Charla sobre Kavafis

Buenos días Sres y Sras.

Espero que no declaren 3 días de luto nacional en el ayuntamiento de Orense por las depresiones que provocará esta plúmbea charla.

Declaró Burton en “Anatomía de la melancolía” que no existe algo así como la felicidad, solo menores momentos de melancolía. Entre ir a trabajar o escuchar un magazine televisivo de mañana de radio o televisión, al menos mis palabras serán menos macabras, aunque eso sí, el expositor notablemente más feo que las divas televisivas. Mi único objetivo no es solo ilustrar, sino que pasen una hora o dos algo menos melancólicos viendo a este zangolotino que les habla con acento de la plana de Vic que solo bebe leche Pascual y agua bendita.

Me produzco en este tipo de trances con escasa brillantez (farfullo, no vocalizo, no modulo la voz) pero les aseguro que el contacto con ustedes compensa muy ampliamente el esfuerzo psíquico que estoy realizando. Si existe aquella paradoja del autobiógrafo que emplea más de 24 horas en relatar cada día de su vida, podemos hablar también de la aporía del político, que consiste en pronunciar miles de palabras sin decir ni una palabra que sustente o respalde o justifique racionalmente las palabras cotorreadas. Deseo no caer en la aporía del político en esta amical charla.

No soy fascinante porque soy normativo. No paseo un caimán por la plaza San Lázaro ni me pongo “leggins” ni calentadores ni suspensorios rojos de seda cuando escribo. No soy ningún genio, aunque ustedes se extrañen de eso al oírlo; les informo, aunque parezca imposible de creer, que de cada cuatro genios mundiales dos no son catalanes.

Para dar un poco de picante a la exposición la he organizado de la siguiente manera: una inquisición sobre que es la poesía, la comparación entre la poesía de las redes y la poesía de siempre y notas impresionistas sobre Kavafis, todo en forma de mosaico entrecruzado, aunque indirectamente hablaré todo el rato de Kavafis.

  •  ¿Qué es la poesía? La poesía, como cualquier arte, es emoción, impacto emocional, pero simultáneamente, también es la descripción de algunos rasgos o propiedades de la realidad (realidad entendida en sentido laxo). Arnold decía que era una crítica o comentario de la vida. La poesía, igual que la vida, es plural, se dice de muchas maneras; existe un tipo de poesía del tipo A, otra del B, otra del C, otra de la clase D. Y en cada una de estas especies hay una jerarquía estética que la divide en, grosso modo, buena, mala y regular. El juicio estético puede ser pasional pero no es totalmente arbitrario. Esa emoción de la poesía, y se ve muy bien en Kavafis, debe causar encanto, desvelo, embrujamiento, atraparte como una dulce tela de araña o los labios de la Pataky.
  • Voy a leer unos ripios muy malos míos (en público me puedo desprestigiar a mí mismo, pero es indecoroso y maleducado nombrar a terceros)  

SAN VALENTÍN

Qué fino, qué seguro, como colonia

toca la patata el amor…o Ausonia.

EN LAS REDES

Yo tengo un primo poeta

que en las Redes lo peta;

lo presenté al Padre Santo,

y el Padre Santo me dijo:

«Hijo mío, no es pá tanto»

Y ahora dos haykus mal medidos y bochornosos.

HOSTIÓN

Parapente

Relente

Diente

Y otro titulado “El sioux va a la playa y aprende español”

En la maaar

Yo naaadar

Y el calamaaaaar.

Obviamente son ripios de ocasión, ocurrencias, prosa cortada más Enter, graciosidades pobremente ingeniosas redactadas en 5 minutos

  • Y ahora, después del lodo, el oro. Leamos “Para permanecer” de Kavafis.

(poner Para permanecer en la traducción de Irigoyen)

  •  Soberbio y sublime Kavafis. Observemos. Sin palabras no hay razonamiento. Sin imaginación no hay nuevas palabras. Y, sin esas palabras nuevas, no hay progreso moral ni intelectual. Leer a K es una forma de no permitir que se agoten los sueños, de no quedar agotados y poder salir de nuestros chanchullos y limitaciones, es conseguir saltar el cercado de la molicie.

Leer a K es templar las manos en el fuego de la vida, pastorear en aquello que caldea el alma, almacenar más bienes en nuestra despensa y aumentar el diámetro de la realidad. En la pesquisa que nos impulsa a conocernos a nosotros mismos solemos encontrar verdades aparentes. Uno es más lo que K encuentra en ti que lo que tú encuentras en K. En su Orden chispean igual el sentimiento y la comprensión. Te genera leerlo una vida más plena y redonda. Con más placer y significado.

Los versos de los poetas de las redes son de una escrupulosa mezquindad e indigencia que solo alcanzan a defraudarnos. Los poemas de K cartografían un territorio tan elegante como feliz. Los versos de las redes son modas con su preestablecido y breve motor de letra muerta. Los versos de K distinguirán eternamente nuestros propios anhelos. Ningún poeta, con tan pocos poemas, ha dejado una huella tan grande en la historia del arte.

  •  Kavafis nació en Alejandría el 29 de abril de 1863. Último hijo de una familia numerosa y rica que se dedicaba a la industria del algodón. Poco después mudaría la fortuna y su familia perdió capital. Estudió comercio. Fue funcionario (cuando se jubiló anticipadamente dijo ”por fin me libro de esta asquerosidad”) y ocasionalmente  también agente de bolsa. Era tacaño, un conversador brillante, tímido, evasivo, mundano, cotilla, homosexual (aunque parece ser que tuvo una “liason” una vez con una mujer; siento dejar este mundo, sin probar pipas facundo, se debió decir y notando apesadumbrado lo desagradable de las cáscaras de las pipas )

Preocupado por sus ideales literarios y poco o casi nada por la crónica periodística y política del mundo. Viajó a Inglaterra, Egipto, París, Grecia, pero su patria era el helenismo, los mozalbetes hermosos tabernarios, y la poesía. Nunca publicó un libro en vida y solo legitimó como suyos 154 poemas (aunque escribió muchos más) que constituyen su opera omnia. Escrutaba sus poemas con lupa, corregía fanáticamente, pulía, limaba. Sus poemas se conocían porque los distribuía en folletos, copias manuscritas o ciclostiladas, o bien porque los daba a conocer en alguna revista. Adquirió prestigio nacional e internacional pese a esa voluntad de no subir rápido por la cucaña.

  • La poesía de las redes incita a la merma expresiva pues se ha diseñado para la inmediatez irreflexiva. Kavafis matizaba, pensaba, medía, cocía a fuego lento sus poemas, los dejaba reposar incluso durante años en el cajón.

Sigo y leo a poetas tuiteros o de las redes con miles de seguidores. Soy hipócritamente amable con mis comentarios, ya que esas webs no dejan de ser su casa y yo no tengo madera ni espíritu de troll. Cosa distinta es que en mis propias redes sociales exprese (razonándolo) la ínfima calidad de ese tipo poesía.

También -ay- los imito escribiendo yo mismo poemas que esbozo en cinco minutos y que algunos les leí antes; el truco consiste en una especie de escritura automática soltando lo primero que se te pasa por las mientes en un estilo cursi y elemental, o paradójico de falsa paradoja, o chistoso, evitando como un demonio la «elaboratio», el buril, la inspiración alada o la conciencia estética de la escritura.

Los genios, escribiendo así, pueden escribir genialidades (por algo son genios), pero a la inmensa mayoría de los mortales este mecanismo poético solo genera poemas-churro, poemas-ocurrencia chorra. Un poeta con oficio y años de experiencia también puede sobresalir con esta suerte de instinto espontáneo. Pero los poetas de las redes son jóvenes y «jóvenas» que empezaron la casa por el tejado. Un pintor puede pintar un gran cuadro en treinta minutos porque necesitó cuarenta años para aprender a pintarlo en treinta minutos. Lo mismo pasa con el poeta. Un cúmulo de experiencias y técnica (o cultura) es justo de aquello que carecen esas «celebrities» de Tuiter o Instagram o Tik Tok.

Auden y Glyn Maxwell proponían en sus clases de escritura creativa una prueba muy significativa. Daban a sus alumnos grandes poemas con algunas palabras eliminadas (nombres, verbos, adjetivos) e incitaban a sus alumnos a completar los huecos. Prácticamente nunca acertaban. Hay un poema de Larkin en que el poeta describe un paisaje que ve desde la ventanilla del tren. Al ver un invernadero lo describe así: «Un invernadero relucía, único». Ni un solo estudiante nunca adivinó el adjetivo «único». La palabra «único» es única. Los poemas de las redes carecen de palabras, versos o poemas «únicos». Son poemas manufacturados en serie, no escritos con el dedo de Dios. Poemas Coca-Cola, poemas-palomitas; de ahí probablemente su brutal éxito; dan gusto y masaje al necio.

Aunque yo ya esté un poco talludito (y encima tan feo, monárquico, católico y sin tatuajes) tengo un alma inconfundiblemente tardo-adolescente y blanda. No descarto convertirme en un exitoso poeta del Tuiter o del Instagram. Aunque mis probaturas no tuvieron hasta ahora el refrendo popular exigido, el talento solo se cifra en tesón y transpiración amigos (también algo de marketing le viene de perlas). Que tiemblen Marwán y Elvira Sastre.

  • Lo que critico a Marwán, Elvira Sastre, Luna Miguel, Irene X, Loreto Sesma, Defreds y toda esa larga patulea (y pido perdón por nombrarlos y por la palabra “patulea”), es que inducen en sus lectores una deshonrosa formación de la conciencia, alimentando y fomentando sentimientos deleznables en lugar de elevados. Admito -claro- que hay un público incapaz de distinguir entre lo sublime y la basura, pero el filtro editorial no enmienda sino que se beneficia crematísticamente de esa falta de instrucción de los lectores, se comporta exactamente igual que un directivo de Tele 5.

Los libros son afluentes u océanos donde te influyes a ti mismo y cuya ayuda necesitas para interpretarte y madurar. Los mejores escritores son siempre quienes más nos ayudan. Los que menos nos ayudan son los peores escritores. Este tipo de literatura no distingue tipos, peculiaridades, causas o motivos humanos, y su peligro es que diluyen el genio psicológico que es forzoso alcanzar («Es necesario que seas» Goethe), en una papilla uniforme de psicología popular que iguala -mucho- por abajo.

El deleite (estética), el consejo (cognición), la inspiración (sabiduría), se sustituyen por el burdo efectismo, el tópico sentimental y la frase hecha. Si la idea de los libros como compañeros insustituibles empieza a ser ajena en nuestra cultura (su lugar lo ocupa el ocio tecnológico, audiovisual, o el ocio meramente festivo), flaco favor hacemos a los incipientes lectores con un sucedáneo de poesía de ínfima calidad.

Y conste que no abogo indefectiblemente por una poesía minoritaria, alta o elitista. Al ser la literatura (y la poesía) más que milenaria, un género con muchas especies distintas, existe abundante poesía de calidad mayoritaria, abundante poesía de calidad minoritaria, así como también mala poesía de minorías, y mala poesía de mayorías.

Si las editoriales antes prestigiosas apuestan por la mala poesía popular (y saben a la perfección que lo es); ¿qué podemos esperar de su público? ¿y dónde está la función directiva o educativa de las instituciones culturales (también de las privadas)?

  • Kavafis es un poeta culto y sabio, a diferencia de los jóvenes poetas de las redes. Sabía lenguas clásicas, inglés, francés, italiano y rudimentos de árabe. Aunque usó una mezcla de lengua demótica y purista, con preponderancia de la demótica, lees sus poemas y percibes ecos de epigramistas griegos, de eruditísimas crónicas de historiadores bizantinas, de literatura europea (parnasianismo, simbolismo) etc… Los poetas de las redes no hilan su obra a la tradición y al saber sino a elementos extraliterarios.

Kavafis es sabio porque es maduro y ya anotó Shakespeare que la madurez lo es todo. En sus poemas aprehende sensualmente el pensamiento, o recrea el pensamiento otra vez en pensamiento. Su poesía aparentemente tiene un tono desapegado, e impersonal, como de registro notarial o código civil, pero late un hondo y tenso lirismo sin pizca alguna de empalagoso y “pompier” romanticismo.

Cuenta como en una conversación dicha en verso yámbico. Cuenta y canta sin alaridos ni pitidos de organillo o ritmo de rock. A los jóvenes les falta la experiencia para enriquecer su visión. Como monjes frailunos medievales, son binarios, categóricos, vehementes, napoleónicos, categóricos. El mundo y la voz de Kavafis son ricas y completas. Interpreta dando en el clavo temas universales: el placer, el deseo, la soledad, el arte, el viaje de autodescubrimiento, etc…

Todo esto es un prólogo abstracto que podría ejemplificar con muchos poemas suyos. Lean a K, se lo suplico. (ENSEÑAR LIBROS CAMARA)

  • Kavafis tuvo un cáncer de garganta y le practicaron una traqueotomía en la que perdió el habla. Solo lloró una vez durante su enfermedad. Le llevaron una maleta pequeña para que llevara unos papeles y poemas, se emocionó y escribió en un papelito “Compré esta maleta hace 30 años, apresuradamente, una tarde, para irme al Cairo en busca de placer. Entonces era joven y fuerte, y no mal parecido”. Murió en 1933.

Gracias por escucharme. Si lo desean me gustaría después leer varios poemas suyos. Y responder a sus preguntas.

Gracias a ustedes, si me permiten la impúdica confesión, no hay lestrigones ni cíclopes, ni el airado Posidón dentro de mi alma. Porque con ustedes, merced a su amistad, gracias a que no me tiraron desde arriba del campanario, alto es mi espíritu y selecta mi emoción.

Muchas gracias

Diario

José Agustín Goytisolo escribió este poema el día de la muerte de Gabriel Ferrater (que se suicidó ahogándose con una bolsa de basura atada al cuello, «porque no quiero llegar a viejo, pues los viejos huelen mal»)

Esos que le leyeron

pero no le entendían

esos que siempre andaban

tomando apuntes mudos

mas que desde hoy se creen

que fueron sus discípulos

y han de emplear su nombre

para reafirmarse

deberían saber

que además de maestro

y además de poeta

este hombre fue en vida

un marginado auténtico

que odiaba los rituales

y despreciaba los mitos

un solitario erguido

entre la muchedumbre

de estupidez unánime

que ahora y sin su permiso

querrá mitificarle.

……….

Hay pasajes subterráneos

en la conciencia humana que no

conducen, cosa rara, a parte alguna.

Roy Fuller

……….

CULTURA Y POBREZA HOY Cuantos nos hemos dedicado al mundo de la cultura (en mi caso, empecé muy joven, hace 40 años) vemos hoy el más aterrador y desolador panorama. En España escribir no es llorar -como dijera Larra- SINO EN ESTE MOMENTO MORIR DE HAMBRE Y ABANDONO. Unos cuantos resistimos pero el panorama oficial de la Cultura en España -no hablo de concretos y a veces muy válidos creadores- es llanamente LA DESOLACIÓN. Yo viví muy bien de la Cultura, trabajando mucho, por ejemplo en las épocas de Felipe González y aún de Aznar, algo antes y algo después. Ahora, en el páramo y la miseria oficiales, es una lucha contra la miseria, la poquedad y aún la nada. Aseguro que no exagero. Pero me dicen que la televisión (prácticamente no la veo) se llena de papanatas y botarates , mujeres y hombres, que se forran. ¡Indescriptible vergüenza!

Luis Antonio de Villena

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Diario

… In the eyes of our minds

when the country and cities

turn back to themselves

this history stays:

the four generations

which linked with your life

re-winding their span

to childhood again,

and seeing you stand

at the edge of their days,

where if they so wished

you helped give a shape

to slipstreaming time

with a wave of your hand.

De Andrew Motion a la reina madre. Sirva la estrofa, por supuesto, también para la reina Isabel.

«Esta Inglaterra jamás cayó, ni caerá,

bajo el pie orgulloso de un conquistador,

salvo cuando ella misma se hizo daño.

Ahora, reintegrados estos nobles,

¡atáquennos los tres cuartos del mundo,

y temblarán! Nada nos va a doler

si Inglaterra a sí misma sigue fiel» Shakespeare

……….

Se avecina luto necional.

……….

Don´t worry. Paz Padilla rumbo a Londres.

……….

Borges no es un escritor de la vida: es un escritor de los libros. Muchas veces es difícil establecer una línea divisoria entre una cosa y otra. Borges escribe muy bien, pero en definitiva nada, o poca cosa. Al menos a mí esta clase de escritores no me gustan.

Luego la concurrencia literaria se pone a hablar, con gran entusiasmo del escritor Jorge Luis Borges, a quien yo considero un fantasioso nulamente apegado a la realidad, eso sí, muy fino y de gran juego mental. La concurrencia afirma, para elogiarlo, que Borges lo sabe todo. !Elogio mezquino y terriblemente equívoco!

Josep Pla

……….

«El mayor disgusto que ha tenido en su vida Eugenio d´Ors se lo ocasionó el duque de Alba un día en que invitó al señor Ortega y Gasset a una soirée y no le invitó a él. El señor Sánchez lloró literalmente, igual que d´Ors en aquel incidente, el día que Txapote no le invitó a su cumpleaños» Pla

¿Tengo yo de amigote

a Pocoyó y Txapote?

¿Soy Maduro grandote

Kennedy guapote?

Que Dios me vote

aunque después pote.

……….

En el frontis y portada de una edición de Virgilio ad usum Delphini (Hagae-Comitum, 1723) leo «Presidente Sánchez, ¿verdad que usted es capaz de adjetivar incluso como «sucio» al otoño?»

………

«Que uno tenga más o menos razones para buscar o rehuir la compañía de la gente depende de si teme más el aburrimiento o la amargura» Schopenhauer

………..

Bajo el inmenso y estrellado cielo,

cavad mi fosa y dejadme yacer.

Alegre he vivido y alegre muero,

pero al caer quiero haceros un ruego.

Que pongáis sobre mi tumba este verso:

Aquí yace donde quiso yacer,

de vuelta del mar está el marinero,

de vuelta del monte está el cazador.

Stevenson

……….

(i) Su novela me raptó la testa culo.

(ii) «Dígame si mi prosa revela talento», preguntó al preboste de Oxford. Sí, revela. Pero por suerte para usted todavía sin consecuencias penales.

(iii) Ma patrie est ma bibliothèque.

(iv) Con libro, libre; sin libro, liendre en pelo de liebre.

(v) Homo liber, homo librorum.

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Diario

Estoy convencido que a los periodistas se les exhorta más o menos así: dejad de cultivar al pueblo, de querer elevarlo a las esferas del pensamiento. Al pueblo le cansa y aburre ser cultivado. En sus horas de ocio, huye como gato escaldado del esfuerzo y la educación

¿Por qué soñar con rebajarse a educar a la población si es tan fácil rebajarse a su miserable altura? Abandonad las esferas celestes y halagad sus sentidos con sal gorda, risa gruesa, noticias elementales, sin matiz y brutales, aturdirlo con tonterías y pasatiempos chuscos…Cultivad lo anti-sublime, el «bathos» (hundimiento, en griego)

Entonces el pueblo os querrá, leerá vuestros digitales y columnas, escuchará vuestras emisoras, verá vuestros telediarios, entonces el pueblo os celebrará. Ayudad a la gente a descender más allá del nivel de sí mismo. Consoladlos de la miseria con miserias. Este es el único credo de nosotros los periodistas.

……….

Digamos que en Grecia -para Occidente- se inició la conversación intelectual que ha tenido a lo largo de la historia diferentes secciones, distintas tertulias o dispares diálogos: la sección científica, la literaria, la conversación política, religiosa etc…

¿Cómo es el discurso público que más típicamente desembocó en nuestra época? El imbuido del espíritu de la cultura del ESPECTÁCULO. Tratamos la política, la religión, el deporte, el comercio, las NOTICIAS, como simpáticos accesorios de un barrio de las Vegas.

Se mide el talento de un político, un profesor, un predicador, un escritor, un periodista, por si entretiene, distrae, escandaliza, por sus dotes histriónicas; el único anatema es el piadoso y antiguo aburrimiento.

En esa quimera llamada «noticias del día» (una ficción fragmentada del mundo que permite la tecnología) priman o se enfatizan las más espectaculares, o bien por truculentas, o sanguinarias, o bien por bizarras, y el resto trufado por otras inexcusablemente triviales e insustanciales.

Es improcedente preguntar por si se presentan de un modo incoherente o descontextualizado (Ucrania, Casado, los okupas, el 11-S, Nadal, Kiko Matamoros…) mientras se sumen a la pista del circo. No importa que en la noticia o en el periodismo mismo asome el más descarnado lenguaje tabernario o de vulgar dormitorio, con tal de que la audiencia no mengüe, es decir, que el quid radica en que en las tragaperras de los casinos no paren de caer monedas, aunque se arruine el jugador o pese a que el nuevo casino se construya sobre unas antiguas termas romanas y las devaste. The show (claro claro) must go on.

Thoreau, al serle comentado el moderno invento del telégrafo, dijo escueto y lapidario «Ahora podremos enterarnos de la cena de la reina de Inglaterra» Respuesta no sé si más precisa y profética.

……….

Uno de los placeres más deliciosos del cielo es ver arder en en el infierno a los emperadores de la «Tomatina».

En la vida, solo hay dos clases de personas: los que se basan en la inteligencia en general y los notarios y apóstoles de la imbecilidad (como esos seres truculentos que disfrutan con la «Tomatina»)

……….

¿Tiene algún participante de la «Tomatina» algún impulso de comprender y conocer, alguna inquietud espiritual asomándole por entre las sisas de la camisa manchadas de zumo, o sigue la moda de esos placeres indotados de lanzarse tomates como si esa necedad representase el punto culminante de la existencia y la diversión?

La memez es indudablemente la madre y nodriza del género humano.

«Es realmente increíble cuán insípida y desprovista de sentido transcurre la vida de la mayoría de los hombres, si es vista desde fuera, y apática e inconsciente, si es sentida desde dentro» Schopenhauer. Ningún hombre puede albergar la esperanza de ser completamente inteligente y libre si no se aleja de las costumbres y necesidades familiares, si alguna vez no pone distancia con una experiencia insólita que le saque los grilletes de las urgencias de ganarse la vida, de la amistad o el amor. Experiencias convencionales implican ideas convencionales, es decir, recalentadas y masticadas.

Pero una cosa es una experiencia de silencio y soledad prolongados en el desierto, la montaña, las islas, los polos, otra cosa es una reconcentrada intensidad intentando escribir o pintar o alumbrar un pensamiento mortal original, y otra muy distinta la experiencia de absoluta miseria y subdesarrollo de la «Tomatina», afín a un concurso de lanzadores de huesos de aceitunas o de melones por parte de catetos de pueblo. La España negra y turística posmoderna (lamento la opinión contundente, pero es inútil refinar una opinión sobre esta especie)

……….

Otras partes del mundo tienen monos. España tiene turistas. Una cosa compensa la otra.

……….

«Hoy, llevado solo por el deseo de ver la extraordinaria altura del lugar, he subido al monte más alto de esta región, al que no sin razón llaman «Ventoso». Hacía muchos años que me rondaba la idea de esta excursión pues, como sabes, el hado, que mueve las cosas de los hombres, me ha hecho rodar por estas tierras desde la infancia, y este monte, visible desde lejos por cualquier parte, está casi siempre ante nuestros ojos. Por fin tuve el impulso de hacer una vez lo que me proponía hacer todos los días, sobre todo después de que, leyendo el día anterior en Tito Livio la historia de Roma, di casualmente con aquel pasaje en el que Filipo, rey de Macedonia -el que hizo la guerra al pueblo romano-, sube al Hemo, un monte de Tesalia, creyendo, como era fama, que desde su cumbre se veían dos mares, el Adriático y el Ponto Euxino […] Por lo demás, dejando aquel monte y volviendo a este, me pareció disculpable en un joven particular lo que no se censura en un rey anciano» Petrarca

Aunque el monte es una mole pedregosa y escarpada, y yo ya no soy joven, y además cardiópata, subiré el Mont Ventoux, diciéndome como el poeta «Todo lo vence un trabajo obstinado».

Así es, desde la escritura de un libro, al estudio de la Topología Conjuntista, la labor obstinada recompensa. Así que recuerden, en sus días y noches de desidia y abulia, «Labor omnia vincit improbus» (Virgilio, Geórgicas, I, 145-146) Feliz -final- verano de hamaca y vagancia, plebeyos.

……….

AUTORRETRATO

A vueltas siempre con la Poesía,

cómplice en su pasión desaforada,

debajo de festiva cobertura

con verdadero lujo sahumada,

nos brinda ejemplo de Melancolía,

este lector de dioptrías bien sobradas.

……….

Montaigne: «Poco importa cuántas veces revise mis escritos; en lugar de complacerme, me decepcionan y me enojan. Tengo siempre en la mente una idea, una imagen difusa, de una expresión mucho más acertada que la que empleo, pero, como en un sueño, no logro asirla ni desarrollarla»

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Palabras para Clara

«Perdona tus crímenes, perdona también tus virtudes, / esas faltas menores a medio camino de lo correcto» Young

«El hombre es su propia estrella; y el alma que puede
hacer un hombre perfecto y honesto
domina toda luz, toda influencia, todo hado;
nada le ocurre pronto o demasiado tarde.
Nuestros actos son nuestros ángeles, para bien o para mal,
sombras fatales que nos acompañan en silencio» Emerson

No seas solitaria, no seas perezosa,

es necesario que acabes la tarea aunque no estás obligada a terminarla,

no pidas excusas ante el amor sin medida

(la razón tiene corazonadas que el corazón no entiende),

sé fiel a Sefarad,

escribe cartas que siempre lleguen a destino,

oye los arpegios de las arboledas,

degusta la luz en la panza de una nube como espuma de café,

pon diademas a la albada

y cangrejos peludos a los de la casta moral hipócrita,

no seas fanática ni somnolienta,

quiere a tus papás y reza a las inmensas Señoras de la Noche,

corteja la alta música de las estrellas,

y que muchas cremas y besos doren tu piel.

Pequeña sobrinita mía con deditos como guisantes,

con piel como de pimiento,

de finos tobillos igual a tierna pulpa de mujer,

tu alma está uncida a un destino.

Amuralla tu alma poderosa frente a los ejércitos enemigos,

trenza de rosas la mansión de tu alma,

cuida tu pequeña, brillante, temblorosa alma,

y que tu alma llena de valor cuide entonces tu camino.

**********

Vivirás tiempos bajos, decadentes, llenos

de analfabetos y gentes sin educación.

De gentuza casposa y zafia.

Juega con las flores de la yerba

y quita grilletes a las celdas.

El dulce embeleso del fuego te convenza

y no el culo de mandril de tus nunca semejantes.

Te tocará vivir un tiempo obscuro,

de masas aborregándose con el telefonino y el divertissement,

tiempo de bárbaros con sus mazas.

Aléjate de la plebe.

No seas igual a todos.

No desperdicies tu vida con memeces.

Desprecia a los demás

y mucho ámate a ti misma.

¿Cómo no ser igual?

Compón hexámetros griegos con letra pausada,

crea un pensamiento luminoso regalo de la vida

y un sentimiento como alado carro por el pecho.

No seas mezquina, vulgar, o miserable,

eso ofende a los dioses.

En los vientos hallarás rubíes, no los desprecies.

En el bronce hallarás ramas verdes,

no las desperdicies.

Tengo ganas de hablarte del borroso tema de la vida,

de las fábulas del tiempo,

de tierras silenciosas y de la enérgica soledad.

Espérame sobrinilla mía, oxoniense calor de sonrisas.

Tu tío locuelo muda inexorable a puro espíritu.

Pero tú eres mi materia, tus labios son mi materia,

materia como un reino sin frío,

materia como un átomo junto a mi corazón.

Espérame.

P.S.

Bajo la bóveda de la Capilla Sixtina siéntete renacer.

La sociedad nobiliaria, las costumbres de antecámara, el imperio de la representación, la elegante domesticidad aristocrática, son tu destino, sino de vestidos y porte, sí en cambio de espíritu.

El mundo es un boceto mal realizado y la gente no es noble ni buena. Que tu vajilla no sea de estaño ni de madera, sino de porcelana fina. Come pasteles de fantasías historiadas vienesas. No vayas nunca a piscinas públicas. No te tiñas. Adora los pájaros y deplora la prensa deportiva. No vayas en metro ni autobús. Hazte caquitas al oír a Mario Vaquerizo. Sé antimoderna. Escupe al trap. Ten en el amor una figura ideal pero sopesa las grandezas de tus propios soliloquios.

Te espero en unos años en Nogueira. Te hablaré de tu nona, te ayudaré en los deberes, nos encaprichará la luz de pinos y eucaliptos. Tu alegría animal niega de raíz que el camino de Tebas empiece con la muerte.

Tu sonrisa es una cascada de agua helada que refresca en el duro infierno.

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Recibí la oferta generosa e insensata de un editor para publicar un libro. No olvido la carta de Madame de Sévigné:

«[…] Tengo que contaros una historieta, que es muy cierta y que os divertirá. Desde hace poco el rey se ha puesto a hacer versos; Saint-Aignan y Dangeau le enseñan cómo hay que hacerlo. El otro día compuso un pequeño madrigal, que él mismo no encontraba demasiado logrado. Una mañana le dijo al mariscal De Gramont: «Leed, os lo ruego, este pequeño madrigal y decidme si alguna vez habéis visto algo tan impertinente. Como que la gente sabe que me he aficionado a los versos, me los traen de todos los colores». El mariscal, tras haber leído, le dijo al rey: «Señor, Vuestra Majestad juzga divinamente bien en todas las cosas; es cierto que éste es el madrigal más bobo y más ridículo que he leído en mi vida». El rey se echó a reír y le dijo: «¿No es verdad que quien lo ha escrito es un necio?» «Señor, no hay manera de darle otro nombre». «¡Qué bien!, dijo el rey, me complace que hayáis opinado con tanta sinceridad: lo he hecho yo» «¡Ah, Señor, qué traición! Devuélvamelo, Su Majestad: lo he leído muy deprisa».

Deseo del sufrido lector la magnanimidad de releer mis poemas creyendo que no son tan malos como en su primera (y certera) impresión parecen, y que su opinión crítica sea sustituido por un benévolo «blurb» (pequeña frase auto-promocional que las editoriales o estudios encargan y publican antes de que salga el libro o la película) Permítanme el autoengaño de creer que la mayoría de mis lectores creen que mi libro es «Absolutely Brilliant», «Holiday Classic», y cosas por ese estilo.

Con toda sinceridad solo pretendo ofrecer un poco de evasión o ración amable de pasatiempo en que no les haya sabido malgastar algo la imaginación y los ojos al término de la tediosa jornada de trabajo. Un lector siempre añade algo de sustancia personal a lo que lee; si eso es algo menos severo que la idea del mariscal al madrigal del rey, para mí es más que suficiente.

Gracias. Ni soy ni seré escritor, no me engaño, poco menos que un dominguillo diletante.

En octubre o noviembre nos vemos en las librerías.

……….

Una vez le informaron de modo entusiasta a Borges: «¡Argentina ha vencido a Holanda». A lo que él respondió titubeante: «Será que once argentinos han vencido a once holandeses. Además…yo no quiero vencer a Erasmo»

«El pueblo tiene opiniones muy sanas. Por ejemplo, haber elegido el divertimento y la caza más bien que la poesía. Los sabios a medias se burlan de ello y triunfan demostrando con ello la locura de la gente, pero por una razón en la que ellos mismos no penetran, la gente tiene razón» Pascal.

«¿Cómo me hubiera gustado ser? Yo mismo, pero logrado.» Mauriac

«Abunda tanto la tontería humana que la mayor parte de ella ha ido a parar a los inteligentes, quienes la emplean con más soltura y confianza de lo que lo haría un tonto» Monterroso

Mi epitafio: «Murió hace mucho tiempo, y su familia aún sigue buscándolo en el sillón»

«Toda la gloria que pretendo de mi vida es haberla vivido tranquilo» Montaigne

«Somos grandes locos. Se ha pasado la vida ocioso, decimos, no he hecho nada hoy ¿Cómo? ¿Es que no habéis vivido? Es esa no solo la fundamental, sino la más ilustre de vuestras ocupaciones. Componer nuestra conducta es nuestro oficio, no componer libros, y ganar no batallas ni provincias, sino el orden y la tranquilidad de nuestro proceder» Montaigne

«Es breve la vida de los atareados» Séneca

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El mundo de ayer

Mastines diabólicos corriendo por los bosques,

plumaje de légamo sucio en mares de niebla,

granizo frente a la barandilla de la playa

en que creciste en soledad ¿Dónde vivir, sino en los días?

El futuro es un país lleno de monstruos.

Maldigo esta hora, que se entrega atada de pies y manos,

a la ignominia, la ignorancia, a los panfletos,

esta llanura peluda de suburbios, bobos parloteando

como con huevos escalfados en la cabeza,

macacos y curillas imbéciles atiborrados de cochinillo,

caminando como zombis, hacia nadie sabe dónde…

Recuerdos, recuerdos, días del noventa y uno,

oliendo la ginebra del amor y el crisantemo,

mordiendo sus pezones de razza ebraica,

noches de basalto y alquimia, donde cosechaste

alegría, sexo y juventud. Recuerdos, recuerdos,

disipados en el brillante laberinto de fuegos artificiales,

saboreando, palpando, sobando, sangre de potrillos jóvenes…

¿Qué fue de la plata, las gemas, el marfil,

las nieves de antaño, los biombos y abanicos,

los vestidos teñidos de púrpura gétula,

la Luna saludando a los planetas? Recuerdos, recuerdos…

Voy deambulando, turbado en mi inseguro camino,

rodeado de un cielo y una tierra que,

como una hidra, sin descanso destruyen y devoran…

Se abate el pino y en los montes acierta la tempestad.

Atardece. Atardece en la aldea junto a la iglesia.

Pero veo a mi madre, ya tan viejita, leyendo a Balzac

en la galería. El ocaso con un libro en las manos,

frente a los cautivos que solo poseen su ignorancia

y esclavitud. Esa imagen de su presente es mi futuro.

Con un libro sentir el eco de las olas aéreas.

El camino es oscuro. Con un libro esperar la ligera muerte.

Nous navons que deux jours à vivre: ce nest pas la

peine de les passer à ramper sous des coquins méprisables.

Y el mundo de ayer, recuerdos, tantos recuerdos,

lleno de intensos azules y rosas en la ilimitada lejanía…

P.S. «La tarea del mercado es convertir la basura en oro. Y la basura es cualquier cosa, desde la auténtica basura al oro. El mercado no distingue entre la basura y el oro, porque es función del mercado hacer que la basura sea oro […]; el mercado está obligado (es su tarea) a destruir todo aquello que pueda dificultar que la basura se convierta en oro. Por ejemplo el conocimiento capaz de proponer un valor contra un precio.
El mercado destruye el conocimiento porque el mercado produce oro. El antiguo mecenas, en cambio, necesitaba imperativamente el conocimiento para encontrar oro. Es una diferencia esencial que marca épocas muy distintas en el desarrollo de la civilización occidental» Félix de Azúa, Diccionario de las artes, Debate

Velázquez proponía a los reyes la compra de pintura italiana ya que se sabía que su criterio se aquilataba en conocimientos extensos y minuciosos. Eliot fue un mandarín, como lo fueron también Russell o Moravia o Enzensberger o bien Sartre. Hoy diseñan la opinión pública -la peor de las opiniones- Ophra Winfrey, Pablo Iglesias y Jorge Javier Vázquez.

A mi juicio, ahora leer y saber no importan, incluso molestan. El descrédito cultural se convirtió en una moda cultural. Expresarse con subordinadas te convierte en ininteligible, y te miran mal si procuras hablar bien -con simple corrección y precisión- evitando el descosido mongoloide sintáctico habitual o la jerga charlatana o chalaneo tabernario. El ignorante no se avergüenza íntimamente de su ignorancia (e intenta remedarla) sino que se vanagloria de ella y la exhibe públicamente sin pudor (acaso porque -y esto es ya dramático- no sabe incluso que es ignorante)

¿De qué están hechos por dentro los hombres? De aquello que llena su ocio y ocupa su tiempo fuera del trabajo: los «media». Los media no instauran toda la conciencia; el lenguaje es recursivo y el pensamiento un habla contigo mismo. Hay parte de lo que eres interna y parte externa modelada desde fuera. Pero pocos se esculpen y determinan a sí mismos autárquicamente con el auxilio del arte, la literatura, la ciencia, las humanidades y el estudio, sino que asumen (en términos generales) acríticamente las ideas y valores comunes farfulladas por la televisión, la radio, la prensa, el cine e Internet. Se educan con una música inarmónica que asorda el alma, que te encadena a la obscura, neblinosa cueva platónica.

Oscar Wilde (un aforista extravagante que siempre tenía razón, según dijo Borges) afirmó que las modas eran tan feas que por eso se debían cambiar cada seis meses. La moda de la incultura y de «seguir al rebañego» (Unamuno) temo durará uno o dos o tres siglos más hasta que la historia amanezca espléndida con una especie de nuevo y juvenil renacimiento carolingio. La amnesia y anomia desorganizada y catastrófica de la educación secundaria y universitaria hace que yo sienta incluso que ya «ni es posible hallar consuelo en tinieblas proféticas»(Eliot)

Además el mundo dejó de estar familiarizado con la urdimbre vegetal, astral, cósmica, teológica, con las resonancias de un sentimiento de la vida lento, meditativo y litúrgico, agrícola y celeste.

Yo vivo en una aldea de diez personas (me sobran nueve) y desprecio la euritmia «turbocapitalista» y los deleites o afanes laboriosos de la urbe. Me alimento solo de Nescafé y libros de anti-modernos (Ébola, Burke, Bonald, De Maistre, Guénon, Gómez Dávila, Donoso Cortés, etc…) Dejaré mi rica biblioteca y mi patrimonio a mis gatos, igual a como hizo Richelieu.

Noto la ley de degradación de la «qualitas» en virtud de la «quantitas». Sé asimismo que la poesía, la literatura y el pensamiento en verdad importantes desaparecieron de la inmediatez cotidiana de la gente, gente embrutecida por los medios de comunicación y que, plagiando a un gran poeta (y advirtiendo sus notas irónicas), no puedo menos que llamar «gentuza».

Cambiando algo el sentido del verso,»But all is changed, that high horse riderless», («Pero todo ha cambiado, aquel elevado corcel anda sin jinete» Yeats); nada me atrae la baraúnda y martilleo estridente del mundo y monto mis corceles de los siglos pasados con gusto sumo y pasión desmedida. Mi noche no apunta al mañana infausto sino al ayer majestuoso.

Solo escribiré elegías. Prefiero aquellos antiguos ganchudos sifones a los muebles impersonales de Ikea, considero unos labios imbéciles a los gordezuelos labios apisonados por obra de la cirugía estética, me aburren los «best-sellers» de avulgarada prosa -prosa ulcerada- y muy mal compuestos, leo a Boswell y a Platón, a Emerson o Fumaroli o Bloom en mi galería acristalada a la luz del quinqué o de la luna; y me digo apocalíptico el verso famoso: cualquier tiempo pasado fue mejor. Solo soy un hombre solo, enfermo, triste, sin amores ni amigos. Solo soy feo, católico, monárquico, loco, surrealista y sentimental. Ojalá no hubiera nacido.

Después de publicar mi libro, dejaré las redes sociales y me olvidaré de relacionarme con mis semejantes. Leeré, pensaré, estudiaré, no escribiré. Esperaré dulcemente la muerte. Y viviré solitario a la sombra del haya frondosa.

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Habla el viejo Jenófanes

Me conocéis –mal– como viejo oligarca,

pero otorgo a Atenas la democracia.

Invisibles, inobservados, otros oligarcas disfrazados

como vosotros se repartirán la hacienda.

Nuevos oligarcas como vosotros esquilmaréis la riqueza

y la Polis será lugar predilecto para el mal y el latrocinio.

Permitidme os deje. Vuelvo a cultivar mis camelias en mi villa,

a mi silencio sin respuestas,

a mi razón que quieta divaga,

a embriagarme con el bálsamo de la acacia,

a tamborilear paciente mis dedos

sobre las hojas del tulipero y el imperialis.

Nada os debo; al cabo, mi riqueza

es de estudio, azar y cuna,

y sobre los guijos de esa playa

no he de tender mis ojos,

y demagogos y demócratas, en mi orbe,

menos reales que patanes orientales alquimistas.

Uno sabio vale más que diez mil ignorantes.

Id, si os gusta, a sentaros en el último y desgastado escalón.

El agua que bebe el lobo, las cabras que rompen

la escarcha, la cocina con su escoba y paños,

el sol que resquebraja los labios,

el álamo confiado a las aguas,

la Luna que da el último ímpetu al jabalí herido,

el sonido gomoso del búho,

los rebaños de vellón blanco y esponjoso,

el empapado cielo, o el romper en relinchos de las yeguas,

para entenderlos, vivirlos o poseerlos,

debéis osar pronunciar la palabra,

traerla en la canasta de vuestros hijos,

moverla en céreas tempestades.

Esa palabra es “sabiduría”;

palabra que absolutamente niega

la desligada palabra (jinete loco) “democracia”.

Solo el sabio vive en una esfera sin muros

y su único vasallaje es la eternidad.

Porque toda democracia conspira contra el gusto,

y a mi edad es impío ser lacayo de la opinión y no del mérito…

Porque el prodigio, el portento, descree del voto y la asamblea.

Si deseáis amurallad un alma poderosa frente a ejércitos enemigos,

llenad de conocimiento el camino.

Menos con el voto, donde todo error es posible.

P.S. (i) 1. “La peor forma de desigualdad es tratar de hacer que las cosas desiguales sean iguales.” Aristóteles.

2. “Las Polis degeneraran en democracias y las democracias degeneran en despotismos.” Aristóteles.

3. “Esta y no otra es la raíz de donde surge el tirano; cuando él aparece como un protector.” Platón

4. “El verdadero destructor de las libertades del pueblo, es aquél que le reparte regalos, donaciones y beneficios.” Plutarco.

5. “Nosotros ahorcamos a los pequeños ladrones y a los grandes les apuntamos a las oficinas públicas.” Esopo.

6. “Aquellos que tienen la virtud siempre en sus bocas, y son negligentes al practicarla, son como un arpa, que emite un sonido agradable para otros, mientras que sí misma es insensible a la música.” Diógenes

7. “El gobernante absoluto puede llegar a ser un Nerón, pero también puede ser un Tito o un Marco Aurelio; el pueblo frecuentemente es Nerón, pero nunca Marco Aurelio.” Antoine de Rivarol.

8. “¡La libertad del pueblo no es mi libertad!” Max Stirner.

9. “Una democracia pura no tiene cura para los males de la facción. Alguna pasión o interés común será sentido por una mayoría, y no se necesitará revisar los incentivos para sacrificar el bando más débil. Es por ello, que las democracias siempre han sido incompatibles con la seguridad personal o los derechos de propiedad; y han tenido, en general, vidas tan cortas como violentas sus muertes.” James Madison.

10. “El mal del que está impregnada la democracia es la tiranía de la mayoría, o más bien de aquél partido no siempre mayoritario, que triunfa por la fuerza o el fraude al momento de las elecciones.” Lord Acton.

11. “Ahora, haz que siete millones quinientas mil personas voten para declarar que dos y dos son cinco, que la línea recta es el camino más largo, y que el todo es menor que la parte; haz que sea declarado por ocho millones, por diez millones, por cien millones de votos, no habrás avanzado ni un paso. Bien, ahora serás sorprendido. Hay axiomas en probidad, en honestidad, en justicia, así como hay axiomas en geometría; y las verdades de la moral no están más a merced del voto que las verdades del álgebra. La noción del bien y del mal no puede ser resuelta por el sufragio universal. No depende de una urna electoral el hacer falso lo verdadero e injusto lo justo. La conciencia humana no puede ser sometida al voto.” Víctor Hugo.

12. “La voz de la mayoría no es prueba de justicia.” Friedrich Schiller.

13. “La democracia es maligna, la democracia es muerte.” Charles Maurras.

14. “La democracia es un dispositivo para asegurar que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos.” George Bernard Shaw.

15. “La democracia sustituye la elección de los muchos incompetentes por el dictado de los pocos corruptos.” George Bernard Shaw.

16. “Yo no creo en la sabiduría colectiva de la ignorancia individual.” Thomas Carlyle

17. “Las mayorías numéricas no necesariamente están inclinadas a la preservación de las libertades civiles; la demanda por derechos (y privilegios) siempre surgió de minorías selectas.” Erik von Kuehnelt-Leddihn.

18. “Democracia significa la oportunidad de ser el esclavo de todos.” Karl Kraus.

19. “Democracia es el arte de administrar el circo desde la jaula de los monos.” H.L Mencken.

20. “Bajo democracia, un partido siempre dedica sus principales energías a intentar probar que el otro partido no está preparado para gobernar – ambos comúnmente lo logran, y están en lo correcto.” H.L Mencken.

21. “El sufragio, esa farsa de las papeletas entradas en una urna de cristal, tenía la virtud de decirnos en cada instante si Dios existía o no existía, si la verdad era la verdad o no era la verdad, si la Patria debía permanecer o si era mejor que, en un momento, se suicidase.” José Antonio Primo de Rivera.

22. “La democracia no tiene nada que ver con la libertad. La democracia es una variable suave de comunismo, y raramente en la historia de las ideas ha sido tomada de manera diferente.” Hans-Herman Hoppe.

23. “La tiranía por lo usual se templa con asesinato, y la democracia debe ser templada con cultura. En ausencia de esto, se convierte en una representación de la locura colectiva.” John Stuart Mackenzie.

(ii) La democracia se ha convertido en un tabú, o último fetiche del que toda crítica o amonestación parece herejía, crasa inmoralidad.

Pero lo que no se dice es que los Estados modernos han invadido la intimidad individual hasta cotas patológicas e inaguantables. Que sus poderes, y ello sí es una buena democracia, ya no están solo limitados por la Constitución y las costumbres.

Hoy el gobierno lo puedo hacer todo so pretexto de que es mayoritario, por lo que de facto vivimos en democracias totalitarias. Asimismo la Ley ha perdido su sentido noble y primigenio, y no es más que una regla cambiante destinada a servir intereses particulares…en nombre de la justicia social Pero la justicia social no existe sino en forma de ventajas particulares, observable en la generosidad de los legisladores hacia ciertos grupos. Hoy en día un gobierno no es más que una institución de beneficencia al servicio del chantaje hacia ciertos grupos. Con la distribución de esos beneficios compra «partidarios». Por lo que el gobierno esquilma la riqueza económica común en función de aquello que le permite conservar la mayoría política.

Los políticos, en las democracias de ahora, no representan el interés general. Simplemente distribuyen favores en el mercado de la opinión pública. La democracia, su manera coetánea, es inmoral, injusta, totalitaria. La gente vive drogada, como dependiente de las regalías del Estado. Los recursos para la riqueza e malbaratan irracionalmente, y los habitantes de esas democracias son corazones lacayunos e insulsos.

No. No soy demócrata. Así no.

(iii) Mientras no consigamos que los hombres sean ángeles, o príncipes de la virtud y donantes universales de sus riquezas, yo me conformo con que lo mejor que podemos hacer para agradarnos y querernos los unos a los otros es parecernos a los franceses y ingleses que frecuentaban el salón de Madame du Deffand. Ese día creeré en la democracia.

Hoy estuve toda la mañana en el bar. Ignorando el ingenio más refinado abundaban las bromas sexuales de un sermo decinctus entre hombres rudos, así como el análisis político más grosero. Dedicar el tiempo hábil al estudio, a un saber en mitad de un otium studiosum o bien a un pleno otium cum dignitate, eso deseo. A diferencia de la abrumadora mayoría de mis coetáneos. Hubiera convenido a los parroquianos la definición del sermo erudito que leemos en Macrobio: concentus in dissonis, in unum conspiratio, y quitar de sus mientes palabras gruesas y romas sentencias.

Creeré en España o la democracia cuando ir al bar en este bajo siglo XXI fuera o fuese como acudir a un salón de Madame du Deffand o Madame de Sévigné en el siglo XVIII. Ah esta Edad de Piedra Electrónica, esta Edad Media Tecnológica, estos Bares (democracias) Orangutanescos…

Prefiero quedarme en casa leyendo a Tácito que ir a votar.

(iv) El voto puede ser un deber cívico, es un derecho político y debe ser un bien intelectual.

Una democracia que solo reparte participación política y no bienes culturales, no exige excelencia intelectual ni dimana una moral generosa, es limitada. Una democracia votada por brutos o hooligans es desgraciada, sumamente perfectible. Unas elecciones libres con un pueblo ignorante de su conveniencia e intereses es pasto de la corrupción y la ineficacia. Un gobierno no sometido a la soberanía popular ilustrada es filfa, alfalfa, decadencia.

¿Por qué no cualificar el voto?¿Por qué no exigir, no que voten los preparados, sino que nos preparemos para votar? El problema se distribuye u oscila entre una mala deliberación en las cabezas de demócratas y gobernantes deliberando con cabezas catetas. Mejor (diría) una epistocracia que una democracia analfabeta. Si las mentes de las mayorías populares son pedregosas morcillas mandriles, grasas negras las cortes por donde las cortes, con esforzados razonamientos que no superan los de un niño de once años, si en estas Pompeyas urbanas solo se oye el tam-tam o el reguetón y nunca Händel, si uno mira por dentro al español medio y solo ve un truculento páramo yermo y dentro de su cráneo un embutido rancio (la molicie de una pelota de salchichón) y no un cerebro discurriendo, si vadear las ideas de los demócratas prototípicos es como cruzar un río de pegamento, si todo nutriente es la papiroflexia esquizoide de la tubería intestinal catódica deyectando sus cacas previsibles (o los invencibles As y Marca, o las revistas del corazón, o las filigranas sintácticas y gramaticales de las redes sociales), si usted percibe que en la obra de sus coetáneos hormiguean ominosos errores y nunca chispean rasgos de inteligencia e invención, si la mayoría casi equivale (y entiéndase la metáfora que sigue) al engrudo de morralla borderline de grafólogos, quiromantes, practicantes del Reiki, chifladuras de la Era de Acuario, portentosas imbecilidades de ovnis y embajadas galácticas, clarividentes de hojas del té, echadores del Tarot, médiums risibles y perturbadas, astrólogos bujarrones, brujas con su bola de colorines, quemaduras con forma de huevo en un campo por parte de una supuesta nave espacial, infames horóscopos, vacunas con nanochips al mandato de Bill Gates, conspiraciones judías de magnates de la prensa o cercanos apocalipsis de los Testigos de Jehová, parques temáticos mormones o ancianos en chándal desplazándose en patinete por las calles, si la verdad, la razón y la ciencia o la lógica están perpetuamente en el exilio, ¿usted pondría en manos de ese «pueblo» el destino de sus hijos?

«Philosophi enim est, id quod dicit, dicere cum ratione». Que la última palabra quede necesariamente reservada a la razón, y no a un emponzoñado y lerdo salvajismo de hooligans democráticos. Que elijan los más capacitados para así lograr que los electos sean los mejores y también los más capaces, me parece una solución (epistocrática o noocrática) racional. Una democracia fundada en el conocimiento y no en «Sálvame».

Prefiero quedarme en casa un invierno amargo y polvoriento que ir a votar.

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Sobre un tema de Stevens

Bendición de la soledad y aristocracia del silencio,

dos osos polares en callado páramo

cuando el campesino sin aflicciones enciende el fuego

y ninguna tormenta se cierne sobre el bosque.

Horroriza verse arrastrado a eso que llaman

comercio con el mundo o debate de ideas;

la civilización es cierta verdad detallada y sola,

cierta dulzura, cierta memoria de ternura maternal.

Príncipe de los historiadores la Luna.

A años luz de la Ciudad y su bullicio de imágenes sin voz,

allí donde la cultura es clandestina y pecado,

donde se reprime al mirlo en aras

de un abajado y ruin (sin libertad) igualitarismo.

Ciudad con sus gusanos de casco rojo

y sus ángeles perjuros como ratas de alcantarilla.

La Casa en silencio y el mundo en calma

y un libro entre las manos.

Los monasterios de caracolas y conchas,

los pinos frisios al borde de las lágrimas.

La verdad es vivir en este punto quieto,

la delicia de la duermevela en el campo universal,

la perfección de las llamas en la alcoba

mientras nieva en la colina del País de los Gatos.

La Casa en calma y el mundo en silencio.

Solitario leyendo de noche en mi aldea.

Así me transformo en un cuchicheo vegetal,

o mi cerebro piensa con el mismo cerebrito de un jilguero,

o mis mejillas sienten las verdes aguas brillantes.

En la Ciudad (vertedero sombrío, infértil hueco)

la gentuza se distrae con madrigales tecnológicos,

los hijos se deforman con pedagogías de algodón

y las muchachas tienen las braguitas sucias

con el pespunte deshilachado.

La Casa en calma, apacible, suspensa,

y el mundo en orden.

Carne de coníferas en las noches rojas,

herrumbre suave y dulce de la colina.

El barrizal espeso del agua, Lucrecio calla.

El orden que convida a las playas más regias.

La conciencia sumida dentro

de la noche, noche indiscernible

de una larga y negra media de mujer.

No, aquí no me encontrarán bárbaros

ni bolcheviques. El iglú de soledad y silencio

amortiguará el ambiente hostil de los hombres.

Con la noche y la biblioteca y el equilibrio

no puedo sino ser bienaventurado.

Bajo la soledad de esta bóveda inmensa

no puedo sino creer en hierbas y estrellas augustas

y en la luz (sub specie aeternitatis) de las nubes.

La casa en orden, el mundo en calma, un libro en la mano.

Seguir la doctrina de Mencio,

recordar los hotelitos junto al mar,

los pastelitos aromatizados –mirlitons–,

el marisco de carne rosácea y titilante,

las almendras y el hojaldre, los cangrejos en tabernas

de pueblo limpio y pequeño, organizar mi paraíso material

según los románticos sueños de un burgués.

Todo en orden.

La casa en orden, un libro, y el mundo en calma.

P.S. La poesía no me dio
ningún amigo afín
ningún ligue de bar
ninguna religión metafísica.
Solo ver la Luna
sin muros ni alambradas
sabia como un oráculo,
solo ver el mar
mugiendo de vértigo
como un campo sin agostar.
Como si orara en una iglesia
solitaria,
como si franqueara
un abismo,
la poesía me ha dado
el silencio sin espanto
de los espacios infinitos
y la conversación ingeniosa
y refinada
de una opinión sin yugo,
un amor sin bozal,
una casa con puertas
y la lenta figura
de un pájaro
piando muy hermoso
dentro de los ojos.

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Contra el Papa

El Papa usa piercings, y escritores y pensadores acuden a tatuarse.
Se puede caer en picado por biografía destemplada, pero este Papa…

Una vez descorchado el champán, leído al Cardenal de Retz, tomado el sol en el hotel Crillon, usufructuado cuerpos exquisitos, almas delicadas, llevado pajaritas impecables, ponderado los nefastos e indigestos mamotretos marxistas, ponderado la altura de las mentes, piensas, ¿pero este señor, de qué tugurio sórdido salió, de qué pésimamente decorado local de alterne, de qué cochambroso y grasiento garaje de lavacoches industrial? Y solo quieres ya que tu doméstica te avise a la hora del crepúsculo para poder ver solitario el atardecer.

¿Es hora ya Eva? Trae también los prismáticos y llama a la perrita para que me acompañe. No te olvides de la copa; algo cargadita.

El Papa usa playeras, nariz de payaso y se pinta los mofletes como una drag-queen.

El Papa se viste con tutús y toca la guitarra en la liturgia.

Solo quiero ver el crepúsculo desde mi terraza, ¡Sacadme a ese fantoche trapisonda de mi vista! ¡Sacadme a este mandril purpurado por Belcebú!

Porque el Papa es un bonachón lelo peronista. Un pobrista capcioso. Un fraile necio y tosco de cafetín de Calcuta.

El Papa enturbia los mágicos cristales de mi Sueño, con su Orden que no expresa un llamado a la Belleza y lo Alto, al crecimiento de la savia por los verdes tallos, a la mecha azul de cometas ígneos, a la Libertad y al Conocimiento, al brío de los pumas entrevistos en la selva, a la luz –luz tierna y mimosa– de la Luna.

El Papa es un auriga de patas peludas sin los labios de las Aves Marías, y se pone pósits de autoayuda en la puerta de su cuarto para saber cómo dirigir el mundo.

El Papa más y más se empecina en ejecutar fruslerías, en emborronar teologías zarrapastrosas, teologías de bocazas sin estudio ni tradición.

Mi copa transpira debido al hielo y al paso del tiempo. De noche casi ya, o casi todavía. Suspiro solemne ante un mundo feo, estúpido e inane, romo, bajo y cutre, cuyos amos son la caterva y el empresario hortera y el ingeniero orangutanesco, un mundo zafio y desposeído de elegancia, de matiz y opinión rosa y oro, de credo celeste, un mundo sin el don de absorber la perfección. Me ilumino de un Dios inmenso que distribuye Belleza y Orden como distribuyen música los planetas al rodar. Me ilumino de ondas de peral que reverberan desde el Uno hasta la tierra húmeda.

Gusanos e insectos mejores que este Papa hereje y anormal, populista y con dodotis.

El Papa que se pone AC/DC en los auriculares para dormir.

El Papa que ve fútbol y saliva con los goles.

El Gran Bostezo, el Gran Chirrido, la Osamenta de Piedra Resonante Estéril, o la nueva plaga o el pop-corn general y consuetudinario, o el pienso Royal Canin que se deglute no sé si con mayor inocencia o con irreflexivo orgullo. Nadie sabe ya vivir. Los obtusos se jactan de sus limitadas entendederas. El público aplaude complacido. Nadie sabe ser uno, grande y libre ¿No escuchan la súbita pudrición por esta dentadura cariada del Gran Bostezo?

Solo deseo contemplar mi crepúsculo desde la balaustrada.

El Papa escribe como con un descosido borderline con sus dedos gordezuelos.

El Papa es un canalla hipócrita que deglute donuts y polillas.

Eva, mañana, sobre todo, no te olvides de avisarme del venidero crepúsculo.

No te olvides de cada uno de los crepúsculos del año.

P.S.

El nombre de Pío IV va unido a muchas obras públicas en Roma y llevó a feliz término el Concilio de Trento.

León X, hijo de Lorenzo el Magnífico, el primer Médicis en el Pontificado, tuvo una pequeña corte de literatos, hombres de ciencia y artistas; él mismo era poeta, músico, arqueólogo y filósofo, con varia cultura y con un ingenio versátil, sensible a toda forma o incitación de lo bello, pero acaso un diletante falto de profundidad. El siglo de León se llamó “áureo” gracias a su mecenismo. Promocionó y protegió a la Universidad, y por su empeño, empezó una nueva era la carrera de Rafael. Todos los poetas y humanistas debemos encomiar a este Papa mediceo.

Benedicto XIV reflexionó con superior inteligencia y extraordinaria erudición. «¡A lo mejor me reprobarán -escribió- el que haga una escapatoria por los poemas de Dante, Tasso o Ariosto; pero es que a menudo necesito recordarlos para tener una expresión más viva y mayor desenvoltura de pensamiento”. Docto, y amigo de los doctos, fue sombra benigna de los doctos. Iban a Roma a debatir y consultar con él los sabios de mayor nombre y fama de Europa. Deseaba obispos y clérigos, no solo piadosos y de costumbres ejemplares, sino también de vigorosa solidez intelectual. Monarca sin favoritos ni cortesanos -papa sin nepotismo-, y doctor sin orgullo -censor sin acrimonia. Voltaire, corifeo contra la religión, escribió un dístico a Benedicto XIV muy admirativo: «Lambertinus hic est, Romae decus et pater orbis / Qui mundum scriptis docuit, virtutibus ornat».

¿Qué se predicará del Papa Francisco? ¿Del lelo Papa pop? ¿Del peronista populista de barrio con grafiti y sórdido sótano de lavacoches industrial? Dirige la cristiandad con pósits de autoayuda. Un imprudente incorregible y chabacano. Que un Papa hable de las caricias y masajes -por ejemplo- de otro miembro de la curia es sórdido, con la ligereza inelegante de un bárbaro. Pidió en Lesbos a la UE que acoja a los inmigrantes ilegales. ¿Por qué no pide a los gobiernos corruptos, sectarios e incompetentes de los países de origen de los inmigrantes que dejen de robar, cesen sus guerras y administren de manera eficaz? Eso por nombrar algo de sus últimas y novísimas “ideas” y manifestaciones públicas. Muchos son mis pecados; espirituales -más graves- y carnales. Pero no soy Papa, caramba.

Es éticamente dudoso, estéticamente paupérrimo, intelectualmente nulo, teológicamente ignorante, políticamente indeseable, pardillo y temerario, cerebralmente mermado, conductualmente bochornoso y vergonzoso (ay esas ruedas de prensa al pie del avión, ay, ay). Sin buena voluntad, sin alma generosa o perspicaz, innoble, un talentillo débil, un calculador superficial, metepatas, divisor, sin brillo propio, polémico, monstruosamente iletrado e inculto, de maneras groseras, de bondad impostada, inmaduro y vanidoso, inútil y cacaseno.

W.B. Yeats: “Los mejores carecen de toda convicción mientras los peores/ están henchidos de apasionada intensidad”.

Este Papa es peor que una garrapata en un peluche.

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