carrozas y dinosaurios como la prensa de papel o el sombrero de nuestros abuelos, algo pasado de moda igual que los zuecos o el techado de paja.
(viii) Tres horas con un martilleo de voces en la cabeza. Y, casi antes de extinguirse, se destaca una del coro que me grita: «Soy un sonido atonal / en tu cerebro criminal / bien real».
Hijas de puta.
(ix) De Francesco Petrarca son estas palabras tomadas de su libro «Remedios contra la buena y la mala suerte», 1, xliv:
«Gozo: Escribo libros.
Razón: Mejor harías en leerlos, y mucho mejor sería si convirtieses lo leído en una buena norma de vida. El conocimiento de las letras sólo es útil si se pone en práctica y se confirma con obras, no con palabras. De otro modo, muchas veces se confirma, como está escrito, que el conocimiento hincha de vanidad. Entender con claridad y prontitud muchas e importantes cosas, recordarlas con seguridad, contarlas de modo brillante, escribirlas con arte y declamarlas placenteramente, si todas estas cosas no tienen aplicación a la vida, ¿qué son sino instrumentos de una vacua petulancia, qué son sino trabajo y ruido sin provecho?»
(x) La sociedad lectora se divide en dos clases o conjuntos, los lectores tradicionales o clásicos, de libros de papel especialmente, capaces de convertir la información en conocimiento (pues adquirieron el don de discernir, saben dirimir y procesar, pueden criticar y evaluar la información), y los «nuevos lectores», casi todos jóvenes o muy jóvenes, fascinados por las nuevas tecnologías, que leen y se informan en Internet, que se comunican ampliamente gracias a las redes sociales.
Este es un tipo de lector que lee muy pocos libros o ninguno (y, si los lee, son de pésima calidad), y que también en muchas ocasiones tiene dificultad para discriminar los mensajes, o, incluso, no entiende alguno de ellos.
Para los escolásticos el «trivium» consistía en el estudio de la gramática, la lógica, y la retórica. Una persona bien educada domina la gramática (entender), la lógica (analizar) y la retórica (opinar) En las civilizaciones con ingredientes de barbarie (como la nuestra), abunda la retórica sin lógica, e incluso la retórica sin gramática.
Cada vez tengo menos esperanzas en mis antiguos ideales ilustrados. El colegio hace mucho que no enseña gramática, en la enseñanza media la lógica es un desastre sin paliativos, y los universitarios son meros retóricos a la violeta.
Otro lenguaje (como ese tan degradado que empieza a ser bastante frecuente) implica otro mundo y otros sentimientos de la vida. Prefiero, lo confieso, mi celda monástica. Lo contemporáneo me derrotó.
(xi)
Te amo Adriana Lastra hasta el dolol,
mi corasón no soporta tanto amol.
Tienes un cuerpo tan tropicá,
una cerebrón tan super sensuá…
Quiera Dió que te ponga mi butifarra,
sueño con anos y anos de mandanga.
Me querrás con vudú o burundanga.
ERE que ERE, ERTE con ERTE… y arra con arra.
(xii)
-Tía, ¿qué lees? -La odi, o sea.
(xiii) Antes las cabezas rodaban. Hoy giran sobre un eje vacío.
(xiv)
(a) Se iluminan las ciudades con farolas, pero se hace de noche en el mundo moral (tomado de Víctor Hugo)
(b) «Pronto lo habrás olvidado todo, pronto todos te habrán olvidado» Marco Aurelio, Meditaciones, VII, 21
(c) Wittgenstein subrayó que Schopenhauer era un verdadero filósofo debido a que se convirtió en «a teacher of manners», un maestro de costumbres, un ejemplo de ética, alguien que supo poner sabiduría en la vida, un modelo biográfico. A cuánta distancia de los aburridos filósofos académicos y sus rutinas miserables.
(d) «Simul et jucunda et idonea dicere Vitae», Horacio, hablando de la función de la poesía en su Arte poética, I, 334. «Y al mismo tiempo decir cosas agradables y adecuadas para la vida».
(e) Se glorifica (de boquilla) la sabiduría, pero se lee (y publica) la fruslería.
(f) ¿Cómo es ahora el mundo? Solo quedan lobos para alimentar a los lobos en las ciudades vacías.
(e) Ajos y zorzales helados,
vacías tripas de búhos hambrientos,
ratones gordos escondidos en los párkings
obturando los ejes de la cuadriga,
entrometiéndose en los motores de los coches,
desterrando la verdad y la belleza
del corazón de los hombres.
Cruzan las fronteras los bárbaros trayendo el viento de la muerte.
Cada vez la tierra llenándose, cada vez hospedando a más
tatuados ilotas de la palabra. Y cuando
piensas en las estrellas de repente
se manchan de grasa las flores
Ni algo maravilloso (o su memoria)
queda en todo lo que fue Cultura,
Naturaleza o glaciales Dioses.
(f) «En las últimas semanas duermo muy intranquilo. Siempre sueño con el servicio. Sueños que me llevan siempre a la frontera del despertar. En los dos últimos meses me he m[asturbado] únicamente tres veces. Las personas que me rodean me dan asco, y esto ocurre en contra de mi voluntad. Con frecuencia me aparecen, no como personas, sino como máscaras grotescas. Hoy, estado de máxima alerta. Mi comandante es muy amable conmigo. Piensa en la meta de la vida. Es lo mejor que puedes hacer. Debería ser más feliz. ¡¡Oh, si mi espíritu fuese más fuerte!! Bien. ¡Dios sea conmigo! Amén» (Anotación del 28 de Mayo de 1916 de Wittgenstein en su Diario) A mí a veces también me resulta insoportable la abyección de mis camaradas. El filósofo vienés habla consigo mismo, pero uno tiene la impresión que se dirige a todos nosotros. Profesar un modo de vida muy diferente al común, es ejemplificar una sabiduría, vivir una filosofía. Wittgenstein, con esa peculiar intensidad o incandescencia indiscernible del genio, fue otro «master of manners».
(g) No despertemos al dios Pan. Que en prados, bosques y rascacielos reine el silencio. No debemos despertar al dios Pan.
(h) Recorrí poco mundo, y encima sin los ojos abiertos.
(i) «Cualquier talento se echa a perder cuando los temas que plasma carecen de valor. El arte de nuestro tiempo cojea tanto precisamente porque nuestros artistas más recientes carecen de unos temas dignos. Es algo que nos afecta a todos; tampoco yo he sido capaz de negar mi propia modernidad» Goethe, en Conversaciones con Goethe, de Eckermann.
(j) ¿Si tan acordes van el vino y la vida?
¿Por qué mamá me prohíbe la bebida?
¿No será la ginebra mi actriz preferida,
la que tiene en los labios mi herida favorita?
(k) A mí mismo: no negaré el mérito que tiene el que lograras alcanzar semejante excedente de estupidez.
hacia el deep-south solitario (bares y gasolineras sin nadie)
Poeta -o poema- de un único verso obsesivo:
«Solo la ruina nos defiende de otra mayor».
(ii) Solo soy un pecador recurrente y solitario. Señor, frente a la ira del resentimiento, a la turbamulta del resquemor, al duro atropello brusco de la animosidad, dame la benignidad, la benevolencia y la indulgencia. Que mi corazón sea custodio de la magnanimidad, la nobleza, la generosidad, la liberabilidad, la simpatía por las criaturas y las cosas.
Pero todavía no.
Que esta oración privada que hago pública sea el inicio de la transición hacia otro objetivo: el orden celeste de esas playas donde nos amas y causas amor. No aparto de mí la regla común: el amor es mejor que el odio, al final todo irá bien. Solo soy un pobre y aislado pecador, perdóname y sea santificado tu nombre.
Perdóname. Pero todavía no.
(iii) (*) O votan solo los preparados o todos nos preparamos para votar. El sufragio bajo la influencia nociva o espada de Damocles de brutos, ignorantes, desinformados o hooligans, tiende abrumadoramente al error y la corrupción demagoga.
(**) La democracia no corre riesgos; al igual que un escritor mediocre no comete grandes descuidos porque no aspira a lo excelso; la vulgar tiranía del número es irreprochablemente corriente. El riesgo y la grandeza produce los efectos más desafortunados (y los aciertos más sublimes y memorables) La medianía niega la memoria.
(***) La democracia ha derivado en una institución de beneficiencia que esquilma la riqueza general para distribuir favores (entre quienes convierten en sus «partidarios»), para distribuir favores en el mercado de la opinión pública, la peor de las opiniones.
(****) Lo políticamente correcto es una dictadura que evita el conflicto, el cinismo, la resistencia, la ironía, la rebelión, el sarcasmo, y, mucho peor, oculta una pregunta esencial ¿son las cosas así? ¿es verdad lo que nos dicen? Góngora, Quevedo y Lope iban a degüello, con la faca a punto. Buenos tiempos ésos.
(*****) Yo soy capaz de propinar, si evito el filtro, una bofetada en el rostro del gusto público. Otros también. Porque prefiero la cabeza al corazón, la máscara (o el engaño) a la sinceridad, lo complejo a lo sencillo, la fuerza a la debilidad.
Tontolabas, os enterrarán al compás del «Candle in the Wind».
(iv) En el mundo de la basura, escribió el siempre lúcido y profético Nabokov, no es el libro lo que proporciona el éxito sino los lectores.
(v) (a) Me acusan de ser un don nadie de las letras y que, por ello, a veces soy -lo que no es verdad- agresivo.
«Je acuse» a escritores, poetas, periodistas, intelectuales, y demás fauna, de darle el biberoncito al bebé y limpiarle el culito en el momento oportuno.
A nadie nombro.
(b) En mis paseos por los bosques alrededor de la aldea, a veces me inundan experiencias alucinatorias y oceánicas donde se me aparece la Virgen.
¡Difúndelo!, me dice mamá de formación y estudios de economista. ¡Cuántas más Vírgenes, más turistas! ¡Y di que entra en casita en forma de neblina!
(vi) La hermandad igualitaria universal se ha alcanzado mediante el kitsch.
(vii)
Marwan cielo otea. Se limpia de hormigas el bambú. Yo rascar bragueta.
(viii) «Las ciudades están despobladas, las fortificaciones derruidas, las iglesias han ardido, los monasterios y los conventos están destruidos, los campos están desiertos, y la tierra, abandonada sin nadie que la cultive, espera desesperada. Ya no vive aquí ningún campesino. Las bestias salvajes han sustituido a las multitudes. Lo que sucede en otras partes del mundo lo desconozco; pero aquí, en la tierra en la que vivo, el mundo ya no anuncia su próximo final, sino que lo muestra ostensiblemente» San Gregorio Magno
(ix)
Luz: debita proportio sive consonantia
¿pillaremos a Sánchez con otra Exuperancia?
Integritas sive perfectio, resplendetia formae, claritas,
¿venderá Endesa? ¿ la estufa -crudo invierno- calentita?
Nuestro presi es un producto de vitriolo moscovita.
(x) (a) Deambulo por los bares bohemios de mi ciudad con una foto en la cartera titulada «Retrato de Marwan». La enseño tímidamente: es un mono disecado.
(b) En mi prado favorito -verde orensano y lluvia temprana- puse una silla de dentista. Así no olvido nunca la obra de Marwan (como ir al dentista sin anestesia)
(xi) PABLO ME ESCRIBE
Eres puto y maricón, gran mamón
rey y luminaria de la mancebía
«Oh padre mío, ay cómo mola tía
saberte califa de nuestra profesión»
(xii) DÍA MUNDIAL DE LA ALFABETIZACIÓN. UN POST PESIMISTA.
«Millones de graduados universitarios con un nivel de ingresos superior al promedio de la población no son grandes lectores. Y si las masas universitarias compran pocos libros, ¿Para qué hablar de masas pobres, analfabetismo, poco poder adquisitivo y precios excesivos? El problema del libro NO está en los millones de pobres que apenas saben leer y escribir, sino en los millones de universitarios que no quieren leer, sino escribir. Lo cual implica (porque la lectura hace vicio, como fumar) que nunca le han dado el golpe a la lectura: que nunca han llegado a saber lo que es leer» Gabriel Zaid
En un estudio sobre los universitarios españoles de 2006 de la Fundación BBVA, se concluyó que solo un exiguo y raquítico 12% de los universitarios leía un libro al mes ¡¡Un libro al mes!! Cifras palmariamente catastróficas y que, con probabilidad, empeoraron estos últimos quince años. En las sociedades subdesarrolladas el pedagogo Paolo Freire acuñó y descubrió el término de «analfabetismo funcional». Enzensberguer ideó y explicitó el término de «analfabeto de segunda categoría», un tipo de analfabetismo propio de las sociedades desarrolladas, industriales y modernas, y prototipo ideal que forja nuestra universidad española. En palabras de Enzensberguer «El analfabeto de segunda categoría es afortunado. Su falta de memoria no le causa ningún sufrimiento; el no tener una manera de pensar propia le alivia de toda presión; valora positivamente su falta de concentración para concentrarse en nada; considera una ventaja el no saber y no comprender lo que sucede. Es activo. Es adaptable. Muestra una considerable determinación para conseguir lo que quiere. Así que no hay que sentir lástima por él. El hecho de que el analfabeto de segunda categoría no tenga ni idea de lo que es contribuye a su bienestar. Se considera a sí mismo bien informado, puede entender instrucciones, pictogramas y cheques bancarios, y se mueve en un mundo que le aísla completamente de cualquier desafío a la confianza en sí mismo. Es impensable que pudiera sentirse frustrado por el ambiente que le rodea. Al fin y al cabo, es ese ambiente el que lo ha creado y formado para garantizar su supervivencia sin problemas»
Si el analfabeto funcional, en civilizaciones subdesarrolladas, no sabía muy bien leer debido a la falta de referentes culturales e información contextual, el analfabeto de segunda categoría sabe leer, pero lo abstracto, complejo y profundo le resulta extraño, alienígena. Desprecia la cultura y le chifla Netflix, sus placeres son chatos y bajos e inmediatos (y, si puede, caros), sus ideas políticas son como irracionales consignas o tuits astrológicos, no aman la música seria, y meros «puer technologicus» les resulta extranjera la delicadeza de gusto o opinión. Se aturullan ante el argumento secuencial, orbitan inconscientes en la bisutería haragana de las ideas fáciles y la pleitesía del pensamiento mágico. Sustituyen asimismo como conversos fanáticos la religión por el animalismo, o el feminismo, o el veganismo, o la Era de Acuario.
El futuro (un montón de baldíos escombros) ya es suyo.
(ii) (*) Compárese el epistolario del siglo XVIII o XIX con cualquier mail actual; nuestra autoindulgencia por los desdichados placeres de la informalidad y la inmediatez han conducido a muy graves mermas de expresividad, flexibilidad verbal y elocuencia.
(**) En el siglo XVIII una carta entre España e Inglaterra podría tardar varios meses en llegar, como casi un año tardaba una carta en el siglo XIX entre Estados Unidos y Europa, o entre la India y Europa. Recibirla implicaba un acceso callado pero eufórico de emoción, y al responderla uno se demoraba sabiendo que estaba ante un bien preciado, donde el peso de las palabras, los párrafos, la sintaxis en suma, donde su peso, decía, se calibraba y evaluaba casi casi como una obra de arte. Se medían efectos y se sopesaban intenciones, se ponderaba y se precisaban argumentos e ideas. Esas cartas eran un acto estético y cognitivo a la vez. Un sustituto cordial de la emoción estilizada. Un intercambio de razones y motivos que importaban. Esas cartas se escribían y reescribían con esmero, con pulcritud, con vigilante diligencia.
En el siglo XXI ocurre lo opuesto. Escribimos mails corporativos u oficinescos con premura y dejadez. Nuestros estándares de corrección y eficiencia se tasan muy por debajo que en épocas anteriores. La velocidad patológica del siglo provoca que se desatiendan como un objeto que requiere un proceso de elaboración lento. Su universalidad y accesibilidad, su facilidad e hipertrofia, les ha sustraído o quitado su aura de magia interpersonal. Redactamos los correos electrónicos como un simio ante un computador, sin alma ni gracia, sin fe ni designio. Al brutalizar nuestras comunicaciones animalizamos nuestros corazones. Espero que ahora los enamorados escriban muchos borradores de cartas de amor. Y que no sea un bot.
(iii)
(*)¿QUÉ ES LO QUE HACE QUE LOS HOGARES DE HOY SEAN TAN ATRACTIVOS, TAN DIFERENTES?
Porque los contemplan un mar sordomudo y algas radiactivas. El arte de la decoración no es propiamente un recreo, no puede ser aprendido en ratos libres, ni emprendido cuando no hay nada mejor que hacer. Debe ser comprendido y entendido con toda seriedad, y los hombres deben dar su vida para impulsarlo y sus corazones para recibirlo.
Así que vosotros, grafólogos, quiromantes, practicantes del Reiki, chiflados de la Era de Acuario, creyentes en las imbecilidades de los ovnis y otras embajadas galácticas, echadores del Tarot, médiums risibles, clarividentes de las hojas del té, astrólogos bujarrones, lectores de infames horóscopos, y otras absurdas histerias astrales, y otras morrallas de exorcismos posmodernos. Vosotros con la cabeza como un engrudo pastoso de mantequilla adolescente, ¿creéis que vuestros hogares son hoy tan diferentes, tan atractivos?
(**) CONSTANTINO
Los tiburones en formol no atemperan las sensibilidades, ni la idea del rudo filósofo o el marchand. El arte nos pone ante un espejo y clama: ¡sois basura! ¡maniquíes semejantes y ridículos! ¡bostas! El Arte se volvió igual a la vida: efímero, descoyuntado, febril,popular, prescindible, olvidable, como chupar un chupa-chups.Todo artesano es paria. Toda intuición no mercantil, sediciosa.El forjador de palabras mordisquea -masticamos- buidos mitos.La empresa la crea el cucañista, no el lento anhelante de belleza.La música ya no tranquiliza: enloquece.No se pinta el ser, se pinta el paso.Así que refúgiate en la aldea con tus oraciones pontificales,alaba y honra los corzos y las albas, las lunas y los cuerpos, piensa en las dos islas de su pecho, y reza, reza al Altísimo por otra especie de renacimiento Carolingio, por otro Papado, otras convenciones, y la suntuosidad en los eólicos labios de Constantino.
(iv)
LA CARDENAL
Afirma Tertuliano en «De Testimonio animae» que sentir placer es pensar en cosas que amamos ayunas de la invirtuosa lujuria ya que ésta llena de pasmo, de hiel melancólica, de una concupiscencia no benevolente. Sin embargo, esa cardenal con que soñé la otra noche me decía que para mayor precisión en la confesión debíamos ambos desprendernos del albornoz. Después se agachó y empezó a chuparretear mi sombrerete de champiñón rojo, reposando vibrátil su lengua en mi delirio. Se avivaban nuestros sentidos como olas de un mar bravo golpeando los cascotes de la nave. Sus nalgas y tobillos eran una ciencia que no hallé en mi biblioteca. Sus tetillas blancas una mandarina que pringa. Parecía todo un río de sangre que también empapara al coño del Espíritu Santo. La cardenal, al contrario de Tertuliano, contradeclaraba que el placer y la lujuria son de Dios muy queribles, contradeclaraba empíricamente al divagar sus labios sin brida sobre mí, mecidos en salvaje claridad divina, y reía, reía…
La cardenal era rubia -de rubio trigo en sazón-, suntuosa, de ilimitada hermosura, angelical, con una profundidad rosácea de mar sin cercado, como una estrella que gira alrededor del eje del ojo de un ciervo. En estas horas sombrías viene a mi mente la imagen de la cardenal, belleza viva y encrespada en la memoria. Esa imagen contagia, calienta mi corazón. Que siempre en mí viva. Que cunda su Deseo.
(v)
«El mundo no teme a las ideas nuevas. El mundo puede clasificar cualquier idea. Pero no puede clasificar las experiencias nuevas» D.H.Lawrence
Papudo y gelatinoso dinero;
solo gracias a las artes
-consequor ex illis casus oblivia nostri-
se remeda mi exilio,
se olvida mi desgracia.
(vi)
«La opinión pública es la peor de las opiniones» Chamfort.
«Se puede estar seguro de que cualquier idea aceptada, cualquier noción recibida, será una idiotez, puesto que ha sido capaz de atraer a la mayoría» Chamfort.
«Poco a poco nos iremos haciendo indiferentes a lo que ocurre en la cabeza de otras personas, al adquirir un conocimiento adecuado del carácter superficial y fútil de sus pensamientos, su estrechez de miras, la mezquindad de sus sentimientos, la perversidad de sus opiniones y la cantidad de sus errores. Entonces comprobaremos que quien atribuye mucho valor a la opinión de los demás les honra en demasía» Shopenhauer
En el mundo hay que elegir entre la soledad y la vulgaridad. No es elitismo, sino craso empirismo el apotegma de Voltaire «La terre est couverte de gens qui ne méritent pas qu´on leur parle [la tierra está llena gente a quien no merece la pena dirigirle la palabra]» Cantad y danzad, misántropos del planeta, soñad conmigo…
Gran parte de mi vida -¿cuánta?- se pasó insidiosa
encerrado en mi sombría habitación, oyendo el farfullar de los pelícanos,
leyendo libros que no sustituyen a la vida-restaurante donde el maître
oye atrevidos planes de sexo.
Cae el atardecer, empieza desgarbado el otoño,
llueve, ahora un bostezante rostro acucia mi muerte.
Derivo hacia la única última noche, premiosamente -de nieve pisada es ya
la materia de mis sueños.
Últimas propinas para las hermosas camareras de los cafés.
Última aria de la soprano en la ópera.
¿Fue mi vida fue un infértil sueño pobre ideado
por un yihadista adolescente, fútil y sin relevancia?
Monstruosamente cuadriculada y carente de vigor fue mi existencia
como un rígido invierno pegado a la vidriera sucia.
Últimas tardes en los brazos de Marta.
Deme la muerte un minuto de vida feliz antes de morir.
(ii) BOTELLÓN
Si vinieráis con el botellón a mi jardín
os recibiría con la escopeta y la hoz a punto.
La blancura deslumbrante de la ropa de cama,
mi sueño altanero de vida auténtica y magnificente,
el cutis lozano de la hierba húmeda,
la noche en calma, el meditado silencio, el busto del museo,
¿qué son para vosotros, pocilgas obtusas?
Como bestias ronroneáis, como retazos harapientos
de ciencia bebéis compulsos, ignominiosos y amargos tartajas,
palurdos de Universidad pública y comida enlatada…
Golpeadlos apolíneos pumas Antidisturbios:
no aman a los gatos, a la luna ni a las rosas.
Almas de albañal y sentina. Rucios. Chusma y bacterias.
Parafraseo a Pound;
aparición de rostros en el botellón:
lombrices en una rama mojada y negra.
(iii) «Lo que se hace con prisas acaba saliendo gastado» Chesterton
«Empleo mucho tiempo al pintar porque pinto para mucho tiempo» Zeuxis
Los salivas de las redes debiéramos memorizar estos apotegmas, los escribidores de las redes, tan dados a la precipitada «eyaculatio praecox», debiéramos sopesar los aforismos y corregirnos.
(iv) No pretendamos acertar. Contentémonos con el error gordo (pensamientos nocturnos del reciente marido de la ínclita Anabel Pantoja, quien, a su vez, me escribió este curioso hayku:
Todo es voluminoso.
Instagram, Donettes, lorzas.
Nada es monumental. )
(v) «La realidad es el sueño más dulce que el trabajador conoce» Robert Frost
(vi) Súbete a la montaña, y ahí quédate para morir (al igual que Petrarca compruebo que mi espíritu en ningún lugar está más feliz como entre bosques y montañas)
(vii)»Sin cultura, corremos el peligro de tomarnos a la gente cultivada en serio» Chesterton
(viii) «Ser estúpido es creer que se puede fotografiar el sitio que cantó un poeta» N. Gómez Dávila
(ix) “La denigración de las personas a quienes amamos siempre nos aleja de ellas un poco.” Gustave Flaubert
(x)
Bisbales y Alboranes, conversa de finos amantes,
y el ratón beodo paseando por el piano galante.
El chirrido turba el alma mía
cual martillo golpeando colchoneta vacía
apoyada en cama de ladrillos sin afonía.
¿Será una plaga de insectos en el Amazonas?
¿No es mejor el pitido del móvil a esa gorriona?
Mucha miga tienen estos artistas de tahona.
Prefiero mi sombrío enganche a la metadona.
(xi)
-Tengo una idea -¿De quién?
(xii)
-¿Qué tal la conferencia?
-Aburrida. No sabía tanto para enseñar, ni tan poco para reír.
(xiii) Pretender combatir o no contaminarse de un gran escritor (Nietzsche, Montaigne, Auden, Cernuda, Cavafis etc…) es como lanzar una granada de mano a una rana. Te superan. Es como si te hundieras y derritieras bajo el agua de una placa de hielo descongenlándose a tus pies. La obra, en cambio, de la inmensa mayoría de escritores se parece a un picnic junto a un río lleno de moscas. Un mal día molesto y pegajoso.
(xiv) EPITAFIO
Este que véis bajo tierra Christian se llamó.
Con la ginebra se le encendió la luz del alma,
y su voluntad fue morir en taberna.
Pero, caminante, debes saber también
que, tiritando, mucho soñó con blancos ángeles
y rubias actrices con senos brillando como agujas.
Fortuna con saña con él fue injusto.
Dios se compadezca de este bebedor.
Dios se compadezca de este soñador.
(xv)
*García escrufuloso,
poeta ingenioso,
el tortolilla undoso,
el hispano pío,
el ínclito Rubén Darío,
¿tontiloco o coco?
…pero si tanto te quiero
como la mona al moco.
*Merece flor natural
el García gay trinar,
y Montero un dineral
por pelota gay chupar.
¡Viva La internacional!
*En medio del camino de la siniestra vida
errante me encontré por derechona selva oscura
y fue tanta la García Montero despechugadura
que Almudena fue Nobel bien reconocida.
Oh obra soberbia de bándida, digo bandida.
*Prosa A.Grandes Almacenes
No se empeñe en hacer novelas. Escriba sobre bombas, aviones de caza, estaciones espaciales, reactores nucleares, subestaciones de transformación o centrales de energía eléctrica. Pero cesen sus novelas como pinturas con motivos gitanos o ciervos bramantes.
(i) Balbuceos de babuino llenando el oído de sandeces y chorradas. Pavoneos de caballito de mar cursi nadando en un mar enjuto y demacrado entre algas analfabetas. Si alguna vez toca en mi ciudad, espero que la muerte me libere de oírlo. Porque aceptarlo es como asumir un virus letal o un huevo podrido en la cesta.
(ii) Per amica silentia lunae
La vida interior es como una casa encantada. Casi un mayal aventando el grano, o el polvo brillante sobre la puerta del galpón. A mayor conocimiento íntimo menguante, mayor estereotipación.
(iii) Admiro mi locura. Así no creo originales las opiniones que todos toman por originales. Soy antipático y esquizoide. Me distraen el ánimo, soleándolo, iluminándolo como miniatura de manuscrito de copista, los libros, los funerales y los Antidisturbios.
El despecho, la envidia y el odio son mis pasiones principales ¿Onerosas? ¿Capciosas? Queridos, entre el microbio y el hombre, prefiero el microbio muerto al hombre vivo.
(iv) Navaja cachicuerna de villano en privado; y algo de florete caballeresco en público. Afilerazos sádicos en mi Diario (aquí solo publico la parte no punible legalmente); ingenio bastante chusco de mal genio a veces en el Face.
Repruebo y cambio un dicho de Gracián: «Las chanzas no sufrirlas, pero sí darlas». Así que dedico estos ripios a mis enemigos:
*De rabizas, piltofreras, truchas pellejas
de zimitarras y zurrapas rancias tus guedejas;
ay mozo, doncel memo, alma de sepultura,
¡que Tintín te la meta en tu fofa musculatura!
*Angélico, purísimo y dichoso capullo,
coño flojo, tocino y legañoso,
tu prosa baja por un tobogán de piojos,
das grima como en la sopa un cocuyo;
pá ti, meine liebe, mi enorme y lento zurullo.
(v) Poetas Código Civil
Frailes y monjas jesuatos, un si es no es pazguatos,
gracias insuperables de educada concepción
sin lefa en la canción -fofo, muy convencional trombón-
¿Mancharéis corbata y falda con clorhidratos?
Como Marwan, pese a estudios o pátina de álgebra en Bostón.
(vi) BAR DE MADRUGADA
Señora de la Noche, que acepte ella mi copa y mis cigarrillos,
mi aburrida seducción incapaz, el grueso de mis ojos.
Noche, dame la carne de los reyes y los tribunos,
sus braguitas de lana y hojas, su culo de poma surreal,
la punta de ciruela helada en las petit suisses de sus senos,
dame la abadía redonda de su carne joven y rubia.
Y dilúyete -como hada de rocío- en el día para siempre.
(vii) Dice Borges que Emerson dijo de Swedenborg :»Lamento decir que nos ha dejado cincuenta volúmenes» (De los cuales al menos veinticinco están dedicados a la ciencia)
Swedenborg fue ebanista -como Popper-, ideó una máquina para trasladar navíos por tierra, escribió sobre mineralogía, anatomía, geometría y botánica -como Goethe. Dibujó mapas para globos terráqueos, dedicó dos años al estudio de la lengua hebrea porque deseaba leer los textos originales de las Santas Escrituras. Conoció a fondo las hipótesis de Kant y Laplace, diseñó una especie de aeroplano (al igual que hizo Leonardo) No quiso ocupar la cátedra de Astronomía en la Universidad de Uppsala. Fue ingeniero militar de Carlos XII, que mucho lo admiró. También fue carpintero y tipógrafo.
Pero para mayor pasmo, encima de ser senador del reino, para mayor asombro de una vida que no tuvo límites ni respeto respecto a lo posible, probablemente fue también un lúcido perturbado o un visionario audaz o un místico poeta o un vesánico irrefrenable. Durante un sueño muy intenso, brutalmente erótico, y deliciosamente lascivo y sensitivo, sufrió ignotas y oscuras revelaciones.
¿Qué valor de verdad tuvieron esas alucinaciones? ¿Existen sus ángeles y sus demonios en la realidad mental o en la realidad extramental o bien en ambas? Vanidad haragana e inútil el discurrir sobre las alucinaciones del poeta; las pruebas aburren a la verdad, los argumentos e inferencias -pese a la bienhechora propaganda- no suelen convencer a casi nadie.
Cualquier gallarda, reconcentrada y estudiosa inspección crítica decae miserablemente ante su mágica y sobrerreal poesía.
Hoy pasé una tarde horrible comparándome con Swedenborg.
(viii) «Life is no brief candle to me, it is a sort of splendid torch which I’ve got hold of for the moment and I want to make it burn as brightly as possible before handing it on to future generations» George Bernard Shaw
(ix) «El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas» Napoleón I»
«Perseverar en el cumplimiento del deber y guardar silencio es la mejor respuesta a la calumnia.» George Washington
«Si murmurar la verdad aún puede ser la justicia de los débiles, la calumnia no puede ser otra cosa que la venganza de los cobardes»Jacinto Benavente
«La calumnia siempre es sencilla y verosímil» Bertrand Russell
(x)
De «Correo literario» de Szymborska, Nordica Libros.
«Dígame si mi prosa revela talento». Sí, revela. Pero por suerte para usted todavía sin consecuencias penales.
Efectivamente, tiene usted toda la razón. El otoño es algo así como triste.
Y es que la poesía, aunque trate temas tan manidos como el asombro frente a la primavera o la tristeza otoñal, lo tiene que hacer todo el tiempo como si fuera la primera vez, realizando nuevos descubrimientos líricos.
Para usted la poesía es lo sublime, lo absoluto, la eternidad, el suspiro y el gemido, todo ello en una concentración tal que supera incluso los álbumes de recuerdos de señoritas de principios de siglo.
La falta de talento literario no es ninguna deshonra. Es algo que les sucede a muchas personas inteligentes, ilustradas, nobles y extraordinariamente dotadas en otros campos.
Es posible que hace cien años hubiera usted recibido desde la redacción esta respuesta «Adelante, joven. En tus versos diríase resuena una nota sonora e íntima que parece anunciar cuán repleta de lozanos colores llega la alborada de una nueva poesía». Hoy no podemos escribir así. Demasiado tarde, han pasado ya esos cien años.