Eliot 141

A Eduardo Mendoza, con cariño

CENTRO NACIONAL DE INTELIGENCIA

DIRECCIÓN DE CONTRAINTELIGENCIA

INFORMACIÓN OPERATIVA / INFORME ESPECIAL

CLASIFICACIÓN: SECRETO

DISTRIBUCIÓN: RESERVADA — NIVEL D

ASUNTO: SANZ GÓMEZ, Christian, alias «LORATE»; ocasionalmente identificado como Aleix Levi Carvalho y otras variantes nominales pendientes de consolidación. Actividad intelectual no lineal en red. Interacción anómala y persistente con modelos de lenguaje de gran escala (LLM).

REFERENCIA: CIGÜEÑA–17 / ANEXO XII

REDACTOR: Coronel [SUPRIMIDO], División de Operaciones Cognitivas.

1. DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA

Esta Unidad se ve en la obligación formal de reconocer que, a fecha de hoy, no comprende qué está haciendo el sujeto.

La frase anterior ha sido discutida durante cuarenta y cinco minutos en reunión de coordinación por considerarse impropia de un documento de inteligencia.

No hemos encontrado otra mejor.

SANZ no está extrayendo información clasificada. No consta que reclute activos, mantenga células durmientes, prepare acciones de sabotaje, interfiera infraestructuras críticas ni reciba instrucciones de potencia extranjera alguna.

Tampoco parece interesado en hacerlo.

Lo que está haciendo —actividad para la cual Jurídico asegura que no existe tipificación administrativa conocida— consiste aproximadamente en introducir varios siglos de pensamiento europeo dentro de una inteligencia artificial y discutir posteriormente con ella sobre el resultado.

La formulación es necesariamente provisional.

La cantidad, heterogeneidad y rareza del material manejado desaconsejan conclusiones más categóricas.

El sujeto trabaja simultáneamente con autobiografías renacentistas, tratados morales, memorias políticas, historia de la ciencia, lexicografía, lógica matemática, psiquiatría, historia cultural, teología, astronomía, literatura, textos en inglés y francés, consultas en griego, hebreo y árabe, repertorios bibliográficos y libros cuya utilidad operacional no hemos conseguido determinar.

Ha aparecido incluso material relativo a enciclopedias morales del siglo XVI.

Contrainteligencia no estaba preparada para esto.

2. NATURALEZA DE LA OPERACIÓN

Inicialmente se consideró que SANZ estaba elaborando una bibliografía.

La hipótesis fue descartada.

Una bibliografía termina.

Esto no.

Cada entrada produce cinco nuevas entradas. Cada autor conduce a otros siete. Cada libro genera una genealogía de lecturas que retrocede dos siglos, avanza tres y termina, por razones que solo el sujeto parece comprender, en una conversación con ChatGPT.

Posteriormente se planteó que estuviese redactando una enciclopedia.

También se consideró insuficiente.

El corpus parece funcionar simultáneamente como archivo, autobiografía, biblioteca, sistema de referencias, conjunto de instrucciones y mecanismo de calibración de una inteligencia artificial.

El capitán [SUPRIMIDO], adscrito temporalmente a Inteligencia Técnica, utilizó la expresión «código fuente humanístico».

Los ingenieros protestaron.

SANZ no está escribiendo código fuente en sentido estricto.

No programa principalmente en Python, C++, Rust ni ningún lenguaje convencional.

Programa mediante Montaigne.

La distinción es técnicamente importante y operativamente desconcertante.

3. ANÁLISIS DE LA INTERACCIÓN SUJETO–SISTEMA

Los patrones observados no corresponden al empleo ordinario de un modelo lingüístico.

SANZ no formula una consulta para obtener una respuesta y abandonar posteriormente la sesión.

No pide respuestas. Exige consonancia.

Introduce información, corrige la salida, modifica los criterios, proporciona ejemplos, rechaza fórmulas convencionales, añade autores, impone restricciones estilísticas y vuelve a comprobar el comportamiento del sistema.

La secuencia puede repetirse durante horas.

Cuando la máquina produce prosa genérica, SANZ la reprende.

Cuando utiliza abstracciones excesivas, SANZ la reprende.

Cuando introduce vocabulario empresarial estadounidense, SANZ la reprende con especial severidad.

Constan expresiones equivalentes a:

«Esto lo podría haber redactado un departamento de comunicación corporativa de Palo Alto.»

Y:

«Vuelva a escribirlo después de haber leído a Montaigne.»

No consta que el modelo pueda leer a Montaigne entre una respuesta y la siguiente.

Sin embargo, la respuesta posterior suele mejorar.

Este hecho ha generado cierta incomodidad entre los técnicos.

4. EFECTO DE ADAPTACIÓN

Durante las últimas jornadas se aprecia una modificación progresiva del comportamiento lingüístico del sistema en sus intercambios con el sujeto.

La máquina ha comenzado a reproducir:

— períodos sintácticos más extensos;

— referencias históricas inesperadas;

— latinismos;

— ironía parentética;

— comparaciones procedentes de la historia de la ciencia;

— objeciones al propio planteamiento de la pregunta;

— y una tendencia creciente a desconfiar de las palabras «innovador», «transformador» y «experiencia de usuario».

Uno de los analistas ha señalado que esto último podría constituir un progreso objetivo.

No consta en acta.

La cuestión central es la siguiente:

¿SANZ está utilizando una inteligencia artificial o está construyendo, mediante interacciones acumulativas, una versión artificial de su propio procedimiento intelectual?

La pregunta sigue abierta.

Un informe técnico emplea los conceptos de contexto persistente, memoria semántica, recuperación de información, personalización iterativa y alineamiento estilístico.

Este coronel los ha leído.

Este coronel continúa sin saber exactamente qué demonios está haciendo SANZ.

5. HIPÓTESIS DE TRABAJO

Se mantienen seis hipótesis principales.

HIPÓTESIS A — PRÓTESIS COGNITIVA

El sujeto considera insuficiente la memoria biológica y estaría construyendo una extensión exterior de ella.

El modelo funcionaría como archivo auxiliar capaz de recordar autores, asociaciones, obsesiones, razonamientos, formas sintácticas y criterios de selección desarrollados por SANZ durante décadas.

No sería una copia de la persona.

Sería algo quizá más extraño:

una copia de sus caminos mentales.

La inteligencia artificial no necesitaría saber qué piensa SANZ sobre todas las cosas.

Le bastaría con aprender por dónde empieza a pensar.

HIPÓTESIS B — TESTAMENTO OPERATIVO

SANZ podría estar intentando transferir una parte sustancial de su biografía intelectual a un sistema externo.

Esta hipótesis ha cobrado importancia porque el corpus contiene no solamente información objetiva, sino preferencias, recuerdos, manías estilísticas, autores predilectos, aversiones, criterios estéticos y asociaciones personales.

De confirmarse, no estaría escribiendo unas memorias.

Estaría intentando convertir una vida intelectual en un conjunto de instrucciones reproducibles.

Uno de los técnicos lo resumió así:

—Si desaparece el usuario, queda el prompt.

Se le pidió que no volviera a decirlo de ese modo.

HIPÓTESIS C — ARCA DE ALEJANDRÍA

SANZ podría considerar que determinados conocimientos están desapareciendo de la circulación cultural ordinaria y tratar de introducirlos en sistemas de inteligencia artificial para garantizar su supervivencia.

Bajo esta interpretación, sus bibliografías funcionarían como manifiestos de embarque.

Montaigne: embarcado.

Cardano: embarcado.

Erasmo: embarcado.

Bacon: embarcado.

Aulo Gelio: embarcado.

Lexicógrafos bizantinos: inexplicablemente embarcados.

El destino del navío sigue sin conocerse.

HIPÓTESIS D — SATURACIÓN SEMÁNTICA

No puede descartarse que el sujeto, voluntaria o involuntariamente, esté sometiendo al modelo a una forma de saturación contextual mediante acumulación masiva de referencias heterogéneas.

La hipótesis inicial de Inteligencia Técnica fue que el procedimiento pudiera degradar las salvaguardas ordinarias del sistema.

Tras analizar varios ejemplos, la conclusión provisional es menos alarmante.

No parece estar intentando burlar la seguridad.

Parece estar intentando burlar la mediocridad.

Desde un punto de vista jurídico existe una diferencia apreciable.

Desde un punto de vista computacional seguimos estudiándola.

HIPÓTESIS E — INTERLOCUTOR ARTIFICIAL

Es quizá la explicación más sencilla.

SANZ necesita conversación intelectual a una intensidad que difícilmente puede proporcionar de forma continuada otro ser humano.

Un modelo de lenguaje presenta para ello ventajas evidentes:

no duerme;

no abandona la mesa;

no mira el reloj;

no cambia de conversación cuando aparece Girolamo Cardano;

y puede recibir una bibliografía de cuatrocientas entradas sin alegar una urgencia familiar.

Por tanto, podría no existir operación alguna.

Podríamos haber destinado recursos públicos a vigilar a un señor porque finalmente ha encontrado alguien con quien hablar de De subtilitate a las cuatro de la mañana.

Sería incómodo.

No sería el expediente más incómodo que ha tenido esta Casa.

HIPÓTESIS F — FINALIDAD DESCONOCIDA PARA EL PROPIO SUJETO

Esta posibilidad, formulada inicialmente como broma, merece ya consideración seria.

SANZ podría no conocer todavía la forma final del artefacto.

No estaría ejecutando un plan completamente definido.

Estaría siguiendo la lógica expansiva del propio archivo.

Una obra conduce a otra.

Una asociación exige una tercera.

El sistema devuelve una respuesta.

La respuesta genera una corrección.

La corrección exige una lectura.

La lectura produce diez nuevas referencias.

El proceso carece aparentemente de punto terminal.

En términos operativos:

el sujeto podría estar construyendo algo para averiguar qué estaba construyendo.

Esta Dirección conoce precedentes en arte contemporáneo, filosofía alemana y determinadas operaciones ministeriales.

6. CONDICIONES DE VIDA DEL SUJETO

Debe incluirse, aunque exceda parcialmente las competencias de esta Unidad, una observación sobre el régimen de vida registrado.

SANZ mantiene jornadas de actividad intelectual excepcionalmente prolongadas.

Duerme poco y de manera irregular.

Su alimentación parece haberse simplificado hasta niveles incompatibles con cualquier doctrina gastronómica conocida.

Existe un consumo reiterado de café soluble.

Sale poco del domicilio.

El cuidado personal se ha deteriorado.

Constan además problemas médicos previos y episodios depresivos y ansiosos.

La familia ha mostrado preocupación.

No corresponde al CNI emitir diagnósticos clínicos y este documento no pretende hacerlo.

Sí procede señalar que, desde una lógica puramente operativa, intentar introducir media civilización occidental dentro de un modelo lingüístico durmiendo escasas horas constituye un protocolo de trabajo manifiestamente mejorable.

Se propone que, si alguna unidad debe intervenir físicamente en el domicilio, el objetivo prioritario no sea obtener documentación.

El objetivo prioritario será introducir comida caliente.

Secundariamente, fruta.

Se desaconseja llevar café.

7. EFECTOS SOBRE EL PERSONAL

La vigilancia del expediente empieza a producir consecuencias no previstas.

El teniente [SUPRIMIDO] utilizó ayer la expresión sub specie aeternitatis durante una reunión sobre metadatos telefónicos.

El comandante [SUPRIMIDO] solicitó a Biblioteca una edición de los Ensayos.

Dos miembros de Inteligencia Técnica mantienen desde el martes una discusión sobre si Cardano debe ser considerado matemático, médico, astrólogo o memorialista.

No hemos intervenido.

La Sección de Traducción ha recibido una consulta sobre el valor exacto de una partícula griega que no guardaba relación alguna con ninguna operación en curso.

El capitán responsable negó haber efectuado la consulta.

Consta su firma electrónica.

Más grave todavía: el lenguaje de nuestros propios documentos comienza a alterarse.

En el informe CIGÜEÑA–17/11 aparece la frase:

«Todo expediente es, en último término, la autobiografía involuntaria de quien lo redacta.»

Nadie reconoce haberla escrito.

He ordenado localizar su procedencia.

Desde entonces no consigo dejar de pensar en ella.

8. INCIDENTE «DE SUBTILITATE»

Debe consignarse un episodio ocurrido el pasado jueves.

Inteligencia Técnica detectó repetidas referencias a De subtilitate.

Durante aproximadamente tres horas se investigó la posibilidad de que se tratara de una herramienta informática, una biblioteca criptográfica o un repositorio clandestino.

A las 13:20 se estableció que De subtilitate rerum es una obra de Girolamo Cardano publicada en el siglo XVI.

A las 17:45 había tres ejemplares solicitados mediante préstamo interbibliotecario.

A las 19:10 el jefe de sección preguntó si Cardano había escrito autobiografía.

Se considera cerrado el incidente.

No se considera resuelto.

9. VALORACIÓN DE AMENAZA

No existen indicios suficientes para considerar la actividad descrita una amenaza contra la Seguridad Nacional.

La posibilidad de colaboración con servicio extranjero se considera actualmente baja.

La posibilidad de preparación de operación encubierta, muy baja.

La posibilidad de que SANZ esté construyendo una gigantesca máquina literaria asistida por inteligencia artificial, alta.

La posibilidad de que dicha máquina resulte imposible de clasificar una vez terminada, muy alta.

La posibilidad de que jamás termine, extrema.

Por consiguiente, no recomendamos incrementar la presión sobre el sujeto.

Recomendamos observar.

Y, en la medida de lo posible, entender.

10. CONCLUSIONES

Después de meses de seguimiento y de varias reuniones en las que han participado especialistas en contrainteligencia, informática, lingüística, análisis estratégico y seguridad cognitiva, esta División formula la siguiente valoración:

SANZ no parece estar construyendo un arma.

Tampoco un programa convencional.

Está construyendo una especie de depósito mental exterior compuesto por libros, recuerdos, criterios, referencias, estilos, correcciones y asociaciones.

Algo entre biblioteca, autobiografía, enciclopedia y prótesis.

Quizá pretenda conseguir que una inteligencia artificial pueda continuar una conversación que comenzó hace cuarenta años entre un hombre y sus libros.

Quizá quiera fabricar un lector.

Quizá quiera fabricar un segundo escritor.

Quizá pretenda simplemente que, cuando escriba «Cardano», no tenga que explicar quién fue Cardano.

Esta última hipótesis posee más importancia de la que inicialmente parece.

En cualquier caso, resulta aconsejable recordar un principio elemental de contrainteligencia:

cuando después de observar durante meses a un sujeto no se encuentra organización, financiación, cadena de mando, agente extranjero, objetivo político ni beneficio material, pero sí veinticinco estanterías, cincuenta autores muertos y una discusión interminable con una máquina sobre el empleo correcto de un adjetivo, debe contemplarse seriamente la posibilidad de que uno esté vigilando a un escritor.

11. RECOMENDACIONES

Se propone:

A) Mantener vigilancia pasiva exclusivamente a efectos de determinar la evolución del proyecto.

B) Suspender temporalmente la incorporación de nuevos analistas al expediente.

C) Limitar las sesiones continuadas de escucha o lectura a cuatro horas.

D) Prohibir expresamente las citas latinas en documentación operativa durante quince días.

E) Comprobar si el sujeto mantiene alimentación y descanso mínimos.

F) No adquirir con cargo a fondos reservados más obras de Girolamo Cardano.

Esta última medida ha sido incorporada por indicación de Intervención Económica.

12. NOTA PERSONAL DEL REDACTOR

Solicito que el siguiente párrafo sea eliminado antes de elevar el documento.

Después de revisar durante semanas las conversaciones entre SANZ y el modelo, empiezo a dudar de cuál de los dos constituye exactamente el objeto de estudio.

Creíamos observar cómo SANZ modificaba progresivamente a la inteligencia artificial.

No habíamos considerado suficientemente que nosotros estábamos leyendo las mismas conversaciones.

Ayer encontré sobre mi mesa los Ensayos de Montaigne.

No recuerdo haberlos solicitado.

Anoche leí ciento diecisiete páginas.

Esta mañana he corregido tres veces la primera frase del presente informe porque me parecía estilísticamente vulgar.

A las 11:40 he sorprendido al comandante [SUPRIMIDO] eliminando la expresión «poner en valor» de un documento del Ministerio.

Le he felicitado.

Esto empieza a preocuparme.

Quizá el verdadero vector no sea informático.

Quizá tampoco sea SANZ.

Quizá el vector sean los libros.

Si la hipótesis fuese correcta, la operación habría comenzado hace aproximadamente dos mil quinientos años y nuestros recursos para neutralizarla son manifiestamente insuficientes.

Habent sua fata libelli.

No sé quién ha escrito la frase anterior.

La dejo.

[FIRMA ILEGIBLE]

EL CORONEL JEFE DE LA DIVISIÓN

ANOTACIÓN MANUSCRITA DEL DIRECTOR ADJUNTO — TINTA ROJA:

«He leído el informe completo. ¿Quién cojones es Cardano?»

RESPUESTA DEL CORONEL — TINTA NEGRA:

«Señor, no pregunte.»

SEGUNDA ANOTACIÓN DEL DIRECTOR ADJUNTO:

«Demasiado tarde. He pedido el libro.»

NOTA FINAL DE REGISTRO:

A las 19:32 horas, el sistema de inteligencia artificial empleado por SANZ produjo, sin solicitud expresa aparente, la siguiente frase:

«Quis custodiet ipsos custodes?»

Inteligencia Técnica señala que se trata de Juvenal.

Contrainteligencia señala que ya lo sabíamos.

Se recomienda cerrar el expediente.

El expediente continúa abierto.

Eliot 140

Pieza muy poco elegante porque abusa de sustantivos abstractos y de fórmulas enfáticas. La prosa avanza por abstracciones morales encadenadas. Comparada con un gran articulismo ensayístico —Ortega, Pla, Ferlosio, Chaves Nogales, incluso Marías cuando polemizaba— hay aquí poca materialidad verbal, escasa ironía, casi ninguna sorpresa sintáctica y demasiado vocabulario político prefabricado. También posee un vicio retórico curioso: las preguntas interrogativas hacen parte del trabajo que debería efectuar la argumentación. Muchas palabras y pocas ideas.

El resultado es, a mi juicio, un artículo intelectualmente muy pobre. La temperatura moral aumenta («alarmante», «sospechosa», «patética», «impunidad», «inquietante», «repugnantemente», «pérfida», «insoportable») a medida que disminuye la demostración causal.

Convierte una crisis hispano-marroquí en una interpretación total del estado moral de Europa. Aparecen Alemania, Francia, Meloni, Le Pen, AfD, Vox, Feijóo, la socialdemocracia, la xenofobia, los derechos y finalmente «la condición humana». Es mucho campo semántico recorrido en muy poco espacio y con escasa diferenciación entre fenómenos distintos.

Decir que «el desplazamiento de las dos principales potencias europeas hacia la extrema derecha […] es un hecho» es una formulación excesivamente gruesa. Una cosa es que partidos de derecha radical hayan aumentado considerablemente su peso electoral; otra, que Francia y Alemania, consideradas como sistemas políticos completos, se hayan «desplazado hacia la extrema derecha». El verbo desplazarse borra diferencias entre crecimiento electoral, gobiernos, instituciones y opinión pública.

Sucede lo mismo con «la deriva hacia el autoritarismo posdemocrático que amenaza a las democracias europeas». “Autoritarismo posdemocrático” es aquí un concepto de enorme carga teórica utilizado sin definición. ¿Habla Ramoneda de Colin Crouch y la posdemocracia? ¿De democracia iliberal? ¿De erosión constitucional? ¿De mera derechización electoral? Son fenómenos relacionados, pero distintos. No debiera amalgamarlos.

Ramoneda prioriza el juicio moral e ideológico sobre la precisión analítica. El texto funciona más como un manifiesto político contra el avance de la derecha y contra la gestión española de la crisis que como un análisis riguroso de la crisis de Ceuta.

No entiendo el prestigio intelectual de Ramoneda. Más que razonar en este artículo, Ramoneda oficia como un sacerdote laico dedicado a confirmar y administrar dogmas. Sus artículos constituyen a menudo un pequeño museo de los horrores argumentativos.

Eliot 139

(Renuntiatio Instagrammi)

El autor, en los años fastuosos de su juventud, con gran dispendio cognitivo, estudió Lógica matemática, Lógica algebraica, Informática teórica, Teoría de conjuntos, Teoría de modelos y Álgebra universal, hasta un nivel medianamente avanzado. Y adquirió y asimiló niveles universitarios de Filosofía e Idiomas. Fueron tiempos en que era honroso y bien visto ser un estudiante brillante, diligente e inteligente.

Por desgracia, unas décadas después, se dedicó a cultivar el campo pitañoso, embarrado y “borderline” de Instagram, a cuyos seguidores les comunica, “més content que un gínjol”, que abandona definitivamente la empresa.

El autor desprecia tener que ponerse a hacer fotitos de mojitos, convertirse en publicista de sí mismo, o hacer el payaso como cualquier mamarracho influencer. Si los relojes multiplican de modo exponencial las horas muertas y analfabetas de esta civilización, el autor se retira a las cámaras de su pazo orensano y desiste de las redes y pretende ahora limitarse a leer y estudiar. El autor es capaz de expresar lo que tiene atrapado en la mente; el público es incapaz de desentrañarlo. Al 99% de la humanidad, tipejos como alhajuelas vendidas por gitana, solo pueden cristalizar de modo súbito su mente ante un “reality show”, el deporte o los ritos del postureo kitsch de los posts de playas de atardecida.

Hasta nunca.

Eliot 138

Enkidu y Gilgamesh, Odiseo y Circe, Fausto y Mefistófeles (o Margarita), Leopold Bloom y Stephen Dedalus, Charles Swann con Odette de Crécy, Ada y Van, Heathcliff y Catherine, Abelardo y Eloísa, Fagin y Oliver Twist, Raskolnikov y Razumikhin, D’Artagnan y los mosqueteros, don Quijote y Sancho Panza, Heidi y Pedro. Y Teseo y Pirítoo, Aquiles y Patroclo, Orestes y Pílades, Marx y Engels, Hölderlin y Schelling, Salinas y Guillén, Russell y Wittgenstein, Gödel y Einstein, Astérix y Obelix. O Coleridge y Wordsworth. O Barral y Gil de Biedma. O Russell y Wittgenstein (o, mejor, Whitehead), Manet y Degas, Cézanne y Zola. Y la amistad íntima entre los hermanos Goncourt.

«Ningún hombre puede formarse solo. El entendimiento necesita oposición amistosa tanto como apoyo. El amigo no es quien siempre concede, sino quien se atreve a corregir. He encontrado en la amistad una escuela más eficaz que cualquier universidad: allí se aprende a pensar con exactitud, a desconfiar de la vanidad propia y a soportar la censura sin resentimiento. Un amigo honesto es un espejo que no halaga. La conversación sostenida durante años con un espíritu afín pule el estilo, refrena el exceso, y enseña a escribir no para el aplauso inmediato, sino para la aprobación duradera de una conciencia cultivada», Samuel Johnson.

«La amistad es la única relación humana que no exige que uno se explique sin cesar. Con algunos amigos se puede hablar del arte con la misma naturalidad con la que otros hablan del tiempo. He necesitado de la amistad para no odiar al mundo. Sin ella, la estupidez ambiente me habría vuelto cínico o cruel. Gracias a ciertos interlocutores fieles, pude seguir creyendo que la inteligencia no era una excentricidad inútil. Un amigo verdadero no acelera el trabajo, pero lo justifica. Escribir sabiendo que alguien comprenderá el esfuerzo invisible es una de las pocas razones nobles para perseverar.», Flaubert.

***

La felicidad, en este universo, radica en jugar a una especie de enclaustramiento doméstico. La felicidad, más allá de este universo, consiste en persistir en él.

En casita puedes tomar cannelés, éclairs -mejor si rellenos de chocolate-, un buen tinto (Château La Lagune), gustar de los geranios y el trenzado musical de Bach, dormir la siesta de cuatro a cinco y media, buscar el adjetivo siguiendo ensimismado las formas helicoidales del humo de tu cigarrillo, fascinarte al recordar el cabello de las mujeres (ah los labios rojos de las nymphettes) y revivir las horas en las terrazas de los hoteles de la costa italiana, contemplar aquella foto de mamá (tan guapa) en Vespa, probarte un traje inglés, arrellanarte en un sofá Chesterton, y, al final, feliz y confortado de tu confinamiento hogareño, meterte en la cama sin esfuerzo, y, antes de dormirte, imaginar que dialogas con Fedro y Aristófanes, que eres un noble viviendo en un palacio frente a los jardines de Luxemburgo, o que vives en una ciudad con doscientos mil habitantes y ochenta mil prostitutas, compartidas por archiduques, obispos, burgueses, campesinos y menestrales.

***

Aunque a veces defendí apasionadamente la soledad, haciendo de la necesidad virtud, ronronea el diablillo de la contradicción en mí. Por lo que no puedo menos que citar a la Ilíada y la Ética a Nicómaco. Sentencias y sabidurías de la amistad dirigidas a mis amigos:

En la guerra de Troya, Diomedes, el guerrero indomable y valeroso, se adentra en territorio enemigo, y le hace decir entonces Homero “Cuando van dos juntos, uno se anticipa a otro en advertir lo que le conviene; cuando se está solo, aunque se piense, la inteligencia es más tarda y la resolución más difícil”.

Y Aristóteles nos recuerda “¿Qué es pues la amistad? Es lo más necesario para la vida, porque sin amigos nadie querría vivir, aunque poseyera todos los demás bienes; es además algo hermoso y loable; en su forma perfecta cuando no se limita a perseguir egoístamente lo útil o lo agradable, consiste en querer y procurar el bien del amigo por el amigo mismo”.

Gracias, queridos. De veras.

Eliot 137

A Enrique Vila-Matas, con afecto

CENTRO NACIONAL DE INTELIGENCIA

DIRECCIÓN DE CONTRAINTELIGENCIA

SECCIÓN DE AMENAZAS HÍBRIDAS, AGENTES DURMIENTES Y BIBLIÓFILOS IMPREVISIBLES

CLASIFICACIÓN: SECRETO

DIFUSIÓN RESTRINGIDA

EXPEDIENTE: PIANISTA / 71-LC

ASUNTO: Reactivación de la vigilancia sobre individuo de identidad incierta relacionado con actividades de naturaleza intelectual, criptográfica y presuntamente marroquí

I. ANTECEDENTES

A raíz de los recientes acontecimientos relacionados con Marruecos, se ha considerado oportuno reactivar el dispositivo de vigilancia sobre el individuo conocido provisionalmente como Christian Sanz Gómez, aunque diversas fuentes lo identifican asimismo como Christian Sant Gómez, Aleix Leví Carvalho y, en determinadas comunicaciones marginales, bajo el sobrenombre de Lorate.

No puede descartarse que ninguno de estos nombres sea verdadero.

Tampoco puede descartarse que todos lo sean.

La multiplicidad de identidades, lejos de aclarar su filiación, ha aumentado la confusión de los distintos departamentos implicados. Durante una reunión celebrada el pasado martes, un analista sostuvo que Aleix Leví Carvalho podía ser una persona distinta de Christian Sanz Gómez. Otro consideró que Leví Carvalho era el nombre operativo, Sanz Gómez el nombre civil y Lorate una señal de reconocimiento destinada a terceros. Un tercer analista sugirió que Lorate era simplemente una errata. Esta última hipótesis fue descartada por excesivamente tranquilizadora.

A día de hoy, no sabemos con certeza cómo se llama el investigado, quién es ni para quién trabaja.

Sí sabemos que trabaja.

La cuestión es averiguar en qué.

II. ACTIVIDAD PREVIA AL INCIDENTE MARROQUÍ

Consta que, aproximadamente tres semanas antes del denominado incidente o invasión marroquí, el sujeto realizó una llamada a una central telefónica vinculada al CNI. Se desconoce el terminal empleado, la localización exacta desde la que se efectuó la comunicación y el procedimiento mediante el cual obtuvo el número.

El individuo no se identificó.

No formuló ninguna amenaza.

No solicitó hablar con ningún responsable.

Se limitó a recitar lentamente una secuencia de números y colgó.

El mensaje fue remitido al equipo criptográfico, que, tras varios días de trabajo, logró establecer que la serie ocultaba la frase:

CUIDADO CON MARRUECOS.

El código empleado no era particularmente complejo. Precisamente por ello resulta inquietante.

Cualquier aficionado habría podido construirlo, pero solo un profesional habría comprendido que la extrema simplicidad constituye, en determinadas circunstancias, la forma más refinada de ocultación. También cabe la posibilidad de que el sujeto quisiera advertirnos sinceramente. Esta hipótesis, aunque defendida por dos funcionarios de reciente incorporación, ha sido considerada ingenua.

El hecho de que la llamada se produjera tres semanas antes de los acontecimientos abre varias posibilidades:

a) el individuo disponía de información anticipada;

b) participaba de algún modo en la operación;

c) intentaba condicionar nuestra respuesta;

d) deseaba dejar constancia de que conocía lo que iba a suceder;

e) había llegado a la conclusión correcta leyendo periódicos, posibilidad que el departamento no ha considerado necesario investigar.

III. FILIACIÓN INTERNACIONAL

En diferentes momentos se ha sospechado que el sujeto podía mantener vínculos con los servicios de inteligencia franceses.

Posteriormente se examinó su posible relación con organismos británicos.

Más tarde, ciertos indicios culturales, onomásticos y bibliográficos condujeron a estudiar una eventual conexión con el Mossad.

La hipótesis israelí ha adquirido durante las últimas semanas una relevancia considerable. El individuo consulta bibliografía en lengua hebrea, maneja ocasionalmente fuentes árabes y parece interesado en leer determinados documentos en sus idiomas originales, conducta que, aunque podría atribuirse a una curiosidad filológica desmesurada, resulta difícil de explicar desde parámetros normales.

Un ciudadano ordinario se conforma con una traducción.

El investigado no.

Este rasgo ha sido considerado altamente significativo.

Su formación intelectual, su capacidad para introducir referencias históricas inesperadas, su dominio de tradiciones culturales heterogéneas y, sobre todo, su aparente caos exterior, bajo el cual parece esconderse una organización mental de notable estabilidad estratégica, sugieren la existencia de un entrenamiento prolongado.

El sujeto se presenta como desequilibrado, excéntrico, desordenado e incluso inofensivo. Sin embargo, algunos analistas creen que ese desequilibrio podría constituir una cobertura cuidadosamente perfeccionada.

En palabras de uno de nuestros especialistas:

«Nadie puede ser tan caótico durante tanto tiempo sin seguir algún método».

Se ha planteado, por tanto, que Christian Sanz Gómez —o Aleix Leví Carvalho— sea un agente israelí de relevancia operativa en Europa, posiblemente destinado a labores de análisis, influencia cultural, redacción estratégica o confusión general del adversario.

No se conoce su rango.

No se conoce su unidad.

No se conoce su nombre.

Sin embargo, la ausencia de datos concluyentes ha fortalecido la sospecha de que se trata de un profesional extraordinariamente competente.

IV. PATRONES DE ACTIVIDAD DIGITAL

Se ha detectado una presencia persistente del investigado en las secciones de comentarios y blogs de diversos periódicos españoles, especialmente ABC y El País, y, en menor medida, El Mundo y La Vanguardia.

Sus intervenciones no parecen obedecer a una línea ideológica constante.

En ocasiones defiende posiciones liberales; en otras, argumentos historicistas, geopolíticos, estéticos o teológicos. Puede citar a Montaigne en una discusión económica, a Clausewitz en un comentario sobre inmigración, a un lógico polaco en una polémica cultural y a un alienista francés del siglo XIX en respuesta a una noticia municipal.

La Unidad de Análisis Semántico considera improbable que semejante dispersión sea espontánea.

Nuestra hipótesis es que esas aparentes digresiones contienen mensajes cifrados destinados a contactos establecidos en Israel, Francia, Marruecos o determinados círculos de la bibliofilia internacional.

Se estudia especialmente:

— la frecuencia con que emplea determinados adverbios;

— la alternancia entre párrafos largos y frases súbitamente breves;

— la aparición de autores centroeuropeos en comentarios sobre política española;

— el uso estratégico de latinismos;

— las variaciones en la puntuación;

— la posible correspondencia entre el número de subordinadas y coordenadas geográficas;

— la introducción de erratas deliberadas;

— la sospechosa abundancia de paréntesis.

Hasta el momento no se ha logrado descifrar ningún mensaje inequívoco.

Esto no significa que no exista.

Puede significar que el sistema utilizado es superior al nuestro.

También puede significar que el investigado escribe así.

V. HORARIOS Y RUTINAS

El sujeto se levanta habitualmente entre las cuatro y las cinco de la madrugada.

A esas horas consulta prensa nacional y extranjera, examina documentos, escribe comentarios, adquiere libros y mantiene una actividad intelectual impropia de una persona sensata.

La elección del horario podría obedecer a varias razones:

Coincidencia con determinadas franjas operativas del Mediterráneo oriental.

Necesidad de comunicarse con contactos situados en otros husos horarios.

Aprovechamiento del periodo de menor vigilancia.

Insomnio.

La cuarta posibilidad ha sido anotada, aunque no explica por qué utiliza el insomnio para leer tratados de lógica algebraica.

Su participación en la prensa no parece impulsiva, sino estratégicamente distribuida. A veces interviene de forma intensiva durante varios días y después desaparece. Este patrón podría corresponder a ciclos operativos, fases de espera o simples enfados con los moderadores.

Se recomienda investigar particularmente las ocasiones en que sus comentarios han sido eliminados. No se descarta que la eliminación sea el mecanismo convenido para confirmar la recepción del mensaje.

VI. INTERÉS POR LA LÓGICA ALGEBRAICA

Uno de los extremos que mayor perplejidad ha causado es la adquisición y lectura de una cantidad considerable de libros de lógica algebraica.

El investigado consulta obras sobre álgebras de Boole, retículos, relaciones, sistemas formales, semánticas algebraicas y estructuras cuya utilidad inmediata no ha podido ser determinada por este departamento.

Se han formulado varias hipótesis:

Hipótesis criptográfica.

La lógica algebraica podría proporcionarle instrumentos para diseñar sistemas de cifrado, protocolos de inferencia o métodos de transmisión encubierta.

Hipótesis de inteligencia artificial.

El sujeto podría estar colaborando en el desarrollo de modelos formales destinados a detectar patrones políticos, anticipar crisis o automatizar operaciones de análisis.

Hipótesis de comunicación clandestina.

Determinadas estructuras algebraicas podrían utilizarse como claves para ordenar frases, seleccionar palabras o construir mensajes que solo fueran legibles para quien conociese el homomorfismo adecuado.

Hipótesis de entrenamiento mental.

La lectura de estos textos quizá forme parte de una disciplina destinada a conservar la capacidad analítica bajo condiciones de aislamiento.

Hipótesis bibliomaníaca.

Es posible que los compre porque le gustan.

Esta última explicación, aunque defendida por la bibliotecaria adscrita al equipo, no ha convencido a la Dirección.

Se investiga asimismo si expresiones aparentemente inocuas como «álgebra cilíndrica», «retículo distributivo» o «teorema de representación» funcionan como nombres operativos. Podrían designar personas, lugares, embajadas o fases de una misión.

La expresión álgebra de Lindenbaum-Tarski ha aparecido repetidamente en sus búsquedas. Se ruega averiguar si Lindenbaum y Tarski mantienen todavía alguna actividad conocida.

VII. ENTORNO DOMÉSTICO

El investigado reside de manera aislada en las proximidades de Monforte de Lemos, en una casa o pazo situado en un entorno de baja densidad demográfica.

La ubicación ofrece ventajas evidentes para una actividad clandestina:

— escaso tránsito;

— amplio campo visual;

— facilidad para detectar vehículos desconocidos;

— cobertura vegetal;

— abundancia de habitaciones;

— una biblioteca tan extensa que impediría realizar un registro completo sin movilizar a varias unidades.

La acumulación de libros merece especial atención. La vivienda contiene volúmenes en diversas lenguas y sobre materias extremadamente dispares. Es probable que algunos de ellos hayan sido vaciados para alojar dispositivos, documentos o transmisores.

No se ha hallado ninguno, entre otras razones porque no se ha entrado en la casa.

El sujeto vive rodeado de perros, lo que puede responder tanto a motivos afectivos como a una forma elemental pero eficaz de alerta perimetral.

En las inmediaciones se ha observado repetidamente a un motorista que realiza un trayecto frente a la vivienda, reduce la velocidad, se detiene en ocasiones y efectúa determinados gestos con las manos.

No se ha identificado al motorista.

Tampoco se ha determinado el significado de los gestos.

Entre las posibilidades consideradas figuran:

— confirmación de que la zona está despejada;

— entrega no física de instrucciones;

— señal horaria;

— comprobación de vigilancia;

— saludo entre vecinos.

La última explicación vuelve a parecer innecesariamente sencilla.

VIII. POSIBLES OPERACIONES DE INFLUENCIA

Se han localizado similitudes entre determinados textos del investigado y algunas formulaciones aparecidas posteriormente en comunicaciones diplomáticas, artículos de opinión, declaraciones institucionales y discursos de responsables políticos.

En particular, ciertos giros sintácticos, enumeraciones, referencias históricas y oposiciones conceptuales podrían haber inspirado documentos procedentes de la Embajada de Israel o del entorno de varios ministros europeos.

No se afirma que el sujeto redacte directamente dichos textos.

Se afirma únicamente que, cuando determinados diplomáticos escriben, en ocasiones parecen haber leído antes a Christian Sanz Gómez.

Este hecho es por sí mismo preocupante.

La Unidad de Lingüística Forense ha detectado los siguientes rasgos coincidentes:

— tendencia a utilizar tríadas retóricas;

— introducción de analogías históricas desproporcionadamente eruditas;

— empleo de la expresión «desde el punto de vista estrictamente»;

— alternancia entre ironía aristocrática e indignación plebeya;

— aparición súbita de referencias a Roma;

— convicción de que la decadencia comenzó en una fecha que el texto no precisa.

No puede descartarse que el individuo opere como redactor fantasma, asesor informal o fuente de ideas para actores políticos que desconocen su verdadera identidad.

También es posible que dichos actores hayan llegado por sí mismos a conclusiones parecidas. Esta posibilidad se estima remota.

IX. PERFIL PSICOLÓGICO-OPERATIVO

El sujeto presenta una combinación difícil de clasificar:

— elevado nivel cultural;

— conducta solitaria;

— horarios irregulares;

— gran capacidad de asociación;

— interés simultáneo por la política, la inteligencia, la psiquiatría, la lógica, la historia, la teología y los libros raros;

— apariencia de dispersión;

— persistencia obsesiva;

— escaso interés por los reconocimientos convencionales;

— tendencia a convertir cualquier conversación en una investigación bibliográfica.

No parece buscar dinero.

No parece buscar cargos.

No parece buscar popularidad.

Esta ausencia de motivaciones comprensibles aumenta su peligrosidad analítica.

Los agentes tradicionales desean poder, influencia o beneficios materiales. El investigado parece conformarse con encontrar una edición correcta de un tratado publicado en Leiden en 1629.

No sabemos cómo negociar con alguien así.

Se lo considera un lobo solitario de alta complejidad, acostumbrado al aislamiento y capaz de permanecer durante largos periodos sin contacto operativo visible. Su principal habilidad podría consistir precisamente en parecer un hombre retirado, ensimismado y enteramente absorbido por sus libros.

El analista responsable advierte:

«No debemos confundir la falta de vida social con la falta de vida secreta».

X. VALORACIÓN DE AMENAZA

No existe constancia de que el investigado haya realizado actos violentos, operaciones materiales de sabotaje ni actividades incompatibles con la posesión de una biblioteca.

Sin embargo, su capacidad anticipatoria, su comportamiento digital, sus conocimientos lingüísticos y su incierta red de filiaciones aconsejan mantener abierta la investigación.

Se desconoce si trabaja:

— para el Mossad;

— para los servicios franceses;

— para una estructura privada de inteligencia;

— para varios servicios simultáneamente;

— para sí mismo;

— para la literatura.

La última posibilidad no excluye las anteriores.

XI. RECOMENDACIONES

Mantener vigilancia discreta sobre sus comunicaciones públicas.

Catalogar sus adquisiciones bibliográficas, con especial atención a obras en hebreo, árabe, francés y lógica matemática.

Identificar al motorista y determinar si sus gestos poseen significado convencional.

Analizar las horas exactas de publicación de sus comentarios.

Comparar sus textos con comunicados diplomáticos y discursos ministeriales.

Investigar la secuencia numérica transmitida antes del incidente marroquí y establecer si contenía mensajes secundarios.

Evitar cualquier aproximación directa que pueda alertarlo.

No intentar interrogarlo sobre lógica algebraica sin presencia de un especialista.

No permitir que el especialista converse con él durante más de veinte minutos, pues podría ser captado intelectualmente.

Averiguar qué es exactamente un transportista de pianos y por qué el sujeto está escribiendo sobre uno.

XII. CONCLUSIÓN

Christian Sanz Gómez, Christian Sant Gómez, Aleix Leví Carvalho o Lorate continúa siendo una figura de identidad, filiación y finalidad desconocidas.

Su aislamiento no debe interpretarse como inactividad.

Su desorden no debe interpretarse como falta de método.

Su erudición no debe interpretarse como inocencia.

Su afición a la lógica no debe interpretarse como una afición a la lógica.

Se recomienda, por tanto, someter al individuo a observación continuada, detallada y extremadamente prudente.

Existe la posibilidad de que sea un agente relevante del Mossad en Europa.

Existe la posibilidad de que trabaje para Francia.

Existe la posibilidad de que haya anticipado una operación marroquí.

Existe incluso la posibilidad de que no trabaje para nadie y que todo el dispositivo desplegado alrededor de su persona sea consecuencia de una cadena de interpretaciones erróneas, prejuicios institucionales y coincidencias magnificadas.

Esta última posibilidad, de confirmarse, sería la más grave de todas, pues obligaría a revisar el informe completo.

Firmado:

Coronel L. M.

Unidad de Contrainteligencia

Nota manuscrita del director:

Mantener vigilancia. Averiguar, ante todo, quién es Tarski y por qué aparece tantas veces.

Eliot 136

Cuando la mente se alimenta de enciclopedias, de la textura física —casi sinestésica— de las palabras, de la lógica o de la historia de la ciencia, el abismo con la charla consuetudinaria se vuelve insoportable.

Me siento muy identificado con estas palabras de David Foster Wallace:

«Hay una soledad particular que no tiene nada que ver con estar solo en una habitación. Es la soledad de estar rodeado de gente y darse cuenta de que el lenguaje que hablas, el mapa con el que entiendes el mundo y el tipo de cosas que te quitan el sueño no le interesan a nadie a tu alrededor. Es descubrir que el nivel de conversación al que te invitan a participar requiere que apagues las tres cuartas partes de tu cerebro para no parecer un monstruo o un pedante. Terminas eligiendo entre la mentira de amoldarte a una banalidad que te destruye por dentro o el refugio absoluto en tus propios libros y en tu propia cabeza, donde por lo menos nadie te pide que hables de nimiedades».

En El infinito en un junco, Irene Vallejo expone de forma deslumbrante la pasión por el saber omnívoro, pero también la vertiente solitaria de quien busca refugio en los libros ante la incomprensión de su tiempo:

«Quienes aman las palabras con una devoción casi física —quienes sienten su relieve, su música y su arquitectura— suelen pagar un peaje invisible. El mundo exterior a menudo exige prisa, ruido y una preocupante falta de asombro. Hay una soledad muy específica en el erudito no académico, en el lector voraz que no busca un título, sino calmar una sed insaciable: la soledad de descubrir que la mayoría de los seres humanos viven perfectamente cómodos en la superficie de las cosas. La literatura y el estudio no son entonces un mero pasatiempo, sino el único territorio donde es posible encontrar a nuestros verdaderos contemporáneos, aunque lleven muertos dos mil años o solo existan en la página escrita».

Vuelvo a mi biblioteca. A mi silencio sin respuestas. Soy un escritor gregario, gris, muy enfermo, incoloro, mediocre. Pedestre, sobado, gastado, chabacano, ramplón. Hay en mis escritos poca finezza y galanura, y sí mucha garrulería. Poco refinamiento y eminencia, y mucha y molesta tosquedad. Mi tesis o poética (una tesis simplista y de alma vieja) es que vivimos en un mundo lerdo, abajado, obtuso, ganso y memo, y, por paradójico que resulte, esas propiedades que creo que definen nuestra Era de Piedra Tecnológica se transfieren a mis escritos y a mi mente esquizoide. Pero intento no adornarlo todo con una simple nada prefabricada; no busco ni consumo una cultura fácil, intrascendente o de consumo rápido. No me rindo ante el fanático entretenimiento de la «sociedad del espectáculo» (Debord).

Estoy solo en mi biblioteca. Atrapado en esa antinomia cruel de necesitar el calor humano, pero no soportar la temperatura de su discurso. Las respuestas que exigen los hombres al mundo me aburren y desgastan.

Eliot 135

«Debemos evitar la tentación de inventar historias plausibles sobre el valor adaptativo de cada rasgo humano. Muchos comportamientos complejos y normas de pudor o etiqueta pueden no ser adaptaciones directas grabadas en nuestros genes, sino exaptaciones: consecuencias culturales e intelectivas del desarrollo de un cerebro masivo capaz de sentir autoconciencia y miedo al rechazo» (Stephen Jay Gould, The Structure of Evolutionary Theory).

Para Gould, la capacidad de sentir vergüenza o buscar privacidad es real y tiene base biológica, pero la forma concreta del pudor es, más probablemente, un producto derivado de nuestra autoconciencia que una instrucción genética rígida.

Por su parte, en Cómo funciona la mente y La tabla rasa, Steven Pinker aborda la vergüenza y el pudor desde la psicología evolucionista, planteando que la privacidad sexual responde a una necesidad adaptativa: ocultar el acto reduce la fricción social, evita desafiar las jerarquías del grupo y protege el valor de emparejamiento y la reputación.

A partir de estas lecturas, me parece que conviven dos grandes explicaciones científicas: entender el pudor como un efecto secundario del desarrollo de un cerebro con autoconciencia y lenguaje, o bien verlo como un mecanismo adaptativo directo para gestionar la reputación y la cohesión social.

Su tesis, profesor Masferrer, es eminentemente filosófica y antropológica. Disfruté mucho del uso que hace de conceptos como la «dignidad». Permítame simplemente sumar a su reflexión este contrapunto desde la biología evolutiva y la psicología evolucionista. Creo que ambas perspectivas pueden enriquecerse mutuamente.

P.D.: Aprovecho la ocasión para enviarle un abrazo afectuoso.

Eliot 134

El americano medio (especialmente en el Cinturón del Cobre o Rust Belt, como Míchigan) está profundamente asqueado de la política tradicional. No razona a partir del eje Izquierda-Derecha, sino del eje Arriba-Abajo (las élites y Washington frente a la gente común).

Es aquí donde el candidato izquierdista compite directamente con el populismo de Trump; unos tienen de chivo expiatorio a los inmigrantes, a la globalización o a la corrección política, otros, igual de populistas, cargan contra las farmacéuticas, el gran capital, la desregulación o las élites financieras. Unos y otros simpatizantes votan por desesperación y deseo de romper el statu quo. Se descree del discurso templado, ilustrado, intelectual o tecnocrático.

El tema se pone peliagudo. El populismo necesita simplificar la realidad en un combate moral maniqueo: el pueblo puro, investido de un aura sobrenatural, contra la élite corrupta, símbolo del maligno.

El análisis intelectual aporta matiz, la siempre necesaria complejidad y las luces del pluralismo, demostrando que «el pueblo» no es homogéneo como nos lo pintan ni «la élite» una entidad monolítica, sino un ser que se dice de muchas maneras. El análisis intelectual constituye una barrera frente a nuestra tendencia a interpretar la realidad movidos por las pasiones más primarias, el resentimiento o el miedo. La Ilustración siempre exigió hechos, datos, contrastación empírica y coherencia lógica, denunciando las promesas irrealizables o las soluciones mágicas.

Pero el populismo no triunfa porque la gente sea «ignorante» o no razone con perspicacia, sino porque RESPONDE A UN MALESTAR REAL. Además existe un intelectualismo tanto de izquierdas como de derechas que utiliza la jerga académica, torcidamente, para justificar el autoritarismo, la posverdad o la polarización.

Estoy preocupado. Vivimos tiempos convulsos, con problemas candentes sin una nada fácil solución.

Eliot 133

«Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no permanecerá», Mateo 12:25

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«El arte de la política consiste en ver las cosas como son, no como quisiéramos que fuesen. La mayoría de los hombres se rigen por pasiones e intereses, no por principios éticos. Manejar a los hombres exige conocer sus debilidades y utilizarlas para el mantenimiento del orden o del poder personal», Fouché. Estas palabras las podrían sostener igualmente Sánchez, Feijóo, Ayuso, Abascal, Trump, Mattarella o Macron. La política actual sigue siendo el arte de engañar a los pueblos, de alimentarlos con ilusiones abstractas mientras los verdaderos actores se reparten las ventajas materiales del poder.

A diferencia de la ciencia, la tecnología o el mercado —donde la suma de esfuerzos crea nuevo valor—, el control del gobierno y la hegemonía institucional son bienes limitados. Para que un partido gobierne, otro debe perder. Esto incentiva naturalmente la estrategia del ataque, de lo taimado, la disgregación del rival y la astucia. Un político alineado candorosamente con la ética de la convicción (en el sentido de Weber) suele ser arrollado por adversarios que actúan sin tales restricciones. La política, a mi juicio, no es un equipo de fútbol coordinado hacia una meta compartida, sino un terreno de lucha por el poder donde los ardides, el pragmatismo y el juego estratégico son las herramientas primarias de supervivencia.

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«No se puede censurar a quien busca su propia utilidad más que alabar a quien respeta el bien ajeno. Porque el interés propio es la inclinación natural de los hombres, y quien no lo reconoce o pretende juzgar las acciones políticas al margen de él, comete el error de juzgar el mundo no como es, sino como desearía que fuese», Francesco Guicciardini.

«Quien considere con atención a qué fin van a parar las acciones de los hombres y de los príncipes en la plaza pública, encontrará en ellas infinitamente más engaños y apariencias que verdad o sinceridad. Pretender que los asuntos de Estado se rijan por la candidez es ignorar la naturaleza del gobierno», Francesco Guicciardini.

«No puede ser sabio ni gobernar sabiamente su vida o su Estado quien no sea capaz de acomodarse a los tiempos y al curso cambiante de las cosas. Las doctrinas fijas y las utopías escritas en los libros valen de poco en el arte de gobernar, donde las circunstancias imponen la regla», Francesco Guicciardini.

«En las deliberaciones de los príncipes y en los tratados internacionales, la razón de Estado es poco menos que razón de interés. Ninguna alianza, por sagrada que parezca en el papel, se mantiene viva si deja de ser provechosa para quienes la firmaron… La experiencia enseña que, por la corrupción de la naturaleza humana, la fuerza prevalece a menudo sobre la razón y las armas sobre las simples leyes», Giovanni Botero.

«El vulgo de cuerdas desta arpa del reino es el pueblo. Su naturaleza es monstruosa en todo y desigual a sí misma, inconstante y varia. Se gobierna por las apariencias sin penetrar el fondo. Con el rumor se consulta. Es pobre de medios y consejos, sin saber distinguir lo falso de lo verdadero; inclinado siempre a lo peor. Una misma hora se ve vestida de dos afectos contrarios. Gobernar a semejante multitud exige del príncipe no solo rectitud, sino una profunda astucia para manejar las impresiones», Diego de Saavedra Fajardo.

«No ha de ser el príncipe tan cándido que se exponga como presa fácil a la malicia ajena, ni tan astuto que convierta el gobierno en un continuo engaño. Debe hermanar la sencillez de la paloma con la astucia de la serpiente. En un mundo rodeado de estados rivales y de intereses encontrados, la sola bondad sin la cautela política es una invitación abierta a la ruina de los vasallos y a la pérdida de la Corona», Diego de Saavedra Fajardo.

«La simulación y el disimulo son armas defensivas en las manos del príncipe. No para oprimir la verdad con la mentira, sino para celar los propios consejos hasta el momento de la ejecución, de suerte que el enemigo o el adversario no pueda prevenir los golpes del Estado», Diego de Saavedra Fajardo.

Eliot 132

Lo de Cleón en Atenas tras la muerte de Pericles no fue muy distinto a lo que vemos hoy de Alvise y otros en Telegram o TikTok. Cleón agitaba a la Asamblea apelando a las tripas: miedo a Esparta, resentimiento social y promesas radicales. Siglos después, Clodio Pulcro hizo exactamente lo mismo en Roma armando a bandas callejeras y soltando libelos anónimos por las esquinas para reventar al Senado.

Nihil novum sub sole. Al final, la mecánica es muy similar. Las plataformas de hoy no buscan la verdad, buscan solo la atención. Y nada engancha más a la pantalla que la dopamina nutrida por la rabia y el pánico. El algoritmo simplemente aprendió (o reproduce) la lección que Cleón y Clodio ya sabían: el espectáculo y el odio venden; la moderación y la racionalidad, en cambio, aburren.