Un cuento idiota que la Luna ilumina

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Mi alma se contenta con el día a día

ayuna de tempestades y tribulaciones,

leyendo en el campo, inspeccionando las nubes,

pero que bastante teme y detesta su futuro;

en mi habitación gozo con mis pequeños logros,

me jacto de lo pensado que no tuve el torcido

orgullo de pasar a escrito, rememoro

el cuerpo de Marta haraganeando en una hamaca

de Agosto, no me disgusta el estado autosuficiente

en que terminó mi soledad y soltería, y mi razón

no enloqueció aún, y ya pasó aquella

sangre salvaje e infeliz de puma joven.

Pero, a veces, en mitad de la noche se agita una sombra.

¿Moriré? ¿La vida discurre hacia un tenebroso fin

absoluto y al más absoluto olvido? Y se angustia

mi pecho bajo las estrellas como flota la imagen

de la niñez ociosa en los ojos de un viejo emperador.

Si es bendición y amanecer el estar vivo, si es el cielo

mismo ¿a qué morir como mueren las rosas,

como muere la flor del limonero, como muere la nieve

disuelta en agua anónima? Y mi alma grita No,

tirita de pánico, y desea reinar inmortal como el augusto Tiempo.

Lenta en la vaga nada se adivina el temor y temblor.

Pero al demorarme por las galerías profundas de mi mente,

al meditar como un barco lento y seguro sobre la mar,

asoma el anhelo cierto de que la Luna iluminará nuestra

historia de escombros y decepciones, de que el asesino

no triunfará sobre la víctima, de hilarante claridad tras la lluvia.

«Todo irá bien», murmura una voz muy adentro.

«Al final, todo irá bien», dice una voz dulcemente.

Esta es mi fe, por naturaleza, por ciencia,

la de un Dios igual a un hombre limpio y delicado

que toma mi mano afiebrada y me susurra al oído:

«Tranquilo, Christian, todo, todo irá bien».

Sobre estudiar para irse de este páramo de Malls y Burgers

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¡Cómo detesto este tiempo de boxeadores sonados!

Provechoso será disponer de abundante estudio y huir,

evitar el plano real en pos del plano onírico.

Soñar -estudiándolos- con los libertinos franceses,

amar a ese colega espía de Mademoiselle Beaumunt,

sentir el traquetear del tetrámetro trocaico, acampar

sobre la nieve con el Ejército del estandarte verde,

conocer el alta y noble álgebra, las Leyes, la Física,

y nunca, jamás, bajo ningún concepto ponerse a vivir.

Entro de noche en mi despacho, contiguo al jardín bajo

el cielo de estrellas, con mi atlas, el escudo de familia,

el reloj viejo, y mis libros encuadernados en principesca piel.

La vida es entonces más bella que una adolescente bronceada

por la imaginación, y no se agranda la viscosidad

turbulenta del Orden, ahí, en mi gabinete, forrado de corcho,

me amurallo frente al estruendo de los apaches crápulas.

Paso la noche estudiando y untado con la música

de la Luna. Misteriosamente después me acoge dulce el alba.

Estudia y lee, querido lector. El único modo para que tu corazón

no se llene de arcilla y bagatela, para que la vida

ordinaria no te aturda ni engañe, o muy gárrula a ti te embelese.

Diario

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Ser «un viejo verde intelectual» es la moda en que más arrugas aparecen.

…..

Yo, de nombre y gloria Camilo

desde la tumba mi pluma afilo;

tú, mi ridícula rubia de bote,

venta pá cá, necesito un pajote.

Marina Castaño, gracias; es mejor ser absolutamente ridícula que absolutamente aburrida. La carta , ugs; tipo «Cinco horas con Camilo» pero en plan infradotada.

Marina devana

su mente biplana.

No me da más

la craneana,

y qué más da

pá ser barragana.

…..

El silencio y la soledad son las puertas y ventanas de Dios, donde a menudo se cuela el diablo.

…..

Ya es un hecho: la mayoría es peor que la media.

…..

Estimada Sra. Bellucci:

Me llamo Christian y tengo dieciséis años. La cosa es que mi novia tiene mucho complejo y desea operarse los pechos, y siempre me dice que admira mucho los suyos. Si no os mucha molestia, he pensado que podría mandarme unas fotos con los suyos y así el cirujano tedrá un punto de referencia o modelo a imitar.Esperando que pueda ayudar a mi novia, le envío un saludo afectuoso.

Suyo, Christian.

Mónica Bellucci «Pero Christian, en la película que me has escrito el guion me obliga a veces a vestirme!»

…..

EL DEMONIO DEL DÍA

Lo narras como una colección de metáforas:

la amargura de alguien que no ha sido perdonado por un crimen,

la mente entumecida en un sopor de crujido de hierro,

el funeral del cerebro golpeado por tablas con clavos,

el demonio tan oscuro del mediodía

o la celda cubierta de bacterias y musgo.

Un día negro más triste que las noches,

con ejércitos ignorantes enfrentándose cada madrugada.

Algún día regresarás al amor y la amistad,

al matrimonio y los hijos,a tu oficina y tu escritorio,

a tus libros y al calor de la chimenea.

No hay hombre que no sepa eso.

Tu mente será ley de la luz rosácea,

regresarás al enhebrado rosado violeta.

Se descongelrarán aquellos vientos sobre el monte,

con paso sigiloso y felino, te justificará la claridad.

Se limpiará la casa.

Volverá la belleza.

Habrá sol.

…..

UBI SUNT?

Hora novissima, tempora pessima sun,

la última época, el peor de los momentos.

De todo hace más de treinta años.

Muchos mueren demasiado tarde,

algunos mueren demasiado pronto.

Flores en la fría primavera.

Debo morir; ya es el momento adecuado.

Horacio, Epodos, II

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Paz a los hombres. Nunca fue fácil el vivir.

Deseo el silencio casto y conventual de la luna,

y vivir libremente, olvidando los años.

¿Gozar de una gloriosa medianía?

La tentación de alejarse de los pleitos,

y huir, y apartarse, y aspirar a lo mínimo.

¿Desasosiego? ¿Fiebre? Dos ejércitos sin alma.

Levántate pronto, desayuna un dedo de vodka

con limonada, toma unas tostadas

con aceite, ajo y sal, pasea por los bosques

con tu perra, y dedica el resto del día

a traducir a Pessoa, a contemplar la poblada

galería de tus recuerdos…

Y cómo agrada entonces que tanto guste

lo que los sabios crearon para que te gustase,

cómo agrada el recto rímel de las estatuas,

el tempo lento y amoroso del piano,

bogar por islas donde ella braceó desnuda,

la tibieza de las flores, el crepúsculo sobre el río,

el cortejo de nubes naranjas al ocaso,

el campo cultivado con amarillos serenos.

Y cómo acolcha la noche con su libro,

o la cumplida modestia de una sencilla idea.

De la confusa selva del pensamiento contemporáneo

apártate, del mundo mendaz retírate en biblioteca.

Ajeno al mundo, aplasta su hosca desmesura.

Pide la altura de quedarte al margen:

la carne es impura, el espíritu enemigo.

Lee -saboreándolos- a Suetonio y Polibio,

paladea la rica prosa de Tácito, escucha al sutil

animal perfumado de la noche, evita los tenebrosos

hoplitas pletóricos de lucha…

Graba pues en tu memoria estas palabras,

señales y símbolos que rigen tu destino:

Feliz aquel que, ajeno a los negocios,
como los primitivos,
labra tierra paterna con sus bueyes
libre de toda usura;
que no oye el agrio son de la corneta,
ni teme el mar airado,
y evita el Foro y las soberbias puertas
de los más poderosos;
y los largos sarmientos de las vides
une a los altos álamos,
o contempla de lejos su vacada
en un valle apartado;
y, las ramas inútiles podando,
injerta otras más fértiles,
o guarda espesa miel en limpias ánforas,
o esquila sus ovejas”

Feliz aquel que de pleitos retirado.

Variaciones a un tema de Stevens

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Bendición de la soledad y aristocracia del silencio,

dos osos polares en callado páramo

cuando el campesino sin aflicciones enciende el fuego

y ninguna tormenta se cierne sobre el bosque.

Horroriza verse arrastrado a eso que llaman

comercio con el mundo o debate de ideas;

la civilización es cierta verdad detallada y sola,

cierta dulzura, cierta memoria de ternura maternal.

Cachorro de tigre la Luna.

A años luz de la Ciudad y su bullicio de imágenes sin voz,

allí donde la cultura es clandestina y pecado,

donde se reprime al mirlo en aras

de un abajado igualitarismo.

Ciudad con sus gusanos de casco rojo

y sus ángeles perjuros.

La Casa en silencio y el mundo en calma

y un libro entre las manos.

La verdad es vivir en este punto quieto,

la delicia de la duermevela en el campo universal,

la perfección de las llamas en la alcoba

mientras nieva en la colina del País de las Hadas.

La Casa en calma y el mundo en silencio.

Solitario leyendo de noche en mi aldea gallega.

Así me transformo en un cuchicheo vegetal,

o mi cerebro piensa con el mismo cerebrito de un jilguero,

o mis mejillas sienten las verdes aguas brillantes.

En la Ciudad (vertedero sombrío, infértil hueco)

la gentuza se distrae con madrigales tecnológicos,

los hijos se deforman con pedagogías de algodón

y las muchachas tienen las braguitas sucias

con el pespunte deshilachado.

La Casa en calma, apacible, suspensa,

y el mundo en orden.

El orden que convida a las playas más regias.

La conciencia sumida dentro

de la noche, noche indiscernible

de una larga y negra media de mujer.

No, aquí no me encontrarán bárbaros

ni bolcheviques. El iglú de soledad y silencio

amortiguará el ambiente hostil de los hombres.

Con la noche y la biblioteca y el equilibrio

no puedo sino ser bienaventurado.

Bajo la soledad de esta bóveda inmensa

no puedo sino creer en hierbas y estrellas augustas

y en la luz (sub specie aeternitatis) de la Luna.

La casa en orden, el mundo en calma, un libro en la mano.

Seguir la doctrina de Mencio, recordar los hotelitos junto al mar,

los pastelitos aromatizados –mirlitons-, el marisco de carne rosácea

y titilante, las almendras y el hojaldre, los cangrejos en tabernas

de pueblo limpio y pequeño, organizar mi paraíso material

según los románticos sueños de un burgués.

Todo en orden.

La casa en orden, un libro, y el mundo en calma.

Diario

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Recuerdo haber leído en Época, junio de 1996, un artículo de don Federico Jiménez Losantos, que, literalmente concluía así: «Aprendan de don Rodrigo Rato, lo que nunca suele suceder».

La hemeroteca, eso.

…..

«Los galones te los ganas a base de vender y vender y vender» Sáenz de Urturi. No y no. Los galones te los ganas midiéndote con Montaigne y Plutarco, con Kafka y Flaubert, con Mann y Musil. Además, y como dijo Stevenson, «algo hice mal para vender tanto».

Opinión de bestsellerista a la que nada le sobran las orejas de burro.

…..

Le pido a los Reyes Magos que mi espíritu no caiga en el estupor y la melancolía. Cito a Lucrecio : «La razón se perturba en las dolencias / del cuerpo muchas veces; se apodera/ del alma la demencia y el delirio; / y a veces un letargo profundísimo / la hunde en un sopor alto y eterno».

Le pido a los Reyes que me eviten ese «aeternumque soporem», letargo o sopor o aturdimiento eterno, que no se ensañe conmigo la tristeza, y, imperecedero y gozoso, vuele en Arte, Sensaciones, y Amor.

Así sea.

…..

Maravillas de la tele galerías

de basura la Pedroche se esfuerza

por ser más que una libra de carne

entre panteras Tele 5 vomita no sé

si danza musulmana o tango subnormalo

anuncios de compresas y colonias

anuncios de nuestra grandeza ibérica

espejos de la fama de un minuto

después la cena desabrida y fría,

frugal y solitaria, y el alma seca como caca.

…..

Garzón, Garzón Garzón, Garzón,

tomo apio, col, berro y cebollón

ná de de Coca-Cola o vil chuletón;

pero al traerlos la furgo por Amazón,

pienso, compungido, ¿colonización?

…..

«Los individuos egoístas tal vez aventajen a los altruistas en el interior de los grupos, pero los grupos altruistas aventajan a los egoístas». Edward O. Wilson, sociobiólogo «A veces hace falta toda una institución para constituir una individualidad» Stanislaw Jercy Lec «Lo bueno y lo malo del individualismo se dirimen en lo fundamental por su relación con ese horizonte utópico global que llamamos democracia» Manuel Cruz «La falta de individuos se expía en todas partes. Una personalidad debilitada, tenue, apagada, que reniega de sí misma, no es buena para nada, y menos que cualquier otra cosa para filosofar». Fiedrich Wilhem Nietzsche, filólogo y filósofo agresivo «La existencia es breve, como una visita a una casa extraña. El sendero que se debe seguir está mal iluminado por una conciencia parpadeante cuyo centro es el «yo» limitador y separador. Cuando un grupo de indiduos se convierte en un «nosotros», un conjunto armonioso, han alcanzado la cima a la que pueden aspirar los seres humanos «Albert Einstein

Con algunas citas acuerdo, no así con otras. Un individuo con propiedades idiosincrásicas es la mayor gloria a alcanzar. El mal vino puede conventirse en vinagre, pero el buen vinagre -el rebañego- no puede transformarse en vino exquisito. La esencia ( quod quid est ) de uno no puede ser un elemento compartido o común o público.

Lectura de Theodore Dalrymple

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No debiéramos preguntar “¿Qué es la atención?” sino reformular la pregunta hacia otra especie: “¿Qué hacemos cuando prestamos atención?”, y entonces advertiríamos que lo que hacemos no es “prestarla” sino “regalarla”, sustituir un propósito, una línea de acción, apostar por una clase de futuro renunciando a otro.

Leer “Nuestra cultura, ¿qué ha sido de ella?” de Theodore Dalrymple, editado por El Cercano, en lugar de -digamos- sustituir esas horas de lectura por la visión de un programa chismoso de Tele 5, o por escuchar las vacuidades gritonas de la retransmisión de un partido de fútbol por la radio, implica que mi atención conspira por un destino noble frente a un destino apulgarado, que sustituyo la energía plebeya por la persuasión del argumento y la observación inteligente. Gano alma y pierdo barbarie. Gano civilización y conciencia, y resto animalidad y automatismo. Típica propiedad de la buena literatura.

Admirar es admirable en función del admirado; admiro al autor de este libro; por irónico, por no retorcer sus ideas en “obiter dicta” injustificados y de mero hermetismo gongorino o heideggeriano, sino aplanarlas en un tono cortés y sencillo, pero jamás rebajándose innecesariamente, por su lucidez y muy ancha experiencia de mundo (ha trabajado de psiquiatra en prisiones, ha viajado y estudiado), por su disección de las costumbres en las clases populares inspiradas, no ya en el molde de la tradición, sino en memas ideas de sofisticados intelectuales nada ejemplares (ésta es la tesis implícita del libro distribuida con acusada perspicacia)

Nietzsche declaró “Las más grandes ideas son los más grandes acontecimientos”. Las ideas sobre la familia, la educación, el feminismo, el sexo, el arte, las drogas, la emoción, el vínculo, el placer, el orden de los valores relevantes, etcétera, nacen en los gabinetes privilegiados del estudioso o del departamento universitario y, por capilaridad, acaban en el cerebro -y el corazón- del joven obrero o del burgués medio.

Imaginemos que un chaval (o una muchacha) de un barrio marginal desea ser pintor. El humus sobre el que sobrenadará le hará creer que lo importante es expresarse, independientemente de que sea un ignorante o no.  Lo desalentará ante la perspectiva del duro trabajo requerido para alcanzar la excelencia, precisamente porque la idea de mérito ha sido demolida y desacreditada. Buscará un fácil éxito con atajos. Como se verá incentivado al sexo precoz y cinegético o conejero, al consumo festivo de drogas, a un inflamado resentimiento social (o de género), a resumir la humanidad en clichés, a exigir como una obligación ineludible subsidios ministeriales para su obra, a expresarse con canallería jergal para ser “auténtico”, en fin, que nuestro joven imaginario se convertirá -con alta probabilidad- en un compacto mamarracho.

Las palpitaciones de los tiempos en que se han implantado ideas abstractas e ideales desastrosos para las clases bajas es lo que Dalrymple revoca en las dos partes de su ensayo, comparando las contra utopías de Orwell y Huxley, leyendo a Woolf, a Shakespeare, etc… o bien extrayendo inferencias de estampas costumbritas (Lady Dy, la Habana, el París del extrarradio…); todo desde múltiples estrategias retóricas que orbitan y amplían un núcleo o visión del mundo realmente sabia.

La tradición o la ilustración individual, el peso del “common sense” secular o bien la capacidad de dirimir y sopesar de un modo realmente libre, son formas de salir de este cul-de-sac. Mill afirma que “la región propia de la libertad humana […]comprende, en primer lugar, el dominio interno de la conciencia, la libertad de pensar y sentir, la libertad absoluta de opiniones y sentimientos sobre cualquier asunto práctico o especulativo” “Este principio -prosigue- requiere la libertad de gustos e inclinaciones, la libertad de organizar nuestra vida conforme a nuestro modo de ser”…o conforme a las reglas testadas por el tiempo (ensayo y error) y que, transmitidas de generación en generación, resultaron exitosas para la solución de nuestros intríngulis existenciales y para el objetivo de alcanzar la felicidad. Yo me inclino más por la salida liberal -que tiene como espada de Damocles la anarquía-; diría que Dalrymple propende más a lo segundo (la prensa británica lo llama, acaso de forma grosera, el nuevo Burke)

El Estilo Caótico e Informal que nos define disuelve la cortesía, la grandeza, la rectitud y el vigor moral, la lumbre intelectual; parece que lo que leen las lolitas vale lo mismo que “Lolita”, un eslogan publicitario lo mismo que un poema de Cernuda, cuidar de modo sacrificado e implicado a un hijo es lo mismo que abandonarlo, o que es lo mismo cumplir con el deber que transgredirlo.

Contra este estado de cosas que los mandarines intelectuales teorizaron y la plebe (convertida en populacho especialmente por los mass media y el uso de las redes) siguió acríticamente, muchos batallamos. Yo llevo cinco años escribiendo un libro, “El falso aristócrata”, donde reivindico, frente a la basura ambiental, los valores y el mundo de la burguesía hacendada y propietaria culta. Puede que Mr. Dalrymple discrepe de mi solución, pero yo en nada discrepo de su análisis y su muy gozoso y espléndido libro, un verdadero hito en la en general átona vida editorial española.

Enhorabuena a la casa editora y al fascinante autor, un amigo mío más para añadir a mi páramo privado o galería memorable de lúcidos claros y distintos.

Tres poemas pop

(1) POEMA A LA MANERA DE LA AUTOAYUDA

Calicles apostó por el libertinaje.

-«Feliz es el que puede hacer lo que quiere, querido Sócrates».

-«Feliz es el que es bueno, querido Calicles».

Yo soy virtuoso pero infeliz.

Yo soy pobre, pero feliz.

Yo soy cristiano, pero infeliz.

Yo soy efímero, pero feliz.

Yo tengo amigos, y no los amo.

Yo no tengo mujer, y la amo.

Si amas, cultiva tu espíritu; no rías ni lloras, pero comprende.

Nada hay más feliz que mi frente dentro de un libro.

Nada hay más feliz que un libro entre las manos.

Nada hay más feliz que la soledad del sabio retirado.

(2) PENIA Y POROS

Érase una vez Alicia.

Le gustaba lanzar al pozo gatitos

y arrancarle las alas a los pajarillos.

Fornicaba con discernible ninfomanía

y sus piernas eran doradas como un Libro de Horas.

Alicia era rica y propendía al sadismo,

era radiactiva y perfumada,

y su alma cortaba la noche como un bisturí.

Todos anhelábamos los bárbaros olores de Alicia,

pues tenía esa hermosura

que derrite a los relojes antiguos.

Y hete aquí que un día,

puesta hasta arriba de coca,

se encontró, en el container

contiguo al prado de fuera de la discoteca,

dormido a Marcos,un chaval pobre,

perroflauta y bondadoso.

Enseguida se acomodó su verga, lo cabalgó y lo violó.

Y del hijo de ambos nació el Amor.

El Amor es, pues, hijo de una Diosa y un Mendigo,

dulce y pacífico como un bonobo,

pero también malvado y ácido cual femme fatale.

El Amor es Madre de la Riqueza y padre de la Carencia.

Tal es su peliaguda doble naturaleza.

Si amáis, recordadlo, sabedlo, no lo olvidéis nunca.

Están todos ustedes avisados.

(3) CON LA GILETTE EN LA CÓMODA, A PUNTO

Marilyn Monroe, Robin Williams, Kurt Cobain, Van Gogh,

Armendáriz, Salgari, Janis Joplin, Plath, Woolf,

Witkiewicz, Márai, Larra, José Asunción Silva, Quental,

Goytisolo, Costafreda, Hart Crane, Sócrates, Séneca,

Walter Benjamin, Koestler, London, Lowry, Kawabata,

Mishima, Ambrose Bierce, Forster Wallace, Amy Winehouse,

Prince, Cristopher Wood, John Minton, Rothko, Kennedy Toole,

Pizarnik, Celan, Primo Levi, Horacio Quiroga, Esenin, Maiakovski,

Tsvietáieva, Joseph Roth, Sá-Carneiro, Sawyer Sweeten,

River Phoenix, Gu Cheng, Hai Zi, Ge Mai……

Son, como dice el cura de mi pueblo, cerdos groseros,

ya que la vida no envilece y el espíritu todo lo soporta.

«Un saturnino overo è un angelo, overo è un demonio»

Meros Belcebús que solo aspiran a salir de sus vidas grotescas,

me alecciona. Sois -repite- como mariposas clavadas en vitrales

en una oscura Edad Media de culo de botella.

Pero yo coqueto me pongo mis gafas rosas ultrajadas,y,

aunque el dolor sea una gonorrea que no me he merecido,

o deshonre a los hombres de afeitado y ducha diaria,

busco incansablemente mis gafitas púrpura en la cómoda,

busco las gilettes con pasión senequista y sosegada

para caer como Faetón y hallar posada tras la fatiga,

para unirme a la cofradía de esos ilustres que mencioné

al principio de este poema tuitero y con olor a montaña.

Diario

Escribo porque creo que va a interesarte lo mal que escribo.

…..

Educación moderna: lograr los objetivos con el menor esfuerzo posible. Desprestigio de la memoria y la memorización. Falta de autoridad de los maestros y de los padres. Victimización a todo (el sistema, los deberes, el profe «hueso», el aburrimiento) menos a uno mismo, como una exculpación automática y universal de uno mismo. Darles plastelina y que se expresen (la neopedagogía) o talleres de masturbación si ya crían pelo en las axilas. Enseñarles con tablets y gráficos electrónicos.

Conclusión: generación del botellón, de un orbe de pasotas y del molesto paro. Así sale la Generación Rufián y no la Generación Mozart o con Mozarts.

…..

Muchos me felicitaron por mi cumple. Gracias. De veras. Caen 50, ugs. Cito a Horacio (Odas, II.IV.22):

Fuge suspicari,

Cujus heu dunum trepidavit aetas,

Claudere lustrum.

«No temas nada de un hombre que cumple, ¡por desgracia!, su décimo lustro». Nada que temer y todo que agradecer. Para hermosear este aciago día copio íntegro el poema de Borges «A quien está leyéndome», numen y cifra que cada día comprendo más:

Eres invulnerable. ¿No te han dado

los númenes que rigen tu destino

certidumbre de polvo? ¿No es acaso

tu irreversible tiempo el de aquel río

en cuyo espejo vio Heráclito el símbolo

de su fugacidad? Te espera el mármol

que no leerás. En él ya están escritos

la fecha, la ciudad, y el epitafio.

Sueños del tiempo son también los otros,

no firme bronce ni acendrado oro;

el universo es, como tú, Proteo.

Sombra, irás a la sombra que te aguarda

fatal en el confín de tu jornada;

piensa que de algún modo ya estás muerto.

Bonito y sabio epitafio que nos define. El río de Heráclito nos desgasta, incesante. Un beso y abrazo muy cariñoso a todos.

…..

¿Hay algún hecho que no sea mero?

…..

En Grecia había una diosa llamada «Hibris» que personificaba el exceso, la insolencia y falta de moderación en el instinto. Ése es el pecado del capitalismo, un capitalismo que tiene pavor al vacío y todo lo ocupa. Incluso el «anticapitalismo» se expresa a través del medio capitalista. Como un gas caliente, como una partícula en un acelerador, como una turbina hidroeléctrica, es imposible escapar a su influjo y velocidad exponencial. Traspasó todos los límites imaginables. Es (a qué dudarlo) la novísima teología, las Nuevas Escrituras. Reformulando una falsa atribución a Eurípides «Aquel a quien el capitalismo desea destruir, primero lo vuelve loco». El capitalismo nos condena, nos arrastra con su «hibris». Nos devora y envuelve. Y no soporta nuestro desdén.

…..

MAQUINITAS

Heidegger, un filósofo con muchas ideas pero con la peculiaridad de expresarlas como un orate escribiendo con la pluma trucada y algo borracha, hormigueando oscuridad, conoció no mucho más que el frigorífico, la tostadora, y la lavadora. Pero, listo que era, advirtió que se debía afrontar meditativamente aquello indistinto y conformador de nuestra época: la tecnología (él empleaba la palabra «técnica»)

¿Puede darse por concluido el humanismo? ¿Nos hemos convertido en simples funcionarios en un sistema?¿puede mutar nuestra naturaleza con el envolvente, omnipresente, múltiple e íntimo contacto con las «maquinitas»?¿pasará el hombre de ser «maître et possesseur de la Nature» a ser poseído y formateado por los usos y maneras del software?

El filósofo G. Anders escribió al piloto que lanzó la bomba atómica sobre cuál fue su motivación. Éste contestó: «Nada, fue mi trabajo». La ética tayloriana, de eficiencia impersonal, asusta en la respuesta. No preguntemos qué podemos hacer nosotros con la tecnología sino qué puede hacer de nosotros la tecnología. La transformación o tecnificación universal no necesariamente debe ser un camino de rosas, la digitalización como imperativo ineludible no siempre es la mejor opción. Vivimos un colonialismo tecnológico, estamos inmersos en ese ambiente o humus, y eso no por fuerza es algo paradisíaco.

Si cedemos nuestros sentidos y sistema nervioso, ¿dónde queda nuestra soberanía? Si los mass media nos ofrecen planetariamente el mismo mundo y las mismas palabras para describirlo ¿qué margen o lugar tiene el arte, la literatura? Hoy un alfarero -si es que quedan- habla como un médico, un agricultor como un comerciante, un profesor casi como un alumno, ¿no es perder mucho la extinción de lenguajes particulares por una especie de pseudolenguaje periodístico universal?¿no es triste que a todos nos metan dentro las mismas cosas creándose hombres en serie, como manufacturados?¿no debemos resistir esa uniformidad u homologación?¿es lo mismo consumir experiencias que tener experiencias?

Leí un libro de un neurólogo alemán llamado Demencia digital. ¿No es patológico vivir como eremitas frente a la pantalla, o nuestro uso del teléfono móvil o Internet?¿perderemos algo esencial en la capacidad de adquirir experiencia?

Recuerdo un cuento del escritor catalán Quim Monzó donde una mujer añoraba los tiempos de la televisión en que se reunían a la mesa a comentar el telediario. Con los ordenadores sus hijos se encierran en el cuarto e, incluso esa pequeña comunicación, ha sido eliminada. El cuento es lúcido e irónico. La denostada televisión un bien infalible frente al organum diabolicum de la conexión a Internet.

En este escrito las preguntas son todas retóricas, empleo una estrategia lingüística para persuadir en determinada dirección. No me gustan los gurús informáticos que todo lo pintan de rosa. No todo siempre va a mejor, ni en ningún está escrito que el futuro sea el mejor de los mundos posibles, pese a la propaganda o publicidad que se empecina en negarlo.

27-XII-2021

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¿De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar

ciudad por aldea, tomar criada, que te acompañen

los lobos últimos de la noche, gastar pecunio

en amor mercenario, comprar lujosos libros, escribir

sin ton ni son, si vienes luego tú, piltrafilla,

a cumplir años y a desbarrar con la memoria?

Sin amigos, sin novia, sin amor, solitario como una

tenia en el estómago, enfermo y loco, melancólico,

al que Fortuna hiere, todos le llamamos simplón

desgraciado. Pero tu alma tejida de barro aún brilla;

¿inmorales los que hacen de la vida un crimen?

¿Gané la cumbre? ¿avisté la lumbre? ¿De qué sirve

cumplir años, apaciguarte con la música,

ver los ángeles del eco, la fila de cirios apagados…

si los espejos te devuelven tu monstruosa imagen?

Vivir, mosca y plata, es una forma de villanía.

Vivir, polvo y moscas, es una elegía a la agonía.

Vivir -bruta esencia- es una manía sin cómplice ironía.