Ironía

Debido a mis problemas cardiovasculares, e incentivado acaso cariñosa pero también algo engañosamente por mi amada hermana Noemí, tuve que dejar mi chateau o dacha en una minúscula aldea orensana y venirme a la lacaniana Cataluña. Llevo tres noches seguidas soñando con aquella lejana biblioteca privada de mi Ítaca galaica con alrededor de veinte mil… Sigue leyendo Ironía