Al poeta Emil Man Martínez

Photo by MART PRODUCTION on Pexels.com

En su provincia guarda aquello que amo.

Yo solo escribo aquello que odio, preocupado inquietante

por un océano gris de irrelevancia. Todos «venimos y pasamos», y

al fin no dejamos ningún rastro.

Memoria de lo que suceció y acaso no tenga después:

el azul de Patinir, Azorín describiendo Ávila,

el Mediodía dando rodeos en el familiar viento,

el poder de la noche tranquila fatigando

al gran Pla o al genio Borges, el adjetivo «roñoso» designando

a una oveja, la sombra del «impluvium» tan fresca,

la calidez del «hipocaustum», los cachorros suaves sin ácido.

El relámpago de belleza de este poeta calma

mi desgracia, mi daimon infernal y jupiterino.

En mis asociaciones Emil es mi privado Heath-Stubbs.

Poesía donde me sirven café y empanadillas.

Poesía que no necesita plebe ni prensa.

No pocas insensataces del mundo actual

acusa gentil e ingeniosamente su inteligencia.

Su tradición no es exactamente la que se estila hoy.

Su convicción de realidad será un rocalloso destino.

Celebra pues, poeta, tu historia indemne, alta y elegante,

de raíles y bisontes nada rigurosos. Azul de Patinir….

Sobre un tema de Eliot

Photo by Farhad Ibrahimzade on Pexels.com

La tarde otoñal se asienta

con olor de bistec en los vestíbulos.

Un coche de rally patalea,

burda estupidez de la Castellana monótona y gris.

Demasiadas tascas y muy pocas iglesias.

Las campanas no despiertan a los vecinos del barrio,

las ambulancias avisan de vagabundos beodos y delgados.

La gasolina trepadora, el aerogenerador

enroscado en gargantas jóvenes, crujen

fluorescentes, fantasmas de gastados -muertos- juguetes de Navidad.

Desórdenes producidos por la masturbación.

Brujería y herejía bajo tratamiento médico.

Ojos gafosos, Internet quiebra a tiros

a once adultos. Chapuza de cerebros

tocados por el fuego y el hielo de las parabólicas.

Radios, coches, anuncios incesantes, rubias teñidas,

muslos tatuados (Europa tatuada), tenderos sinvergüenzas,

uñas abrumadoras de los pies pintadas,

falta de nobleza para usar corbatas de colegio privado,

piscinas donde se bañan moscas embelesadas, bullicio

que no permite pensar en el bosque.

Personas en paro con harmonios agrietados.

Vacíos ojos pixelados.

En el salón, vienen y van

hablando de cerámica, bellas artes y mineralogía.

Hormiguean vapores de olla con caldo.

Novias de locutores deportivos en top-less.

De manera automática se alisan el cabello,

se cobijan en espíritus alquitranados sin pneuma,

y encienden el ordenador.

Sobre un tema de MacCaig

Photo by Designecologist on Pexels.com

La idea se convirtió en mito, y las ocuras bodegas

tecnológicas ocuparon los limpios lagares. Del olor de la uva

seguían ordinarias luces de fluorescentes.»Esto es el futuro»,

me dijo hace treinta años un profesor de literatura, y descorrió una raída manta

que cubría un IBM. Al mito y a la idea le salieron dientes,

y se cariaron los dientes, y labios -con pupas de infección-, y piernas y brazos y

cabezas, todas y cada una tumoradas. Los buenos cerebros

decíamos «No», insistíamos con el «No», pero nuestra voz era

un escombro en los titilantes chirridos del planeta. Grandes

corazones se volvían negros, pudriéndose. La clase media

era como una irritación airada. Protesté y me aislé: qué hermoso era

escabullirse por las calles y gustar el ligero aroma acre que llega

de las aceras que se sacuden del maloliente rumor de los pasos humanos.

El ideal suburbano era la democracia para lo peor. Decidí huir a feudal

aldea gallega. El campesino sano, tosco, astuto, tozudo, valeroso y resistente

era el tipo humano más noble. Los mares repletos de caballas y las nubes

llenas de agua, monumentos al intelecto intemporal. Cruje y gime

la eterna lluvia. Nada quiero de granujas y forunculosos de Ciudad

y Computador. Un pequeño huerto con mi parcela de hierba.

Un pájaro al alba. No vean mis ojos esos ojos convencidos de pequeñas

y risibles certidumbres. No a esas mentes reducidas y estrechas.

Soy El Gran Loco Misántropo. No a las mollejas de vuestro cerebro.

Un gran Centro Comercial arroja sus destellos infectos

donde se alzaba una antigua villa romana. Mi letanía de reproches

no puede corromper el Orden. Me pongo mi cuco (y caro) foulard amarillo.

Tomo mi daiquiri. Acaricio con el pie a la gata. Solitario en mi dacha.

Adieu, rebaño y chusma digital…

Zuckerberg

Photo by Oleg Magni on Pexels.com

Zuckerberg, hediondo, legañoso, tocino, puto y cornudo y bujarrón, hijo de un mulatero, coño flojo, ladrón público, pelotudo del orto que no se lava el culo en el bidet, yanqui de micropene y enorme tobogán de piojos, no me censures más. No eres Dios sino monguer caraliendre. Te dedico unas coplillas, tontuelo.

(I) (Zuckerberg llora plañidero al leer Tintín en el Congo)

De rabizas, piltofreras, truchas pellejas

de zimitarras y zurrapas rancias tus guedejas,

ay mozo, doncel memo, alma de sepultura:

¡que Tintín te la meta en tu fofa musculatura!

(II)

Si eres hombre, ¿dónde el badajo?

si mujer travelo, ¿cómo en coño encajo?

Subnormal, ni malo ni bueno,

su mierda de Facebook el veneno.

(III)

Zuckerberg, Rambo Flor y lechuguilla pisa verde

mozo de recados

con cerebro quemado.

Muerde mierda, nene, oh Faquir del Enmierde.

(IV)

Angélico, purísimo y dichoso capullo,

das grima como en la sopa un cocuyo;

pá ti, meine liebe, mi enorme y lento zurullo.

El idioma de la noche

Photo by stein egil liland on Pexels.com

Agregaste a tu corazón un país demasiado oscuro.

No amaste suficientemente su poderosa vida.

No besaste su cintura con resplandor de rímel.

Que te acompañen lenguas y huesos y pelos de murciélago,

sin el rumor de sus besos y las caricias de su sueño ¿para qué vivir?

Que fusilen a ese espantajo llamado «Christian».

No fue el amor y está tu cancerosa soledad.

No fue el amor y está tu solitaria enfermedad.

No fue el amor y están los solitarios astros agotados.

Sin amor, que inventa y arde, cayó tu vida en miel seca y mutilada,

tu alma creció como una dentadura postiza dentro de una jaula de hierro.

Señor Amor, Dios de la Luna, Soplo del Sol, ¿Por qué yo no?

Amor más poderoso que las orquídeas y las ideas de las orquídeas.

Sé que quise. Sé que no pude.Sé que mi barca no reposó sobre su piel desnuda.

Brillante de no amor, fascino solo al Diablo.

Se disipa la niebla y veo ya muy cerca mi tumba.

Nunca debí nacer.

Diario

Photo by Pixabay on Pexels.com

(i) «Amor sceleratus habendi» escribió profético y lúcido Ovidio.
Infame pasión de poseer.

(ii) Poca cosa es que chispeen rasgos de ingenio e invención, si en la obra hormiguean ominosos errores.

(iii) El presente en nada se convertirá en pasado. Consecuencia lógica: soy un memo redomado cuando siento reverencia por el pasado e irreverencia por el presente. El desparpajo desfilante de la vida, en cualquier momento, tiene su preciso y delicioso afán. Si no tengo veinte años, el problema es mío, no de la historia (que merece su comprensión y empatía sea en la época que sea: Roma, las monarquías absolutas o la Era de Internet)

Valga el optimismo o sortilegio del argumento. Pero, lo sé, la cochambre cubre objetos y eventos, Ojalá no hubiera nacido.

(IV)

“SOY UN PERRO, NO UNA COSA”, de Penny Elms.

Soy un perro. Soy un animal que vive y respira. Siento dolor, alegría, miedo y placer.

No soy una cosa. Si me pegan, me va a doler y voy a sangrar. Me puedo quebrar. Siento dolor. No soy una cosa.

Soy un perro. Disfruto al jugar, al caminar, pero por encima de todo disfruto el tiempo que paso con mi familia, mi manada. No quiero más nada que no sea estar al lado de mi humano. Quiero dormir donde tú duermas y caminar donde tú camines. Soy un perro y siento amor… añoro tu compañía.

Disfruto el toque de una mano amiga y la suavidad de una buena cama. Quiero estar dentro del hogar con mi familia, no afuera, al final de una cadena, solo en un kennel o en un jardín cercado por horas. Nací para ser un compañero, no para vivir una vida de soledad.Me da frío y me da calor. Me da hambre y también sed. Soy una criatura viviente, no una cosa.

Cuando tú te vas, quiero ir contigo. Si me tengo que quedar, esperaré ansioso hasta que llegues. Siempre extraño el sonido de tu voz. Haré lo que sea para complacerte. Vivo para ser tu querido compañero.Soy un perro. Mis acciones no están dictadas por el dinero, la avaricia ni el odio. No tengo prejuicios. Vivo el momento, el amor y la lealtad me guían.

No me confundas con un objeto sin vida. Puedo pensar y sentir cosas, mucho más allá de dolor físico. También siento miedo y felicidad, amor y confusión. Tengo emociones. entiendo sobre eso igual o más que tú. Puedo comprender las palabras que me dices, aunque tú a veces no me entiendas a mí.

Soy un perro. No soy capaz de cuidarme sin tu ayuda. Si eliges atarme y no me alimentas, me dará hambre. Si me abandonas en un camino olvidado, sentiré miedo y soledad. Te buscaré y me preguntaré por qué me dejaron atrás. No soy una propiedad que puedas desechar y olvidar.

Si eliges dejarme en una perrera, estaré temeroso y esperaré que cada sonido de pasos que escuche desde ese momento seas tú, yéndome a buscar.

Soy un perro – una criatura que vive y respira. Si eliges llevarme a casa, por favor dame las cosas que necesito para ser feliz y saludable.Dame buena comida, agua limpia, una cama cálida y mucho amor. No me abandones. No me patees. No me dejes cuando la vida se vuelva ocupada. Haz un compromiso mientras yo esté vivo o no me lleves a casa en primer lugar.

Si me dejas, no tendré los medios para cuidarme a mí mismo. Estoy a la merced de la bondad de la gente; si caigo en las manos equivocadas, mi vida estará arruinada.

Siento dolores, miedos y soledad también. Si termino en un refugio para animales, mis ojos serán lo único que podrá convencer a alguien de salvarme y demostrar que soy amigable. Mi cola les hará saber de mi felicidad. Si no es lo suficientemente bueno, moriré.

Soy un perro. Quiero dar y recibir amor. Quiero vivir. No soy una cosa. No soy un pedazo de propiedad. Por favor, no me descartes. Trátame con amor, bondad y respeto. Prometo pagarte con amor incondicional mientras viva.

Ética para Clara

Photo by Denise Duplinski on Pexels.com

Tu tío inventa una momia, saca una palabra pedante

de alguna vieja biblioteca con ratones

para que tú puedas vivir por encima de tu destino e ir con la historia.

Pasan selvas de hielo en la amigdalitis de la metrópolis.

Amanece la Gran Puta Escrufolosa.

Anteayer llamé al 112 porque creía tener un infarto

y vino el helicóptero, la ambulancia, creo que también Marta Sánchez;

no, niña-columpio, la muerte es un hada de agua hermosa,

la Gran Puta es la Vida.

Tengo ganas de irme.

Y no ver más avisos oníricos generados por la fiebre alucinatoria de

locos babeando que sustituyen a la Razón. Ni esbozos de párvulos

imponiéndose a las obras maestras. O clínicas de leyes enfermas

esponsorizando Mundiales de Fútbol.

Y ese logo talibán campeando en los pins del campus.

Cuenta los días y mide tu camino, cerdita mía.

Vive con luz de estatua, mi castor y lechón. La muerte pronto me alcanzará.

Nunca desde el más allá vea tu mirada fangosa u oblicua,

sin amor verdadero. Más que tu sabiduría o tu silencio,

que por ti hable un oráculo enamorado.

Estoy borracho y cansado. Escribo mal.

Tiendo al tono severo frailuno.

Libro de Ética de ESO, página diez:

«Aprende a perdonarte los pecados, a abolir la energía de tu contrición.

Eres más que la suma aritmética de virtudes y vicios.

Aprende, aprende mi amada escarola, mi manzana con gusano,estos versos de Young:

«Perdona tus crímenes, perdona también tus virtudes,

esas faltas menores a medio camino de lo correcto»

Reacciona al retroceso y al avance.Copio y pego estas palabras de Beaumont y Fletcher pensando en ti, hablando contigo con el teclado

«El hombre es su propia estrella; y el alma que puede

hacer un hombre perfecto y honesto

domina toda luz, toda influencia, todo hado;

nada le ocurre pronto o demasiado tarde.

Nuestros actos son nuestros ángeles, para bien o para mal,

sombras fatales que nos acompañan en silencio»»

Me tomo una rebosante copa para brindar por nuestro amor hermoso inagotado.

Me tienes tarado.

Chin, emperador Ming, chin, chin, enana.

El chino viene de China, el paki no así del pequinés.

Con el cerebro, baby Flash Gordon, y el hula hop, estudia inglés.

Chin chin, flan y carmín, nena y nana.

Fama

Photo by Eren Li on Pexels.com

Para vivir, la fama antañona no sirve. Muta la fama en adaptabilidad a los media.

Según la RAE, «fama» significa:

1. f. Condición de famoso. No hay que confundir la fama con el éxito. Un arquitecto de fama universal.

2. f. Opinión que la gente tiene de alguien o de algo. Los dos hermanos tienen fama de luchadores.

3. f. Buena opinión que la gente tiene de alguien o de algo. Un escándalo manchó la fama de la institución.

4. f. Noticia extendida acerca de algo.

En El Ancien Régime la modalidad espiritual de famoso estaba connotada positivamente. Es la «buena opinión» de la tercera acepción. Claro que existían afamados emperadores vesánicos, o militares y estrategas salvajes, contraejemplos en una palabra, pero la fama poseía un rasgo de imitación heroica (léase a Plutarco)

Miguel Ángel era grandioso y noble, como otros fecundos matemáticos, filósofos, astrónomos, músicos o poetas. Hoy somos arrollados por una revolución mayor. Alguien cocinando un huevo frito en calzoncillos (mejor si los suspensorios están sucios y desastrados) con la espalada tatuada con el dibujo de una serpiente comiéndose a una rata, es famoso si lo graban las cámaras de GH. Un mamarracho que en lugar de reformar la legislación para bien de la polis, se dedica a lamer váteres infectados con covid, salta a la fama. Un ganador del concurso mundial de micropenes, del concurso mundial de lanzadores de sandías o huesos de aceitunas, un mafioso destripa vientres, un graciosillo que le toca el culo a la presentadora de los mundiales en la tele con su peluca o su montera de torero y su tintura de la rojigualda en la cara, ésos, son carne de entrevistas y futuras celebrities. Lo importante no es la fama por la obra bien hecha, lo único que cuenta es ser la comidilla en la aldea más o menos global, estar en boca de todos SIN importar nada que se esté en boca de todos por ser corrupto, pedófilo, el mayor cornudo del Reino de España o el más tonto de la clase. La máquina de espectacularizar no discrimina; engulle, saliva, traga y excreta. La máquina de la fama no premia el valor, incluso lo rehúye. Hay que cagarse en tu madre para ser famoso, deglutir excrementos en un happening para ser famoso, disfrazarse de virgen y puta para ser famoso, matar con una ballesta para ser famoso.

Ser un genio inventivo o de los mejores en tu oficio carece de aura. Que en el súper y el bar hablan de ti. No importan los motivos. El resto es mala literatura.

Diario

Photo by Dids on Pexels.com

(i) Digamos, alborozados, siguiendo a Macrobio: «He vivido un día de más».

(ii) «Mucho me agradaría tener un conocimiento más perfecto de las cosas, mas no quiero comprarlo a cualquier precio. Mi proyecto es pasar dulcemente y no laboriosamente lo que me queda de vida. Nada hay por lo que quiera romperme la cabeza, ni siquiera por el saber, cualquiera que sea su valor. En los libros solo busco deleitarme mediante sano entretenimiento; o, si estudio, solo busco con ello el saber que trata del conocimiento de mí mismo y que puede instruirme para bien vivir y bien morir.

Has meus ad metas sudet oportet equss [*]

No me muerdo las uñas si hallo dificultades al leer; ahí las dejo, tras haberles hincado el diente dos o tres veces»Montaigne

[*]»Esta es la meta que mi caballo debe conseguir con su sudor» Propercio. Traducción (de todo) de Dolores Picazo y Almudena Montojo.

(iii)

Hola amiguetes, yo Zahara,

chuli chupi Zahara

la Virgen que en la era

y con la santa vara

de maría se limpia

lo que resta de cagara.

(iv)

Ich bin e-putanesca
virgin et chulesca
pá mí el tufo cuesca

(v)

Ich bin Zahara Super Calceta
sein und zeit panceta
arte, zulo, nena, eta, patética.

Nota bene: Es buena artista Zahara, qué duda cabe (aunque el arte de verdad le quede lejos) Y conste que a mí me parece fenomenal que se vista de Virgen, se coma un Cristo de chocolate o se mee en un cáliz. El arte no es ni moral ni inmoral. El arte no busca ni pretende la perfección moral. Pero me encanta ponerme la máscara y jugar al ofendidito. Mil veces mil veces me emborracho con Zahara que voy mañana a misa (una actividad -por cierto- ideal, deus meus, para perder la fe)

Pero asimismo me irrita lo burdo del movimiento artístico, trivial y sin calidad. Hace siglos que se pretende epatar con lo mismo. Un escolio a ese gastado filón merece fuerza estética. En Sálvame lo hacen mejor.

(vi) Cuando estaba hace más de treinta años en la Facultad (horror dantesco de peñas palestinas, grupúsculos de ultraizquierda o separatista, malos profesores vagos y charlatanes y confusos, cantamañanas vagos y porreros que calentaban la silla del aula como turistas; se entiende -y no quiero ser más pedante de lo soportable- que no pisara las clases y acabara matriculado de oyente en Exactas) leí atentamente «La derrota del pensamiento», de Alain Finkielkraut. No ha perdido un gramo de vigencia. Cito:

«En el pensamiento posmoderno, a una admiración equivalente por el autor del Rey Lear se da una por Charles Jourdan. Siempre que lleve la firma de un gran diseñador, un par de botas equivale a Shakespeare. Y todo por el estilo: una historieta que combine una intriga palpitante con unas bonitas imágenes equivale a una novela de Nabokov; lo que leen las lolitas equivale a Lolita; una frase publicitaria eficaz equivale a un poema de Apollinaire o de Francis Ponge; un ritmo de rock equivale a una melodía de Duke Ellington; un bonito partido de fútbol equivale a un ballet de Pina Baush; un gran modisto equivale a Manet, Picasso o Miguel Ángel; la ópera de hoy -«la de la vida, del clip, del single, del spot»- equivale ampliamente a Verdi o a Wagner. El futbolista y el coreógrafo, el pintor y el modisto, el escritor y el publicista, el músico y el rockero son creadores con idénticos derechos. Hay que terminar con el prejuicio escolar que reserva esta cualidad para unos pocos y que suma a los restantes en la subcultura»

Presciente, telepático y profético el agorero aguafiestas Finkielkraut.

(vii)

-No te puedes imaginar cuánto seestropeó nuestra relación desdeque estudias mates socioemocionales

-Sí, un 64´23 %

Puede ser una imagen de una o varias personas y texto que dice "¿Por qué no podemos estar juntos? -1 Es complejo..."

(viii)

«Para ese famoso psicólogo y pedagogo «la empresa ha descubierto que invertir en mejorar nuestra vida socioafectiva es rentable» Yo no sé si se refería a la empresa como Ser Supremo o a una empresa en concreto que olvidó citar, pero encuentro muy penoso hablar de rentabilidad en relación con la vida socioafectiva. Semejante sometimiento a la rentabilidad resulta ya no incómodo, sino directamente opresivo. Hablaba también el autor de «la necesidad de ser feliz para trabajar con eficacia»

Con este tipo de planteamientos justamente se está alejando lo que quedaba de felicidad en nuestras aulas. Es la paradoja del pedabobo borderline triunfante.

«Esto es una invasión en toda regla y no se sabe cuánto tiempo resistiremos antes de ser estupidizados definitivamente. Ya sabemos que la Ilustración pasó de puntillas en nuestro país, pero lo que está ocurriendo en los últimos tiempos tiene visos de catástrofe.Involucionamos de manera imparable. Nos dirigimos de forma desbocada hacia tiempos oscuros, medievales, en los que la superchería campará, si no campa ya, a sus anchas, amenazando con eliminar cualquier atisbo de sensatez o racionalidad»

Citas de Alberto Royo, músico y profesor. En la Resistecia siempre te espero, compañero.

(ix)

-Infórmeme, ¿quién es este pintor?

-Mire mi general; se llama Tàpies y con sus cuadros abstractos pretende hacer la revolución comunista y separatista.

-Que prosiga, que prosiga…

(x) Me leí la pasada noche «El positivismo lógico», de Miguel Porta. En la p. 125, hablando de Herbert Feigl, dando una noticia biobibliográfica sobre el filósofo escribe «Nace en Reichenberg (hoy Checoslovaquia) en 1902. Estudió física y química en la Universidad de Mónaco (1921) , trasladándose a Viena…» ¡Universidad de Mónaco! ¡Carallo! ¡Collós como touros! En Italiano «Munich» es «Monaco», así que, anda, copia y pega de alguna enciclopedia italiana y traducción -evidentemente- delatora e incapaz.

El libro, dicho sea de pasada, es un refrito inmaduro y pedestre malo a rabiar.